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La Xunta prohíbe perros sueltos en la zona de la Torre de Hércules, en A Coruña, pero permite hogueras

El plan para conservar su entorno como espacio natural de interés elimina la propuesta del Concello de establecer varias zonas de protección, e incluye como riesgo la presión urbanística

Zonas verdes en torno a la Torre de Hércules, donde no se permitirá dejar los perros sueltos.

Zonas verdes en torno a la Torre de Hércules, donde no se permitirá dejar los perros sueltos. / Víctor Echave

A Coruña

Los coruñeses tendrán prohibido pasear con perros sueltos por el entorno de la Torre de Hércules, pero podrán encender hogueras por San Juan con una comunicación previa, de acuerdo con el decreto de la Xunta por el que aprobará un plan de conservación para el Espacio Natural de Interés Local (ENIL) que conforman las zonas verdes que rodean al monumento. El Concello redactó una propuesta en la que subdividía el ENIL en varias zonas con diferentes niveles de protección. Pero la Xunta, tras estudiar la propuesta y estudiar las alegaciones, ha introducido varios cambios, entre los que se encuentra la aumentar la restricción del uso de mascotas y eliminar las diferencias entre zonas.

La propuesta municipal señalaba que en el espacio natural de la Torre (que incluye los espacios verdes costeros desde la zona del Aquarium y la playa de As Lapas hasta Adormideras, incluyendo la península del faro, el campo da Rata y punta Herminia) «es común» ver perros corriendo sueltos, un «factor de riesgo importante» para la fauna local. El Concello apuntaba a que los canes debían estar sujetos con cadena y collar «en todo momento» pero a continuación permitía tenerlos sueltos en «zonas de uso moderado» o dentro de los caminos, siempre cerca del dueño. En las playas y calas se contemplaba que el Concello estableciese «épocas y horarios» en los que podrían ir sueltos.

Pero la Xunta es taxativa. Queda prohibido transitar «con animales domésticos sueltos dentro del ENIL», así como la «circulación y permanencia» de estos dentro de las playas y calas. La única excepción son los perros de los servicios de emergencia. El plan municipal consideraba la posibilidad de crear áreas caninas «en el entorno exterior» del ENIL, mientras que en el documento de la Xunta, que todavía tiene que publicarse, no aparecen. En cuanto a los gatos, que tienen colonias en la zona, el Concello apostaba por un «control ético» sin «traslado» y la Xunta habla de «resituarlas».

Mapa con las zonas comprendidas dentro del ENIL de la Torre, con límites marcados en naranja.

Mapa con las zonas comprendidas dentro del ENIL de la Torre, con límites marcados en naranja. / La Opinión

El Gobierno gallego sí abre la mano en la restricción a los fuegos de San Juan. El Concello prohibía «hacer hogueras, prender fuego» o usar fuegos artificiales «tanto dentro del ENIL como en sus proximidades», e insistía en que «no está permitido hacer hogueras ni prender fuego» en la zona «en ningún caso». Pero la Xunta, aunque mantiene la prohibición con carácter general «fuera de las zonas habilitadas», sí se abre a permitir las hogueras «en las fiestas de celebración del día de San Juan», lo que permitiría que siga habiendo fuegos en espacios como la playa de As Lapas. Eso sí, con «comunicación previa».

La Xunta también incluye como una prohibición explícita «transitar fuera de las sendas y accesos establecidos en el ENIL». El Concello no incluía esto directamente, pero afirmaba que estaba permitido pasear o hacer ciclismo por «la red de senderos existentes» y las «zonas de uso moderado» que ahora desaparecen, si bien evitando «pisar la vegetación». El Ayuntamiento quería conseguir la «supresión progresiva de las sendas secundarias» y evitar la «creación de caminos al tuntún por las praderas».

Otras limitaciones, como la de aparcar vehículos, se mantienen en ambos planes, o se preserva el espíritu. Donde el Concello pedía «no permitir, o limitar» iluminar la Torre de Hércules por efemérides, la Xunta establece que esto se debe someter a «autorización». Sí elimina la restricción al uso de «biocidas, o cualquier otra sustancia química, sin autorización previa de la Concejalía de Medio Ambiente», y también corrige la superficie del ENIL, que pasa de 39,5 hectáreas a 41.

Amenazas para el entorno

En respuesta a alegaciones planteadas, la Xunta incluyó entre los «factores de riesgo y amenazas» para este entorno el impacto del cambio climático y la «presión urbanística». Los desarrollos urbanísticos en el entorno del ENIL, «si bien se encuentran fuera del espacio protegido, sí afectan negativamente al paisaje percibido dentro de él».

El Gobierno local prevé cambiar la edificabilidad de las zonas cercanas al ENIL a través del Plan Especial de Protección y Reforma Interior de la Torre de Hércules. Contempla permitir un edificio de bajo y tres alturas en la cantera de Durmideiras, y otro de bajo y cinco alturas tras el centro de formación Ánxel Casal, pero rebaja el número de metros que se pueden construir en el ámbito de 37.000 a menos de 8.700.

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