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Nueve de cada diez bomberos de A Coruña superan los 40 años y la plantilla pide renovación

El personal afirma que faltan 20 trabajadores y reclaman cubrir los puestos de mando, pues «no hay gente para hacer el trabajo técnico»

Bomberos de A Coruña 
durante una intervención 
por incendio en la ciudad.   | // CASTELEIRO/ROLLER AGENCIA

Bomberos de A Coruña durante una intervención por incendio en la ciudad. | // CASTELEIRO/ROLLER AGENCIA / patricia casteleiro

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A Coruña

Sin nuevas incorporaciones desde antes de la pandemia, la plantilla de bomberos municipales encoge año a año, y cada vez está más envejecida. En 2024, según la memoria del servicio, el número de trabajadores bajó a 95, ocho menos que en 2019, y la media de edad alcanzó la barrera simbólica de los 50 años. De toda la plantilla, tan solo ocho trabajadores, el 8,4% del total, tienen 40 años o menos, y las franjas de edad de menores de 30 están vacías. Fuentes sindicales reconocen que es una profesión en la que se entra tarde y que el Concello está teniendo conversaciones con la plantilla para incluir mejoras, pero advierten de que hace falta renovar el personal, contratar bomberos y cubrir plazas de mandos.

«La última promoción es de 2019», explica Quico Leira, bombero y delegado de personal por la CIG en la junta de personal del Concello, y ahora hay ocho personas haciendo formación para ingresar, pero «tampoco son especialmente jóvenes, la media es de 36 años". El sindicalista admite que no es fácil tener bomberos de poca edad: hay que sacar el carnet de camión, «que en mi época tenías que tener 24 años para sacarlo». Como no hay oferta de trabajo todos los ejercicios, alguien que se presente con 24 y no apruebe puede que en la siguiente convocatoria ya tenga 30. Y «hay gente que entra a la sexta», indica.

Aún así, señala que «es complicado» para una persona que se acerque a la jubilación trabajar con plena operatividad, y «podría ser un riesgo» en una emergencia. «El trabajo de bomberos es complicado a nivel físico», explica, con un equipo personal que pesa 30 kilos, a lo que hay que sumar otros aparatos. Subir siete pisos con él hasta la altura en la que hay un incendio es agotador, y «aún no empezaste a trabajar». Es cierto que «tenemos gente de 60 años que son unos máquinas y van de número uno» a las intervenciones, pero también hay otra gente que tiene secuelas de lesiones, y Leira tiene claro que «la gente más joven tiene otro ímpetu».

Problemas de personal

Para el sindicalista, la falta de trabajadores es el «principal problema» del servicio municipal. De bomberos «nos hacen falta veinte personas, tranquilamente», de cinco suboficiales que debería haber «tenemos solo uno», no hay jefe de servicio y solo hay un oficial trabajando, «de tres que debería haber». En la memoria figuran una decena de cabos, pero el sindicalista afirma que solo la mitad de las plazas están cubiertas, y los seis sargentos deben cubrir cinco turnos, lo que es un problema pues «aplicando antigüedades no cubren ni el año completo». «No hay gente para hacer trabajo técnico», resume.

Aún así, Leira indica que hay una «muy buena relación» con el actual Gobierno local, que no ha querido responder a las preguntas de este diario sobre el envejecimiento de la plantilla y los planes para renovarla, y que antes la tuvieron con los Ejecutivos municipales de Marea Atlántica y del PP.

Las cinco plazas de cabos que faltan, afirma, «tendrían que salir antes del verano», y desde el Ayuntamiento «nos dijeron que su intención es meter gente en lo que queda de mandato», que concluye en 2029. «Espero que el Concello tome cartas en el asunto», desea Leira, que añade que «la línea que creo que quiere seguir es reforzar». Si no, las jubilaciones lo forzarán, pues 19 empleados, un quinto de la plantilla, tenían más de 57 años a datos de 2024.

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