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Jesús Amarelle, voluntario testimonial de laringe de la AECC en A Coruña: «Saber que podría volver a hablar fue un subidón»

Este vecino de Baio sufrió la extirpación total de la laringe, en noviembre de 2016, debido a un «cáncer de garganta avanzado». Hoy comparte su experiencia para infundir "ánimo" y "fuerza" a otros pacientes con su misma dolencia

Jesús Amarelle Trigo, en la sede coruñesa de la Junta Provincial de la AECC. |  Casteleiro/Roller Agencia

Jesús Amarelle Trigo, en la sede coruñesa de la Junta Provincial de la AECC. | Casteleiro/Roller Agencia

A Coruña

En noviembre de 2016, Jesús Amarelle Trigo fue sometido a una laringectomía total tras serle diagnosticado «un cáncer de garganta avanzado». Después de esa operación, consistente en la extracción de toda la laringe, y con ella las cuerdas vocales, su vida cambió radicalmente. Ese órgano tubular interviene en funciones tan esenciales como «la respiración, la deglución y la fonación», y su extirpación «las altera completamente», lo cual «repercute, inevitablemente, en la vida social de los pacientes, desde el trabajo a las relaciones personales», explica María Ramallo, logopeda y coordinadora del programa de voluntariado testimonial de laringe de la Junta Provincial de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en A Coruña, quien especifica que la «consecuencia más notoria» de la intervención es «la pérdida de la voz».

Así lo atestigua Jesús, quien accede a compartir su experiencia, en la semana del Día mundial del cáncer de cabeza y cuello [que se conmemora este domingo, 27 de julio], para infundir «ánimo» a otros pacientes que puedan estar «atravesando la misma situación» que él superó. «Conocer casos como el mío puede darles fuerza de cara a la operación», estima Jesús, quien reconoce que, para él, «los primeros días» tras la laringectomía total «fueron los más complicados».

El impacto en la familia

«Me sentía mal por no poder hablar. Tenía que comunicarme a través de la escritura, con lo cual tampoco podía responder con rapidez, y eso hacía que me cabrease. Me sentía bastante frustrado», explica este vecino de Baio, de 61 años, quien incide en que «el impacto» de perder la voz, tras someterse a una laringectomía total, «es muy fuerte», también «para la familia» de los afectados que, «a veces, pagan esa frustración».

«Junto con la cirugía, en mi caso, me dieron 34 sesiones de radioterapia, en el Oncológico. Allí conocí a María [Ramallo, logopeda de la Junta Provincial de la AECC], y fue un subidón. Vino a verme acompañada de dos pacientes que habían pasado por la misma situación que yo estaba atravesando. Ver que ellos podían hablar me dio mucha fuerza», reconoce.

Jesús reconoce que, para él, «los primeros días» tras la laringectomía total «fueron los más complicados». «Me sentía mal por no poder hablar. Tenía que comunicarme a través de la escritura, con lo cual tampoco podía responder con rapidez, y eso hacía que me cabrease. Me sentía bastante frustrado», explica este vecino de Baio, de 61 años, quien incide en que «el impacto» de perder la voz, tras someterse a una laringectomía total, «es muy fuerte», también «para la familia» de los afectados

Trabajo con los logopedas de la AECC

A partir de ahí, Jesús comenzó a «trabajar» con el equipo de logopedas de la AECC, quienes «hacen una labor maravillosa». «Empecé las sesiones con María, y muy bien. No sabría decir cuántas hicimos, pero fueron bastantes, y también me mandaba ‘deberes’ para realizar en casa», señala, antes de resaltar el «alivio tan grande» que para él supuso el «volver a hablar».

«Parece que empiezas a tener una vida ya más normal, al poder comunicarte con la gente. Es otro mundo», destaca este vecino de Baio, quien, una vez recuperado, comenzó a colaborar con el programa de voluntariado testimonial de laringe de la Junta Provincial de la AECC, para «ayudar a otras personas que estuviesen pasando por la misma situación» que él superó. «Conocer casos como el mío puede darles fuerza de cara a la operación», considera Jesús, quien, este pasado viernes, participó en un Taller de primeros auxilios a pacientes laringectomizados, organizado por la Junta Provincial de la AECC, en su sede de A Coruña [calle Real, 1, 1º]. Una actividad totalmente gratuita, como todas las que ofrece la asociación.

María Ramallo, logopeda de la Junta Provincial de la AECC en A Coruña.

María Ramallo, logopeda de la Junta Provincial de la AECC en A Coruña. / Casteleiro/Roller Agencia

«Fue una actividad muy, muy específica, para una población también muy concreta como son los pacientes con cáncer de laringe avanzado a quienes han realizado una laringectomía total, que es una cirugía radical», explica María Ramallo, quien indica que a la Junta Provincial de la AECC «llegan cada vez menos pacientes laringectomizados totales».

«Afortunadamente, puesto que eso significa que la enfermedad se detecta en estadios más tempranos y, por tanto, la solución terapéutica para eliminarla es menos radical», subraya la logopeda de la asociación, antes de valorar como «muy positiva» la actividad del viernes en la sede coruñesa de la AECC, a la que precedieron «otras dos» iniciativas similares, llevadas a cabo «en los hospitales de A Coruña y Santiago».

Talleres para la recuperación del olfato

«También hacemos talleres para la recuperación del olfato en pacientes con laringectomía total, que impartimos las logopedas de la asociación, y cuyos resultados son muy rápidos», apunta, antes de recalcar que el Servicio de Logopedia de la Junta Provincial de la AECC [con presencia en las sedes de A Coruña, Ferrol, Santiago y Ribeira, así como a través del teléfono Infocáncer (900 100 036), «también, para resolver dudas»] «no solo» ve a «pacientes laringectomizados totales».

Participantes en el Taller de primeros auxilios a pacientes laringectomizados totales llevado a cabo, el pasado viernes, en la sede de la AECC, en A Coruña.

Participantes en el Taller de primeros auxilios a pacientes laringectomizados totales llevado a cabo, el pasado viernes, en la sede de la AECC, en A Coruña. / Casteleiro/Roller Agencia

La importancia de la detección de síntomas

«Desde hace ya muchos años, atendemos también a otro tipo de pacientes de cáncer de cabeza y cuello, pero que no son laringectomizados totales. Por ejemplo, a pacientes que han sido sometidos a una cirugía de cuerdas vocales, lengua, paladar, suelo de boca, glándulas salivares... A mayores, vemos a pacientes con otras localizaciones tumorales, que pueden tener dificultades para masticar, hablar (disfonía) y tragar (disfagia)», señala Ramallo, quien detalla que, «en el caso del cáncer de cabeza y cuello», la AECC tiene implantado «un Protocolo de prevención de disfagia y disfonía secundaria a radioterapia/quimioterapia» que «funciona muy bien», y aprovecha la conmemoración, este domingo, 27 de julio, del Día mundial del cáncer de cabeza y cuello, para hacer hincapié en «la importancia de la detección de síntomas», como «llagas, heridas en la boca, cambios en la voz, dificultades para tragar, atragantamientos, dificultades para articular sonidos, para hablar…», que se prolonguen durante «más de 10-15 días». «Ante cualquier señal de este tipo, hay que acudir al médico de Atención Primaria para que haga una exploración», insiste.

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