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El Chuac de A Coruña ‘exprime’ el robot ‘Da Vinci’ con más de 2.100 cirugías en cuatro años

Seis especialidades comparten el uso de esa tecnología para operar, sobre todo, patología oncológica | Jefes de servicio urgen un segundo equipo para poder «intervenir más casos»

Integrantes de un equipo quirúrgico, durante una cirugía con el robot ‘Da Vinci’ en el Hospital Universitario de A Coruña (Chuac). |  L. O.

Integrantes de un equipo quirúrgico, durante una cirugía con el robot ‘Da Vinci’ en el Hospital Universitario de A Coruña (Chuac). | L. O.

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A Coruña

Más de 2.100 cirugías en total, por encima del medio millar, de media, en cada ejercicio. Son los números del robot Da Vinci durante sus cuatro primeros años de actividad en el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac). Desde que el Servizo Galego de Saúde (Sergas) dotase con un robot de ese tipo a cada uno de los hospitales de referencia de las siete áreas sanitarias de Galicia —estrenados, de forma simultánea, el 20 de julio de 2021—, los equipos quirúrgicos de hasta seis especialidades médicas del Chuac [Urología, Cirugía General y del Aparato Digestivo, Ginecología, Cirugía Torácica, Otorrinolaringología y Cirugía Pediátrica] han empleado esa tecnología para intervenir, en la mayoría de los casos, patología oncológica. «Estamos en nuestro máximo rendimiento», resalta el doctor Venancio Chantada, jefe de Urología del complejo hospitalario coruñés, quien reivindica la «urgencia» de incorporar «un segundo Da Vinci», para poder «operar más casos».

«Urología estrenó Da Vinci en el Chuac, y somos el servicio que suma más cirugías con el robot [772, a 21 de julio]. Y no son más por una limitación de tiempo, ya que Urología solo tiene asignados dos días a la semana ese equipo. Si fuesen más, o tuviésemos esa opción, haríamos el doble de intervenciones», sostiene el doctor Chantada, quien asegura que su servicio «es uno de los que más opera con el robot ya no de España, sino de Europa». «Yo siempre pongo el mismo ejemplo, y es que un paciente de Narón, que pertenece al área sanitaria de Ferrol, tiene más acceso al Da Vinci que uno de Culleredo, porque los compañeros de Ferrol, que por supuesto tienen también derecho a disponer de un robot, solo comparten esa tecnología con otras tres especialidades, mientras que en A Coruña hacemos uso de ella hasta seis áreas médicas, y atendemos a una población mayor», apunta el jefe de Urología del Chuac, quien considera que «ya es hora, después de cuatro años, de que haya una equidad» y se dote de un segundo Da Vinci a «las áreas sanitarias donde se demostró que hay más necesidad», y donde «hay evidencia, además, de que se está utilizando de manera racional».

«Haber intervenido más de 700 casos con el robot, en todo este tiempo y con la limitación de días que tenemos... Constata que hay pacientes, y que también hay urólogos formados para operar con Da Vinci», subraya el doctor Chantada, antes de señalar que, en la actualidad, son siete los especialistas «acreditados» para hacerlo en su servicio. «Y no acreditamos a más, precisamente, por esa limitación de días que tenemos para utilizar el robot, ya que requiere un uso continuado, de ahí que sea mejor limitarlo a un número determinado de urólogos. En el momento en el que haya un segundo equipo, podremos ser el doble manejando el robot», estima, antes de hacer hincapié en que la incorporación de un segundo Da Vinci es «una necesidad imperiosa» para el Servicio de Urología del Chuac, que abriría la puerta a realizar «otro tipo de operaciones» con el robot, incluso, «trasplantes renales».

«La robótica permite hacer cirugías cada vez más complejas, y cada vez menos invasivas. Esto es incuestionable», incide el doctor Chantada, consciente de que, «a veces, desde el punto de vista económico, puede pensarse (y es evidente) que la cirugía robótica es un poco más costosa que la cirugía laparoscópica o abierta». «Pero es que el posoperatorio de un paciente operado con el robot es mucho más rápido (en vez de pasar ingresado una semana, se va de alta al segundo día), hay menos gasto de analgésicos, etc. Es una inversión que repercute positivamente en el paciente y, a medio y largo plazo, también en el sistema», afirma el jefe de Urología del Chuac, antes de exponer que, «además», en su especialidad, «hay algunas cirugías, como la del cáncer de próstata», en las que haciendo uso de Da Vinci no solo se «minimiza el posoperatorio», sino que se posibilita que los pacientes «recuperen mucho antes la funcionalidad».

«Un hombre joven que se opera de un cáncer de próstata con el robot recupera más rápidamente que en otras situaciones el control de la orina, la función sexual... Aspectos muy importantes», recalca el doctor Chantada, quien reconoce que «la gente, muchas veces, tiene miedo a operarse» porque «no quiere padecer esos efectos secundarios». «La robótica minimiza ese riesgo, además, con muchos mejores resultados», reitera.

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Venancio Chantada, jefe de Urología, no es la única voz autorizada que ha demandado un segundo robot Da Vinci para el Chuac. En abril, Javier Aguirrezabalaga, jefe de Cirugía General y del Aparato Digestivo [el segundo servicio que más interviene con esa tecnología en el Chuac, con 663 cirugías, a 21 de julio], recordaba en este diario que el Chuac es «un hospital de tercer nivel, referencia para muchas cosas en Galicia» y que cuenta con «todas las especialidades».

«Hay otros centros con un Da Vinci que no disponen, por ejemplo, de Cirugía Torácica. En nuestro caso, todas las especialidades que pueden usarlo están intentando entrar. Además, nos están derivando a pacientes complejos, de otros hospitales, para que los operemos nosotros con el robot. Necesitamos otro equipo», reivindicaba.

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