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El chef coruñés de adopción y elección que abrió un pequeño oasis en Laxe

Víctor Basante, nombrado mejor cocinero de Galicia, nació en Ponferrada, aunque su corazón siempre ha estado en A Coruña y A Costa da Morte. Fue allí donde se formó y dio vida a sus proyectos. Tras el éxito de Apracería, decidió cumplir su sueño: abrir un hotel rural con restaurante y menú degustación

El chef Víctor Basante, en la cocina del Hotel-Restaurante Arrueiro. |  Cedida

El chef Víctor Basante, en la cocina del Hotel-Restaurante Arrueiro. | Cedida

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A Coruña

Víctor Basante nació en Ponferrada, pero su corazón siempre estuvo en Galicia. Desde niño pasaba los veranos en Laxe, donde hoy lleva su propio restaurante y hotel rural: «A Galicia siempre le tuve mucho cariño. Siempre me tiró el mar, me gusta mucho la pesca», resume. Cuando decidió estudiar cocina en su juventud, tenía Salamanca como plan B, pero cuando le dieron plaza en A Coruña, no sé lo pensó. En la ciudad se formó en Paseo das Pontes y en restaurantes locales. El cocinero hizo sus primeras prácticas en el restaurante de la Domus, con Eduardo Pardo (de Casa Pardo), y luego continuó en hoteles como el Finisterre o el Attica 21, y establecimientos como La Postrería, «cuando estaba en su mejor momento».

Después de pasar un tiempo en Baleares y Canarias, tenía claro su objetivo: «Tenía ganas de volver, pero no a Ponferrada, sino a A Coruña». De nuevo aquí, trabajó en Miga con Adrián Felípez y luego emprendió su propio proyecto en Apracería, en Laxe: «Empezó como una taberna marinera, pero se acabó convirtiendo en restaurante». El negocio fue bien, pero aquel espacio no servía para hacer un menú degustación, que era su idea.

«Me tomé un año de descanso. Quería una casa para vivir arriba y tener el restaurante abajo, pero no encontraba lo que buscaba». Por cosas del destino, cuando ya se preparaba para volver a trabajar por cuenta ajena, «me llamaron y me ofrecieron este lugar».

Lo que encontró fue mucho más que un local: una casa rural de más de 200 años, con un bosque de castaños y alejada de todo. «Esto es un oasis», explica. El restaurante abrió el 31 de mayo de 2024 y el hotel, con siete habitaciones, un apartamento exterior y otra estancia adaptada para movilidad reducida», empezó a funcionar en junio. De esta forma, nació Arrueiro.

La propuesta se resume en un menú degustación que incluye: tres snacks de bocado y seis platos (uno de verdura, dos de mar o pescado, una carne y un postre». La materia prima es local, con verdura del colectivo Xebre y el pescado de la lonja de Laxe. «Cada semana cambio un plato, no es una ley universal, pero es una forma de no aburrirme ni encasillarme».

Cuando se le pregunta por el auge de proyectos gastronómicos en A Costa da Morte, lo tiene claro: «Aquí hay un productazo y la gente que lo montamos somos jóvenes, pero tenemos el culo pelado. Hay gente que prefiere la ciudad, pero a mí no me va la vida frenética. En las ciudades los alquileres te esclavizan».

Hace unos meses, el chef fue reconocido como el mejor cocinero gallego en el Fórum Gastronómico: «Que te nomine gente del sector es te pone muy contento. Veníamos de un invierno jodido, nos faltaba darnos a conocer, y el premio nos ayudó mucho».

Oído Cocina

¿Qué plato le evoca a la infancia?

Los huevos rellenos de mi madre.

¿Qué plato le representa?

Con el que gané el premio: merluza con mantequilla de chorizo del Bierzo, y un pil pil de los jugos de su cabeza.

¿Cuál es su restaurante favorito de la provincia?

Te digo el último que me gustó: Restaurante Balarés.

¿Cuál es el plato que más le gusta?

Una vez comí unas mollejas en Millo que le dije a mis amigos de repetirlas de postre.

Un placer culpable.

Ir al Burger King.

Un plato que no le guste comer.

Las judías.

Un libro, serie, película o programa sobre cocina.

The Bear (Disney + )

Un lugar al que merece la pena viajar para comer.

Tailandia.

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