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OBITUARIO

El hijo mayor del carpintero de Cordelería que levantó un imperio

Fallece Ángel Jove Capellán, presidente del grupo Anjoca y figura empresarial relevante en construcción, promoción y sector hotelero

Homenaje a Ángel Jove por su nombramiento como Honoris Causa

Homenaje a Ángel Jove por su nombramiento como Honoris Causa / Javier Rodríguez

M. O. M.

A Coruña

A Coruña dijo adiós, este sábado, a Ángel Jove Capellán, empresario coruñés y presidente del grupo inmobiliario y hotelero Anjoca, que falleció en la ciudad a los 86 años. Junto a su hermano Manuel Jove, fundador de Fadesa, hizo de la saga Jove una de las más relevantes del tejido empresarial de Galicia. El funeral del empresario, que fue velado ayer en el tanatorio de Servisa, se celebrará este lunes en la Iglesia de Santa Lucía a las 19.30 horas.

Jove Capellán lideraba, al timón de Anjoca, un emblema del ámbito de la construcción, la promoción inmobiliaria y los sectores hotelero, comercial y del tratamiento de aguas, con presencia en tres continentes. «Ángel Jove llevaba años luchando contra una enfermedad, aunque se mantuvo hasta el último momento al frente de la empresa», detallan desde Anjoca. Una dolencia que encaró, destacan, «con la misma valentía y firmeza con la que encaró todos sus proyectos vitales y empresariales».

El empresario vio la luz en la calle Cordelería en el fin de la Guerra Civil. Tanto él como su hermano Manuel, al que le llevaba apenas dos años, comenzaron a trabajar con su padre en su oficio, la carpintería. No les había dado tiempo a convertirse en adultos cuando ya habían fundado sus propias empresas. Empezó asociándose con un pequeño constructor y, con apenas veinte años, ya contaba con su propia firma: Ángel Jove Construcciones, que empezó haciendo obras para terceros. Solía contar que la empresa empezó con poco: tenía una hormigonera, tres cubos y una pala. Este fue el inicio, en los años sesenta, de lo que hoy es Anjoca.

Desde aquel germen empresarial, Ángel Jove dio pronto el salto de la actividad constructora a la promotora. La empresa, que en sus inicios no salía de A Coruña, empezó a extender sus actuaciones al ámbito provincial. Decidió esperar hasta la década de los noventa para que la compañía iniciase el despegue internacional, con paradas en Europa, Latinoamérica y el norte de África. Al tiempo, extendía su actividad a otros sectores, además de mantenerse en la promoción y en la construcción inmobiliaria. Hoy configura un conglomerado compuesto de 18 sociedades y más de 2.000 empleados. «Su legado empresarial y social permanecerá siempre unido a nuestra ciudad», destacó el Concello en redes sociales. «Su trayectoria deja una huella imborrable. Acompañamos en el sentimiento a su familia en estos momentos difíciles», señalan, a su vez, desde la Cámara de Comercio de A Coruña.

Ángel Jove con un vehículo de la colección de coches antiguos

Ángel Jove con un vehículo de la colección de coches antiguos / Carlos Pardellas

Fuera del ámbito de la promoción inmobiliaria y la construcción, destaca el impacto de la cadena Hoteles Elba, que, bajo el paraguas de Anjoca, contribuyó al desarrollo y profesionalización del sector turístico en Galicia y también en Baleares y Canarias, donde actualmente el grupo gestiona varios hoteles. «Además de la promoción, la construcción y la obra pública, fue pionero en un sector que no estaba tan desarrollado como ahora, como es el turístico. Siempre consideró que se podría abrir una línea de negocio importante en los hoteles. Fundó la primera cadena hotelera gallega y destinó parte de su actividad a profesoinalizar el turismo», destaca Juan José Yáñez, gerente de Aproinco, asociación que agrupa a los promotores inmobiliarios de la provincia y que el propio Jove Capellán ayudó a levantar, ostentando un papel determinante en la vertiente asociativa del sector.

«Él fue uno de los fundadores, en el año 92, muy destacado por su importancia y su peso específico en el sector. Desde la primera junta directiva asumió la vicepresidencia durante ocho años. Era muy activo, hizo mucho por el asociacionismo empresarial, por el mundo inmobiliario y por Galicia. Es una gran pérdida», lamenta Yáñez, que elogia, como valores personales, su «tenacidad y constancia».

No le faltaron, al empresario, reconocimientos en vida. En 2003, la Constantinian University de Rodhe Island (EEUU) le concedió el título de doctor honoris causa, como «hombre hecho a sí mismo». La Asociación Española de Centros Comerciales reconoció su proyecto del Centro Comercial Os Rosales como el mejor del año, y, poco después, recibió el galardón Mundo Empresarial en homenaje a su trayectoria profesional. También le fue entregado el premio Actualidad Económica por su iniciativa Fuerteventura Golf Resort como mejor proyecto urbanístico en Canarias. El Ayuntamiento de Rota le otorgó el premio Urta de Oro 2008 por la promoción turística de la zona. En materia turística, también fue reconocido con el Premio Distinguidos del Turismo 2014 en la categoría Playas de Oro a la mejor trayectoria, concedido por el Patronato de Turismo de Fuerteventura, o el de Empresario del año, que la Asociación de Empresarios Gallegos en Madrid le brindó en 2020.

Legado automovilístico

Además del éxito empresarial, los dos hermanos Jove, Manuel y Angel, compartieron el dolor, en vida, por la pérdida de un hijo. Si Manuel tuvo que despedir a su hija, María José, en 2002, Ángel había tenido que hacerlo antes, en 1998, cuando afrontó la pérdida prematura de su hijo Jorge. Padre e hijo, igual que el otro vástago varón del empresario, Ángel —Jove también es padre de una hija, Eva— compartían pasión por el mundo automovilístico. Un interés común que llevó a Jove Capellán a fundar, en memoria de su hijo, la Fundación Jorge Jove, que hace dos años dio lugar al Museo de Automoción e Historia (MAHI) en Sabón. Tal y como detalló su hijo Ángel en una misiva sobre el objeto de la Fundación, el empresario comenzó su vinculación con el mundo del motor desde su época de adolescente a través de las motos, tanto en el mundo de la competición como en el de piloto de pruebas.

Un interés que no hizo sino aumentar a lo largo de su vida, tanto en el ámbito de la conducción como en el del coleccionismo, con especial hincapié en los Mercedes y en los coches clásicos. La adquisición de un Seat 1500 fue el inicio de una ingente colección de vehículos clásicos de la más diversa naturaleza que completó durante cuatro décadas.

De su labor filantrópica y de mecenazgo, Anjoca destaca su labor en actividades relacionadas con la recuperación del patrimonio nacional, u otras de carácter deportivo o cultural., como el patrocinio de la copa del mundo de vela IMS 670, Anjoca World Cup o la puesta en marcha del Torneo Anjoca Golf Cup que, desde 2008, convoca en la isla de Fuerteventura a más de un centenar de participantes de alto nivel. También patrocina el Torneo benéfico de golf a favor de Proyecto Hombre.

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