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La obra de los Cantones entra en una nueva fase en la zona de la Subdelegación

Las actuaciones en la plaza de la Aduana fuerzan cambios en el tráfico: se habilitará un desvío para vehículos autorizados por la calle Alcalde Manuel Casás en dirección a la Marina

A Coruña

Las obras en los Cantones entrarán este miércoles en una nueva fase, con el inicio de los trabajos de pavimentación en el entorno de la plaza de la Aduana, sede de la actual Subdelegación del Gobierno. La intervención, centrada en la pavimentación de este espacio, durará dos meses, un tiempo en el que, avanza el Ayuntamiento, se concretarán actuaciones como la supresión y de la entrada al aparcamiento, que se cubrirá. Una obra que definen como clave para que, en el futuro, discurran sobre él los carriles destinados al tráfico de vehículos. También se aprovechará esta intervención para disponer las nuevas piezas de piedra correspondientes a la superficie peatonal.

En este sentido, el Concello justifica que los dos meses establecidos para completar esta fase son necesarios para que dé tiempo a que las losas estructurales de hormigón, las del firme, tengan margen para forjar. En todo caso, avanzan que no habrá incidencias ni cortes al paso del tráfico rodado.

El tránsito de vehículos autorizados desde la avenida de la Marina podrá pasar por el carril que se acotará frente a la plaza de la Aduana, y los que lleguen a la altura del Teatro Colón —en dirección a la Marina— dispondrán de un desvío alternativo entrando por la calle Alcalde Manuel Casás, siguiendo por la avenida do Porto y, a continuación, entrando nuevamente a la Marina a través de la calle Ambrosio Feijóo, calles donde ya se trabajó, y en consecuencia, se puede circular. Con esta nueva fase, la obra de remodelación del entorno cumple sus plazos y está previsto que acabe a finales de 2026.

Los peatones recuperaron el pasado julio una parte de la acera que estuvo meses cerrada al tránsito, la que está situada entre el Obelisco y Entrejardines. La alcaldesa, Inés Rey, avanzó entonces que se intentó apurar plazos para poder realizar actividades propias de la época estival en el entorno, como las ferias y fiestas, y evitar así «el colapso habitual que generan las obras». La acera estará diferenciada y separada de la calzada por el carril bici y un seto, habrá un bordillo un poco más elevado porque es necesario meter las canalizaciones casi a cota cero, ya que, debajo, está el aparcamiento.

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