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La obra del arquitecto de Riazor que anticipó la ronda de Outeiro

Una iniciativa comisariada por el vecino Juan Luis Gómez Frieiro descubre este sábado una placa en el inmueble racionalista del 145 de la ronda de Outeiro, diseñado por el mismo arquitecto que planeó el estadio de Riazor

Laura Gil y J. L. Gómez Frieiro ante el 145 de la ronda de Outeiro

Laura Gil y J. L. Gómez Frieiro ante el 145 de la ronda de Outeiro / Iago López

A Coruña

Al hablar de la riqueza de los edificios de A Coruña se piensa en la Torre, los museos o los inmuebles emblemáticos del centro, pero los barrios encierran tesoros arquitectónicos que hicieron ciudad. Este sábado, Día Mundial del Urbanismo, se coloca una placa a las 11.30 horas en el 145 de la ronda de Outeiro, un edificio de viviendas con fachada azul al que muchos no le habrán dedicado una segunda mirada, pero que diseñó en la década de 1950 por Santiago Rey Pedreira, arquitecto coruñés y autor del mercado de San Agustín, el estadio de Riazor o el Palacio de los Deportes. Precedió a la propia ronda de Outeiro, y encierra las claves para entender el nacimiento de Os Mallos.

«Es parte de un conjunto de 33 edificaciones en torno a Padre Rubinos que diseñó Santiago Rey Pedreira», explica Juan Luis Gómez Frieiro, vecino de Os Mallos y comisario de la iniciativa, construidos para acoger a los inmigrantes de las regiones rurales. Los inmuebles, de promoción pública, tenían entre tres y cinco alturas y, aunque son de construcción rápida, se cuidó que hubiese buenas condiciones de habitabilidad, techos altos y entrada de luz. Pese a que los edificios tienen siete décadas, «el estado es bastante bueno, en su conjunto, las fachadas y ventanas se mantienen y parece que van a durar todo el tiempo que se les eche encima», añade Gómez Frieiro, que vive en uno de los inmuebles del conjunto.

Pero, además, son ejemplos del estilo racionalista, que destacó por su relevancia en A Coruña en el siglo XX y tiene una gran presencia en Os Mallos. «La característica principal del estilo es un cambio en la forma de construir», indica Gómez, y se pasó de una estructura de madera a hormigón que permite una «arquitectura más moderna», con formas, voladizos y quiebros.

En Os Mallos, que, según recuerda el promotor de la placa, antes se llamaba A Coiramia por una fábrica de cueros, «se empezó a edificar en 1929 en la zona de la plaza Monforte, cerca del bar Chaflán, enfrente de los juzgados», y en 1935, con la Segunda República, llegó el Ensanche del barrio. Luego las edificaciones se extendieron por las viviendas Juan Canalejo y por la actual avenida de Os Mallos.

Pero en 1956, cuando se construyó el 145 de la ronda de Outeiro, esta vía aún no existía y la zona «estuvo años sin asfaltar, ya con los edificios». Pedreira, que también era urbanista, diseñó «calles amplias para lo que sería la futura ronda». Y los 33 edificios que diseñó, según cuenta Gómez Frieiro, conforman un «conjunto», con características homogéneas, algo no muy frecuente y que se debe proteger. «Luis Walter Muñoz Fontenla, que hizo una tesis de Santiago Rey Pedreira, marcaba los edificios como un conjunto urbano racionalista, de los que hay pocos», señala Gómez Frieiro, que lleva tiempo divulgando el racionalismo de Os Mallos en Facebook.

La placa que se descubrirá en la mañana de este sábado será la primera de una iniciativa que quiere reivindicar otros edificios y arquitectos clave para la zona, como Peregrín Estellés o Antonio Tenreiro. Está diseñada por Marco Oggian, el trabajo de investigación corrió a cargo de Laura Gil Ferradás y en el acto estará la presidenta de Distrito Os Mallos, Alba Balsa, junto con un representante del Colexio de Arquitectos de Galicia y los arquitectos Luis Walter Muñoz Fontenla y José Ramón Soraluce.

Concienciación y ayudas

La idea de poner placas en los edificios, indica Gómez Frieiro, surgió precisamente de una conversación con el arquitecto José Ramón Soraluce, y el propósito es crear «concienciación social», pues si no existe «se va a permitir que se destruyan edificios, como en el que hicieron el esqueleto» de Padre Rubinos.

Parte de los edificios racionalistas de Os Mallos están protegidos en el catálogo municipal, y el Concello está tramitando trasladar esta cobertura a otros. Pero el inmueble de la ronda de Outeiro no tiene esta consideración, señala Gómez Frieiro, que indica que «nos interesaría que estuviese protegido» para blindar su riqueza y evitar proyectos como el original del esqueleto de Padre Rubinos, que subía las alturas por encima de lo habitual en la zona.

Para Gómez Frieiro, en ocasiones se peca de «fachadismo», esto es, de proteger los elementos visibles de los edificios, pero no los interiores, que también tienen valor. «Muchas veces bajan los techos, o ponen ventanas que no están acordes al diseño original», señala este vecino de Os Mallos, que indica que respetar los edificios no es incompatible con utilizar materiales actuales y mejorar la habitabilidad. «Si hay ayudas para rehabilitación, se tendría que rehabilitar el conjunto, respetando al máximo el diseño inicial», reclama Gómez Frieiro.

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