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A Coruña antes de Marineda City: cuando la ciudad inauguró su primer, y polémico, centro comercial del siglo

Igual que Dolce Vita unos años después, El Puerto Centro de Ocio vivió su apertura con mucha pompa pero la realidad económica le obligó a cambiar sus usos a los pocos años

A Coruña

Corría el año 2005 y A Coruña vivía con entusiasmo los primeros años del nuevo siglo y milenio que comenzaron con la inauguración de un obelisco y con su equipo de fútbol protagonizando grandes gestas continentales. Sin embargo, aún era una ciudad en desarrollo y anterior a la que conocemos hoy en día.

Ese verano fue cuando se inauguraba un nuevo centro comercial en una ciudad que aún estaba "verde" en eses aspectos, o por lo menos el mapa de áreas de compras nada tiene que ver con la de los siguientes años. Hasta el momento habían aparecido ya algunos centros, aunque todos lo hacían alrededor de alguna gran superficie que se convertía en el núcleo de cada recinto. Así pasó con El Corte Inglés en el Centro Comercial de Cuatro Caminos, con el Pryca (posteriormente Carrefour) en Los Rosales o en el Continente (también Carrefour después) de Alfonso Molina y el Alcampo de Palavea. Unos meses después también apareció el primero exclusivo de un barrio, alrededor del mercado de abastos de Elviña.

En agosto de 2005 se inauguraba uno en el centro de la ciudad que estaba más pensado de cara al ocio y pasar tiempo en él que para ser un espacio en donde hacer la compra y marcharse a casa con el maletero cargado. Se trataba del primero de un siglo en el que a partir de ese momento empezaron a anunciarse otros centros en cascada. Aún quedaban meses para tener las primeras noticias del primer centro comercial en Agrela, el Dolce Vita que se inauguraría en 2008. Tampoco se sabía aún nada de Espacio Coruña, que después abrió en Someso, ni había dado sus primeros pasos Marineda Plaza, tal y como se llamó por primera vez a Marineda City.

Hoy en día aún algunos espacios buscan hacerse hueco, como es el caso del Breogán Park que se proyecta en el antiguo Dolce Vita. Marineda City que acaba de presentar una importante ampliación o Espacio Coruña, que quiere transformarse en algo más que un centro comercial.

De espaldas al mar

Aquel verano A Coruña vivía la apertura de El Puerto Centro de Ocio, aunque este nombre no se desveló hasta unos días antes y aparecía más en prensa el de Superco, la empresa que lo impulsaba. Lo hacía en unos edificios que pretendían ser icónicos, aunque habían llegado envueltos en polémica.

La discusión era por el lugar escogido para crearlo y por su diseño. En una época en la que se buscaba construir edificios más para el recuerdo que para la comodidad, este proyecto pretendía simular dos gaviotas en los dos centros que se creaban paralelamente, el Palacio de Exposiciones y Congresos (Palexco), y el futuro centro comercial. Así contaba en una crónica de diciembre de 2004 en este periódico Sonia Vizoso cómo avanzaban las obras:

En la presentación del proyecto, Bofill anunció para el puerto de A Coruña un edificio “emblemático”, dotado de “un atractivo poético y lírico” que evitaría convertirse “en un mamotreto que impida las vistas”. El arquitecto catalán ha colaborado en el diseño con el gallego César Portela. La huella de Bofill tiene, sin embargo, muchos metros de profundidad. Tantos que provocó una polémica, antes incluso de ganar el concurso convocado por el Puerto. Y es que el nuevo palacio de congresos de A Coruña tiene un gemelo en Barcelona, un edificio de oficinas en la Zona Franca de la Ciudad Condal que, sin embargo, nació años antes que su hermano atlántico.

“¡Cómo va a ser una copia! —exclamó Bofill al enterarse de la polémica que corría entonces por las calles de A Coruña—. ¿Una copia de mí mismo?”. La existencia de un clon del edificio no impidió que el tándem catalogalaico de Bofill y Portela venciese en el concurso. Fue elegido por el consejo de administración del Puerto, cuando aún presidía la entidad Antonio Couceiro. “Cada profesional tiene un estilo propio del que no puede escapar”, justificó en su día Couceiro al ser preguntado por el gemelo barcelonés.

Una vez abierto los clientes descubrían que las mejores vistas, aquellas que dan a la bahía coruñesa, eran las que se apreciaban en la puerta de salida del cine. En el horizonte está una posible demolición dentro de los planes de reordenación de los muelles interiores de A Coruña.

Apertura con retraso

Llegó agosto de 2005 y, unos días más tarde de la fecha de inauguración anunciada previamente, se inauguraba este nuevo centro comercial, primero en el centro de la ciudad, que traía a A Coruña una gran variedad de aperturas de marcas hasta el momento poco conocidas y otras que estaban en expansión.

Los locales se repartían entre la planta baja, donde había cervecerías y algunas tiendas; la planta primera, en donde estarían las once salas de cine y una zona de comida rápida con una gran terraza en la que el cliente se podría servir él mismo, y la segunda planta, en la que estaban los restaurantes de comida internacional, como la asiática o la turca.

Los cines estaban gestionados por Filmax y eran los cuartos de aquel momento en la ciudad tras los que operaba Yelmo en Os Rosales, los Chaplin de la ronda de Outeiro y los Equitativa de la plaza de Vigo. En total serían 41 los que se establecerían en el área comercial, aunque en el momento de la apertura faltaban 10 por estar listos.

Entre los locales en el momento de la apertura se encontraban VIPS, Gino's, Firs, Kutz&Gut, Tabernas Lizarrán, Burger King, 100 Montaditos, Foster's Hollywood, Subway, el restaurante asiático Tao, Tapería Lois, restaurante Tucano, y Al Rosmarino, del grupo Cienfuegos. También estaban Joya 36, The Phone House o Club Nokia-Vodafone.

Javier Veiga maestro de ceremonias

Al acto de apertura no quiso faltar nadie. En torno a 1.500 invitados se pasearon por los pasillos, restaurantes y tiendas del nuevo centro de ocio. Quien presentó el acto fue Javier Veiga, actor de O Grove que en aquel momento ya gozaba de gran fama por múltiples apariciones en cine y televisión.

Javier Veiga en la inauguración

Javier Veiga en la inauguración / Juan Varela

Francisco Vázquez, quien descubrió la placa de las instalaciones en la que destacaba la L en el topónimo de la ciudad, presumía de que A Coruña era la "capital de servicios" y que pronto sería también la "capital industrial".

Así fue la inauguración de El Puerto Centro de Ocio

Así fue la inauguración de El Puerto Centro de Ocio / Juan Varela

El conselleiro Méndez Romeu, recién estrenado en el puesto tras el inicio del bipartito en la Xunta de Galicia entre PSdeG y BNG, destacaba el "carácter emblemático" del lugar. “En este lugar hace un siglo un grupo de coruñeses emprendedores tuvo la idea certera de hacer un relleno y crear también una zona de ocio”, destacaba el titular de Presidencia, quien consideraba que ese centro comercial sería “referente de todo el país”. Premonitorio.

El alcalde también puso la única pega que se oyó en los discursos de esa tarde, puesto que lamentó que las rejas separasen las recién inauguradas instalaciones del mar, algo que resultaba impensable cuando surgió la idea del nuevo palacio de congresos. “Son las servidumbres de los momentos que vivimos, en los que la seguridad internacional exige estas medidas, porque la idea que teníamos era colocar unas terrazas”, recordaba el regidor.

El padre Rafael Taboada, abad de la Colegiata de Santa María del Campo, que tres años después también bendecía el primer centro comercial de Agrela, Dolce Vita, fue quien echó agua bendita en estas instalaciones. El sacerdote aseguraba que por muchas buenas iniciativas que tuviesen los hombres, "nada sale a derechas si Dios no trabaja en la misma dirección", y tras ello rezó por la buena marcha del palacio de congresos y ocio del puerto.

Así fue la inauguración de El Puerto Centro de Ocio

El padre Taboada bendiciendo el centro / Juan Varela

La inauguración del centro culminó con un gran espectáculo de fuegos artificiales y supuso la apertura al público de más de 17.000 metros cuadrados de superficie, que se completaban con un aparcamiento de pago de cerca de medio millar de plazas. El horario de apertura era en aquel momento de 9.00 horas a 3.00 de la madrugada.

Así fue la inauguración de El Puerto Centro de Ocio

Fuegos artificiales en la inauguración / Juan Varela

Mal comienzo

Aunque todo era de color de rosas en el día de la apertura, la realidad pronto se dio de bruces. La gran orientación del centro hacia la hostelería y el ocio y la apertura en el futuro de otras grandes superficies hizo que las cosas no fuesen como se esperaban.

Los propios responsables del centro reconocieron, al año de su inauguración, que no habían alcanzado el nivel de facturación medio previsto a largo plazo, pero que era una circunstancia con la que ya contaban y confiaban en afianzar su posición en los años venideros.

Renovación solo dos años después

Dos años más tarde El Puerto Centro de Ocio buscó un lavado de cara y hasta remodeló su fachada y su distribución interior. Pasó a dirigir parte de su oferta hacia la moda, epicentro del negocio en otros centros comerciales de la ciudad como el de Cuatro Caminos.

Para buscar atraer a un nuevo tipo de público a sus instalaciones abrió la puerta a diez firmas de moda y complementos, entre las que se encontraban las de los diseñadores gallegos Adolfo Domínguez y Purificación García. También estarían Decimas, Chiquiboy o Amichi, entre otras.

Llegó Los Cantones Village

En 2010 el consejo de administración de la Sociedad de Fomento y Desarrollo Turístico traspasó su gestión a la multinacional Jones Lang Lasalle, cuando pasó a denominarse Los Cantones Village. Aunque se esperaba una nueva etapa, coincidiendo con el auge de otros centros comerciales en la ciudad, donde ya habían abierto tanto Dolce Vita como Espacio Coruña, y estaba próximo a hacerlo Marineda City, establecimientos comerciales y restaurantes fueron cerrando progresivamente. La crisis económica también ayudó.. Desde 2015 alberga solo cines y discotecas.

Hoy en día, discotecas y oficinas

Tras los diversos fiascos, el centro comercial pasó a apostar exclusivamente por el ocio. En 2016 se inauguró la discoteca más grande de la ciudad, que también era sala de conciertos, la Sala Pelícano. Existen también en el edificio otras salas de gran éxito en el ocio nocturno como Amura, Brit o Dux.

La fiesta de inauguración de Pelícano en marzo reunió a muchas autoridades, celebridades o empresarios. Entre ellos Alberto Núñez Feijóo con la que comenzaba a ser su pareja, Eva Cárdenas, el exfutbolista Fernando Hierro; la mujer de Amancio Ortega, Flora Pérez, o el presidente del Deportivo Tino Fernández.

Desde hace un año también está instalado allí el Hi Coruña. Se trata de un "Human Intelligence Hub", tal y como definen en el proyecto, creado con el "objetivo de transformar el modelo económico y social gallego". Este centro de negocios busca darle un nuevo uso al antiguo centro comercial en una superficie de 2.000 metros cuadrados en donde están integradas diversas empresas tecnológicas.

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