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El pacto de Medicina abre la puerta a una veintena de médicos y científicos del Chuac

A los 19 profesionales del Sergas acreditados para dar docencia universitaria, se suman otros siete vinculados que imparten otras enseñanzas en Ciencias de la Salud | El número de plazas de la unidad propia de la UDC está por definir

Instalaciones y profesionales del Instituto de Investigación Biomédica. | Iago López

Instalaciones y profesionales del Instituto de Investigación Biomédica. | Iago López

A Coruña

Al pacto por Medicina que sellaron esta semana la Xunta y las tres universidades gallegas le queda camino por recorrer. Tendrá que pasar por un grupo de trabajo para su concreción, como un paso previo a la definición del nuevo programa de docencia descentralizada. De todo ello depende el número de profesionales del Área Sanitaria de A Coruña y sus institutos de investigación que, ahora sí, podrán incorporarse como profesores del segundo ciclo vinculados a la Universidad coruñesa dentro del futuro modelo repartido, que debe desarrollarse en los próximos tres cursos. Son un total de 19 los profesores del Sergas acreditados por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación (Aneca) para dar clase. A eso se suman otros siete médicos e investigadores que ya imparten docencia pero en otros grados de Ciencias de la Salud de la UDC.

Esa veintena de profesionales del área sanitaria coruñesa y sus centros firmaron una carta — solo cuatro días antes del anuncio del acuerdo— para evidenciar la situación derivada del incumplimiento del pacto de descentralización, que se firmó en 2015, entre otras cuestiones, para apaciguar las reclamaciones de un grado propio que llegaban desde A Coruña y Vigo desde los años ochenta.

Sin pedir una titulación diferenciada para la UDC, el comunicado sí denuncia la falta de igualdad en el reparto de las plazas de profesorado universitario de Medicina por parte de la Universidade de Santiago. «Facultativos del Área Sanitaria de Vigo han podido acceder a plazas de profesorado universitario de Medicina en la USC vinculadas a dicha área, e incluso mantener su vínculo docente tras trasladarse al área sanitaria de Vigo», alerta. Este avance no se ha producido en A Coruña, «lamentablemente», con «una evidente falta de equidad» como consecuencia que, señala, «priva» a los médicos del hospital de «las mismas oportunidades» que en el resto de áreas.

Los firmantes, que llamaban a la Xunta y a las universidades a «desbloquear» una situación «cronificada en perjuicio de todos», no son médicos de infantería del Chuac: la lista incluye parte del organigrama del complejo, entre directores médicos y jefes de servicio. Entre ellos, el subdirector médico del área sanitaria A Coruña, Álvaro Mena; el director asistencial del área sanitaria, Alejandro Ávila; el jefe de servicio de Anatomía Patológica, Ángel Concha; el jefe de servicio de Cirugía oral y maxilofacial, Juan Luis López Cedrún; el de Neumología, Pedro Jorge Marcos; el de Cardiopatía y transplantes, Víctor Mosquera; o el de Traumatología, Alberto Jorge Mora. También rubrican la carta, la responsable del Instituto de Investigación Biomédica (Inibic), Mar Carmona; la investigadora del organismo Silvia Antolín; o el cardiólogo Eduardo Barge, profesor asociado en la USC en docencia clínica de sexto curso. Hay otro siete profesores que podrían acceder y que ya están vinculados actualmente, pero a través de otras titulaciones impartidas dentro de la facultad de Ciencias de la Salud en la UDC. Tres de ellos son catedráticos y otros cuatro, titulares.

El preacuerdo incluye que tanto A Coruña como Vigo tengan Unidades de docencia, cada hospital quede vinculado a su respectiva universidad y puedan vincular a un mínimo del 50% de sus nuevos profesores. La descentralización afecta a los tres últimos cursos del grado, de cuarto a sexto, y a la docencia práctica y clínica, pero también teórica, otra de las cuestiones en las que Santiago se mostraba más reticente.

Según el preacuerdo, el proceso arrancaría, de forma progresiva, el curso que viene y se completaría en un plazo de tres años, de forma que, en el 28/29, ya debería haber finalizado su implantación. Se creará una comisión de seguimiento para evaluar su desarrollo y ejecución. Además, durante este período, no se tramitará la apertura de ninguna otra facultad de Medicina en Galicia.

Rey y Caballero desconfían del acuerdo para descentralizar y Sanmartín lo celebra

El anuncio del preacuerdo para descentralizar la docencia de Medicina en Galicia al que llegaron la Xunta y las tres universidades gallegas suscitó críticas desde los Gobiernos locales de A Coruña y Vigo y celebración desde Santiago. La Universidade da Coruña (UDC) y la Universidade de Vigo (UVigo) acordaron dejar en suspenso la petición de crear nuevas facultades de Medicina en sus respectivos cambios, a cambio de que unidades docentes vinculadas a sus respectivos hospitales, y elegir a un mínimo del 50% de sus respectivos profesores. Pero la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, afirmó este viernes en una radio local: «No entiendo nada del preacuerdo, no creo que sea esa la solución». Según afirmó, «no tenemos ningún indicio de que la Xunta cumpla».

La regidora recuerda que ya hubo un intento de descentralización, con un pacto en 2015 que no se cumplió totalmente, y pide que «no se renuncie ni se aparque» a una facultad coruñesa. «No entiendo el planteamiento arcaico de Santiago» , que quiere mantener la única facultad, señaló la regidora, y añadió que «hay otras comunidades que tienen varias facultades y no pasa nada». Rey ya había defendido que la ciudad necesitaba un centro propio, por su importancia y porque considera que hay poca oferta pública para estudiar Medicina en Galicia, y el rector de la UDC, Ricardo Cao, manifestó esta semana que el preacuerdo supone un aplazamiento de la petición, no una renuncia, y «no significa que no sigamos trabajando en ello».

Aún más negativo fue el regidor de Vigo, Abel Caballero, que afirmó este viernes que consideró que el preacuerdo es «intolerable» y «una pésima noticia para esta ciudad». El alcalde culpó a la Xunta, reiteró que seguirá exigiendo una facultad viguesa y criticó los «privilegios de la Edad Media» de Santiago. Por contra, la alcaldesa compostelana, Goretti Sanmartín, consideró el preacuerdo una «muy buena noticia» y defendió que es «el camino por el que había que transitar».

El decano de Medicina en la única facultad gallega, José Carreira, evitó pronunciarse sobre el preacuerdo, indicando que primero habría que informar al profesorado sobre el contenido, y el rector de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), Antonio López, admitió que «aún quedan muchos asuntos por concretar». Aún así, defendió que la creación de unidades docentes en A Coruña y Vigo será beneficiosa para los alumnos y «aliviará la presión de prácticas» sobre el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS). El presidente del Colegio de Médicos de Pontevedra, Isidro Lago, afirmó que la descentralización es la «mejor solución» y se opuso a abrir más facultades.

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