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Entrevista | Amagoia Eizaguirre Conferenciante, que actúa esta tarde en Afundación con su espectáculo 'De los hábitos a la constancia'

«Cuando nos perdemos, todos nos metemos en el ‘coaching’»

La psicóloga y conferenciante Amagoia Eizaguirre tuvo una crisis existencial a los 32 años cuando, tras conseguir todo lo que le habían dicho que tenía que hacer, se dio cuenta de que no le gustaba su vida. Ahora imparte charlas de autoayuda

Amagoia Eizaguirre durante su espectáculo

Amagoia Eizaguirre durante su espectáculo / La Opinión

A Coruña

Amagoia Eizaguirre es psicóloga, divulgadora y, este sábado, ofrecerá en el auditorio de Afundación su espectáculo De los hábitos a la constancia, a partir de las 19.00 horas, un show que, aunque reconoce que está dirigido a todos los públicos, son mayoritariamente mujeres las que acuden a verla. Es quien está detrás de la cuenta @Habituatea.

Cuando habla de cambiar de hábitos, ¿a qué se refiere, a dejar de fumar, a doblar y guardar la ropa al llegar a casa, a empezar a hacer deporte o a otras cosas?

Hay que diferenciar entre hábito y adicción, fumar es una adicción, el móvil puede serlo también, pero hábito es cómo te hablas, cómo interpretas la vida, cómo piensas, cómo actúas en el día a día. Yo diferencio hábitos corporales, emocionales y mentales y hablo en general de diferentes hábitos que nos ayudan a tener más energía. Más del 40% de las cosas que hacemos son hábitos. Con cambiar cómo te hablas ya estás dando un giro a tu vida. Si te dices que todo lo que empiezas lo dejas o no te gusta hacer deporte, ya te estás autosaboteando. Enseño cómo podemos modificar y reprogramar la mente de una manera muy amena y muy fácil para que no seamos nosotros los primeros autosaboteadores y podamos cambiar de hábito, pero cualquier hábito.

¿Hay un fórmula que valga para todo el mundo, a lo mejor no te gusta ir a correr o hacer pesas, pero sí bailar o hacer yoga?

No, pero hay algunos pasos que funcionan absolutamente para todas las personas que es lo que vemos en el show, que es la reprogramación mental. Yo te enseño tres pasos para reprogramar la mente, que son muy fáciles. Hay como unos portales mágicos a lo largo del día, por la noche y por la mañana que, si los aprovechas, puedes ir directamente a la parte subconsciente, donde está guardada toda la información desde que nacemos, y puedes reprogramar tu mente.

Si a una mujer que tiene a su cargo a sus padres y/o a sus hijos, que trabaja a jornada completa a turno partido, que le digan que se tiene que levantar antes para hacer deporte o para meditar o que tiene que comer mejor, igual se le hace un poco complicado, ¿no?

Yo soy muy realista con eso porque trabajé muchos años por cuenta ajena, de hecho, yo odiaba cuando venían a dar charlas motivacionales, porque a veces tienes un jefe o compañeros que te hacen la vida imposible. En el show dejo muy claro que cada uno tiene que analizar su situación personal y no compararse con los demás, hay que analizar dónde estamos, qué es lo que depende de nosotros y soltar las que no están en nuestra mano. Quizá esa madre pueda empezar a ver todo lo que ya es y todo lo que ya hace y darse la enhorabuena por eso. Eso ya te cambia porque en vez de estar fijándote o culpabilizándote por no hacer ciertas cosas pasas a enorgullecerte de lo que haces. Soy muy realista porque eso de que tienes que comer así o tienes que bañarte con agua fría o que te tienes que levantar a las cinco de la mañana, la verdad es que lo odio porque lo he probado. He estado en momentos en que he probado absolutamente todo y considero que no hay hábitos concretos que funcionen para todos porque dependen mucho de la situación personal de cada uno.

¿Hubo algún momento concreto en su vida en el que le cambiase el chip para convertirse en conferenciante y centrarse en esta fórmula de autoayuda?

Yo a los 18 años no tenía vocación, pero estudié Dirección y Administración de Empresas, escogí eso por escoger y yo nunca me había parado a definir qué era el éxito o la felicidad para mí sino que había hecho lo que me habían dicho que tenía que hacer. Yo estudié en la universidad, terminé y trabajé en diferentes multinacionales durante diez años con experiencias muy buenas y muy malas. En la última empresa, yo ya era directiva, llevaba un equipo, tenía proyección laboral, pero no le veía sentido al día a día. Me entró una crisis existencial a los 32 años, porque yo pensaba que la vida tenía que ser mucho más que eso. No tenía grandes problemas, solo que no me gustaba mi día a día y mi entorno no me entendía, yo siempre digo, siempre hago una broma de que, cuando nos perdemos, todos nos metemos en el coaching.

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