Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entierros en diferido en A Coruña: forzados a alargar el duelo

Tener que esperar veinte días para completar la despedida a un ser querido no solo obliga a revivir el duelo; impide a quienes residen lejos asistir a las exequias

Cementerio de San Amaro, en A Coruña, en el Día de Difuntos.

Cementerio de San Amaro, en A Coruña, en el Día de Difuntos. / Casteleiro

Marcos Mosquera

Marcos Mosquera

A Coruña

Uno de los momentos más duros para un ser humano es el fallecimiento de un familiar o un amigo. Esperada o inesperada, la muerte de un ser querido sume en el duelo y el dolor.

Cada persona supera el trance como bien, o mal, puede. Recibe las condolencias, vela al fallecido en el tanatorio y procede a la incineración y entierro. Días largos que pasan rápido, habitualmente acompañado.

Pero, desde hace un tiempo, en A Coruña ese duelo se alarga innecesaria y dolorosamente si la elección es depositar las cenizas del difunto en un cementerio municipal, una opción por la que opta cada vez más gente. La demora de unos veinte días del Ayuntamiento en conceder la autorización para dejar la urna en un nicho, tumba o panteón, alarga el duelo e, incluso, lo reabre cuando uno ya creía haber superado lo peor.

Volver al tanatorio veinte días después

Levantarse semanas después de la muerte un día cualquiera temprano para tener que regresar al tanatorio a recoger las cenizas, desplazarse al cementerio y enterrar al difunto es un trance que el Ayuntamiento de A Coruña, la administración más cercana, debe evitar a sus ciudadanos.

Incinerar a un padre, a una madre, a un abuelo, a una abuela, a un hijo, a una hija... y tener que esperar veinte días para completar la despedida no solo fuerza a revivir el duelo; impide a quienes residen lejos asistir a las exequias de sus seres queridos, algo que no sucede en los entierros sin cremación, que se realizan inmediatamente después del óbito.

Al aumento de familias que eligen la incineración no le ha seguido, en paralelo, la decisión del Ayuntamiento de incrementar el tiempo reservado en los cementerios para entierros de cenizas, que ahora solo son de 9.00 a 10.00 horas de lunes a viernes. El Gobierno local asegura que trabaja para «intentar agilizar el proceso». Pero la solución se hace esperar demasiado y, cada día, varias familias se ven obligadas a sufrir una prolongación del duelo absolutamente innecesaria.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents