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La banda que une música y solidaridad

La Trova Coruñesa ofrece un concierto este sábado en el Teatro Colón a favor de la Cocina Económica

A Coruña

En A Coruña existe un grupo que nació del impulso más sencillo. «Éramos gente con ganas de cantar y de juntarnos», recuerda Manuel Pan, presidente y fundador de La Trova Coruñesa. «Nada más. Nos movía la ilusión». Con esa idea, un puñado de vecinos creó en 2009 una asociación cultural sin ánimo de lucro que cumple 16 años de música y solidaridad.

Con el mismo espíritu, la agrupación organiza un concierto el 6 de diciembre en el Teatro Colón, dedicado íntegramente a la Cocina Económica. «La idea sale de nosotros. Queremos poner la música al servicio de una causa que lo merece», señala Pan. La entrada será gratuita. «Habrá urnas para que cada persona aporte lo que quiera», explica. También existirá una fila cero vinculada a la cuenta de la Cocina Económica. «Todo irá para ellos. Los gastos los asumimos nosotros y los patrocinadores». Pan solo pide una cosa: «Que la gente venga a disfrutar y, si puede, que ayude. Nada más».

Pan explica que los inicios fueron «un punto de encuentro entre personas de trabajos muy distintos». Formaban un coro que tocaba «boleros, baladas, tangos o pasodobles», y que más adelante adoptó una identidad propia con la llegada del director Antonio González. «Él le dio ese toque latino que ahora nos define. En cada arreglo aparece su sello», afirma.

La agrupación reúne en la actualidad a «unas 15 personas». «Somos muchos con una cierta edad, pero seguimos abiertos a que entre gente nueva», cuenta Pan. En los últimos años incorporaron voces jóvenes formadas en la Escuela Municipal de Música, algo que considera «una alegría enorme» porque garantiza continuidad. Él mismo participa como guitarrista y vocalista: «Intento tocar la guitarra y cantar. Lo hago como puedo, pero con muchas ganas». El repertorio mantiene una mezcla de estilos conocida por el público. El chachachá, son montuno, boleros, tangos transformados o pasodobles que recuperan vida. «Lo bonito es que la gente sabe las canciones. Las canta con nosotros. Y cuando el ritmo entra de verdad, la sala se levanta. Aplauden, bailan, se animan», afirma. Buena parte de esa conexión nace de la cantante Irene Martínez, a quien Pan define como «una artista que sabe llevar a la gente de la mano».

La vertiente social se mantiene desde el primer día. «Somos una asociación sin ánimo de lucro. Todo lo que recaudamos sirve para seguir y para hacer actos solidarios», explica. «Si con la música podemos aliviar un poquito la vida de alguien, ya ganamos mucho». Entre los proyectos de futuro aparece la idea de un nuevo disco. «Tenemos tres y queremos un cuarto, pero nos volvimos muy tiquismiquis», admite entre risas. «Cuando uno se hace mayor quiere que todo salga perfecto, y eso retrasa las cosas». Aun así, asegura que ya cuentan con canciones listas para entrar en estudio. Mientras avanzan esos planes, los ensayos continúan en el colegio Curros Enríquez. «Somos una familia grande. Cada uno tiene su vida, su trabajo o su jubilación, pero siempre reservamos dos días por semana para esto», relata.

Pan resume la filosofía de La Trova con una frase: «Lo que más nos gusta es hacer música. Y si con ella podemos ayudar, mejor todavía. Ahí está todo».

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