Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El dominó conquista A Coruña y deja paso al futuro: "Es bueno para la mente, la gente joven debería probarlo y no estar tanto con los móviles"

El NH Finisterre acoge este fin de semana el Campeonato de España de este popular juego. Entre los veteranos habituales, el torneo contó con chicas como Angelina, una canaria de 15 años que participa con su padre, o José, un murciano campeón de España con 30

A Coruña

«Juego con mi padre desde los once años. Me gusta todo menos perder». Con esa mezcla de descaro adolescente y cariño familiar, Angelina Martín, de 15 años, mostraba su pasión por el dominó. Padre e hija vienen de El Hierro, una tierra donde el dominó forma parte del paisaje cotidiano. Su padre, Felfrán, asentía a su lado: «Formamos una buena dupla. En las islas Canarias se juega muchísimo».

Ambos participaron en la XXXIII edición del Campeonato de España de Dominó por Parejas, que reunió en el Hotel NH Finisterre de A Coruña a más de 500 participantes de todas las comunidades autónomas, uno de los eventos más multitudinarios de su historia. La Diputación de A Coruña respaldó la cita, que seguirá hasta este lunes, con un presidente —Valentín González Formoso— que no solo dio la bienvenida a los jugadores, sino que también se animó a disputar alguna partida, gesto que simbolizó el ambiente cercano y festivo del campeonato.

El relevo generacional mueve ficha

Pero este torneo no se explicaba mirando únicamente las cifras. El verdadero pulso se encontraba en las mesas, donde el dominó tiene el reto de encontrar un relevo generacional. Aunque la mayoría de participantes siguen siendo hombres mayores, se atisbaba que puede haber futuro si consiguen generar interés en chicas como Angelina: «El dominó es bueno para la mente, la gente joven debería probarlo y no estar tanto con los móviles», señalaba.

A pocas mesas de la joven canaria, dos hermanos dominicanos jugaban con una soltura sorprendente. Edwin Peña, de solo 18 años, recordaba cómo empezó todo: «En Santo Domingo se juega en cualquier lado: en la calle, en la casa… Es popular en toda Centroamérica». Su hermana Eraimi, de 15, sonreía mientras asentía. Acaban de llegar a España —apenas llevan un mes en Barcelona— y el dominó ha sido también su manera de aterrizar en el país. «Aprendimos con nuestros padres. Mi madre trabaja en un restaurante y el dueño nos trajo al campeonato», explicaba ella. Sus rivales, dos veteranos de un equipo de Ares, Domingo y Norberto, los valoraban con una mezcla de respeto y orgullo: «Juegan bien, no se les da mal».

Las mujeres ganan presencia

La presencia femenina también se daba con pioneras como la veterana Purificación Ferreiro, que competía mientras recordaba sus inicios: «Cuando empecé a jugar éramos tres mujeres, al menos en Cataluña». Hoy, dice, la situación es distinta. Su José Ferreiro, presidente de la Asociación de Dominó de Barcelona, lo confirmaba: «Hoy estoy viendo gente joven y mujeres en las mesas; en Barcelona una tercera parte ya son jugadoras».

La juventud, otra batalla clave, aparecía de nuevo en la voz del murciano José Marín, de 30 años: «Empecé viendo a mayores jugando en un bar hasta que uno me sentó enfrente. Desde ahí no paro». Él y su compañero, Cristóbal Ruiz —un veterano cinco veces campeón de España—, defendían un mensaje compartido por muchos jugadores: sin nuevas generaciones, el dominó no tiene futuro. «Hay que acercarlo a los niños en los colegios, como se hace con el ajedrez, ahí está la clave», decía Ruiz. «Si no, el dominó se muere».

Tracking Pixel Contents