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La huelga que paralizó la estación de bus de A Coruña se retoma el 12 y amenaza con ser indefinida: «Está encima de la mesa»

Los conductores, que piden mejoras salariales y jornadas que faciliten la conciliación laboral, organizaron piquetes y se incumplieron los servicios mínimos

Protesta de trabajadores ante la Dirección Xeral de Mobilidade, este viernes. |  Carlos Pardellas

Protesta de trabajadores ante la Dirección Xeral de Mobilidade, este viernes. | Carlos Pardellas

A Coruña

Motores apagados, piquetes y dársenas con pasajeros esperando por autobuses que nunca salieron. La estación de buses coruñesa vivió este viernes un paro casi total en la primera jornada de la huelga del transporte, convocada por Comisiones Obreras, CIG y UGT para pedir un mejor convenio. Aunque la Xunta fijó servicios mínimos, al mediodía ningún servicio había salido de las instalaciones, y por la tarde, de acuerdo con fuentes conocedoras de la huelga, había realizado el servicio «alguno, pero poca cosa». Poco antes del mediodía, los piquetes se abrieron para permitir la salida de un vehículo, si bien, según comentaban los trabajadores, era un bus portugués que había parado para repostar y uno un servicio normal. El paro continuará los días 12, 15 y 19 de este mes, y amenaza con convertirse en indefinido después de Navidades.

Pasajeros esperando por buses en la dársena de salidas, este viernes. |  Carlos Pardellas

Pasajeros esperando por buses en la dársena de salidas, este viernes. | Carlos Pardellas

Según el Gobierno gallego, hasta las 14.30 horas del viernes el grado de cumplimiento de los servicios mínimos fue del 32% en los servicios normales, y en el transporte escolar, que fuentes sindicales indican que se respetó, del 76%. La Xunta no mencionó incidentes, pero admitió que en las estaciones de A Coruña, Ferrol y Santiago «los autobuses tienen dificultades para realizar las entradas y salidas por la presencia de los piquetes». En A Coruña, hasta donde ha podido saber este diario, no hubo incidentes, pero en otras zonas de la provincia se registraron sabotajes. Tampoco se vieron afectados los trayectos de bus urbano, pues el coruñés se rige por otro convenio, pero hubo interrupciones en Santiago.

Los piquetes se concentraron algo antes del mediodía ante la Dirección Xeral de Mobilidade en A Coruña, situada junto a la estación de buses, pues los sindicatos extienden la protesta al Gobierno gallego, responsable de los contratos de transporte. «Entendemos los problemas de los viajeros», señaló Iván Cancela, responsable de Carreteras de UGT, que añadió que la patronal afirma que los contratos «son deficitarios» y no puede mejorar las condiciones. «Algo está fallando», defiende el sindicalista, «cuando los autobuses van llenos y la gente queda en las paradas sin servicio». También acusa a la Xunta de imponer unos servicios mínimos muy amplios que desvirtuaban la huelga y no atender a alegaciones.

El transporte coruñés, denuncia Cancela, lleva con el convenio prorrogado desde 2021, con años de negociaciones sin avances en materias como la conciliación. «Tienes tres opciones: trabajar catorce horas [contando los tiempos muertos], trabajar nueve horas sin descanso prácticamente o trabajar a tiempo parcial en transporte escolar, y juegan con tu horario a su antojo». Tras Navidades, «una huelga indefinida está encima de la mesa».

También ve una posibilidad «real» de paro indefinido el responsable de Transporte de CIG, Ernesto López, que culpa a la Xunta de no intentar un «acercamiento» y poner unos servicios mínimos «abusivos», que finalmente no se cumplieron, para «reventar la huelga». Además de la garantía de que el salario suba por encima del IPC real, indica López, los trabajadores quieren «bajar la jornada y limitarla». Los conductores, afirma, «pueden salir a las ocho de la mañana de casa, y volver con seis horas de volante pero catorce de disposición». Esto es, tiempo perdido esperando por servicios en las estaciones, que «no se cobra».

Varados en la dársena

La paralización del transporte (que no afecta al bus urbano, que se rige por otro convenio) cogió por sorpresa a muchos usuarios que contaban con los servicios mínimos. Es el caso de Cayetano, de Ferrol, que acude al CIS de A Coruña y que explica que el jueves, el día anterior a la huelga, decían por teléfono que habría un bus para esta ciudad por la mañana. Pero cuando llegó a la estación coruñesa este viernes, una empleada «me dijo que no había». «¿Por qué me dicen que sí?» se preguntaba este miércoles, molesto, mientras esperaba en la dársena.

También estaban a la espera de saber si saldría su bus Jorge y José, dos jóvenes estudiantes de la Universidade da Coruña que aguardaban por un vehículo para volver a Lugo. Normalmente, explican, usan el bus para ir y volver a esta ciudad todas las semanas, y por internet vieron que tenían la posibilidad de coger un vehículo de servicios mínimos en la mañana del viernes. Pero, una vez en la estación, un trabajador les dijo que «lo más difícil es que salga». La alternativa, «marchar mañana», por este sábado, cuando no habrá paro.

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