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De ilusión a pesadilla: Una artesana abandona el poblado navideño de A Coruña tras volar el techo de su puesto

En un vídeo en redes sociales enumeró todos los problemas que vivió en el mercado de la plaza de María Pita

Casetas del mercado de Navidad de María Pita

Casetas del mercado de Navidad de María Pita / Carlos Pardellas

A Coruña

Federica, responsable de Onda Atelier, vivía estas navidades con ilusión el regreso al lugar donde se enamoró de A Coruña. "Me mudé a A Coruña hace tres años tras participar en un mercado navideño en María Pita". Ella es italiana y vivía desde hace 10 años en la Comunidad Valenciana. La ciudad le atrapó y decidió seguir con su trabajo en esta esquina de la península.

Este año, regresaba al lugar donde comenzó su idilio con la ciudad, a la plaza de María Pita. Para ella era una "vuelta al inicio", explica, "le tenía mucho cariño a este mercado". Sin embargo, a los pocos días, lo que parecían varias semanas por delante de trabajo en el corazón de la ciudad, acabó tornándose en una pesadilla. "Era un disco rayado escuchar las quejas de la gente", lamenta, a la vez que echaba en falta más puestos de artesanía, dado que solo estaban la suya y otra tienda.

Múltiples problemas

En un vídeo en redes sociales que acumula miles de visitas, Federica explica todos los contratiempos que sufrió. Aun así, "en 40 segundos no he podido contar todo", detalla. En el vídeo enumera los múltiples problemas que tuvo. Con retranca habla del "cierre de alta tecnología", puesto que la caseta tenía que ser clausurada cada día con un destornillador eléctrico. También habla de "detalles de alta calidad" como que parte del montaje estaba sujeto con bridas, o que disponía de un "spa gratuito en la caseta", en alusión a las inundaciones que sufrían.

Por último, en el vídeo, relata lo que acabó siendo el detonante de su marcha. "Hace tres noches salió el tejado volando por completo", detalla. "Esto no es nada comparado con otras casetas", a la vez que advierte a las personas más altas, "si mides más de 1,75m te llevas una raya en la cabeza, y no es la del peinado", ironiza. En conversación con este diario, desea ante todo que no pase nada en materia de seguridad.

"Se pasan la pelota"

Ahora, Federica, espera recuperar el dinero que adelantó para tener un hueco en el mercado. Explica que intentó hablar con la organización y el Concello, pero "se pasan la pelota el uno al otro y nadie se hace responsable". "Al final lo consideras una estafa", concluye. Precisamente con la empresa concesionaria del recinto también vivió varios desencuentros, puesto que le prometieron mejoras y descuentos en el dinero aportado que después fueron reclamados.

Para las Navidades volverá a su taller "a 300 metros de la plaza", en la calle Canuto Berea. "Estar en el mercado me estaba quitando horas del taller, de la producción", lamenta, mientras que desea que esta decisión sirva para reivindicar su trabajo: "Espero que la gente tome más conciencia del valor de la artesanía". "Si pasan por delante de mi tienda, quiero que sepan que las cosas se hacen con corazón".

Adecuado y con público, según el Concello

El mercadillo navideño de María Pita fue la diana de las críticas del PP en el pleno de este jueves, con referencias constantes del grupo fuese cual fuese el tema a tratar. Los populares realizaron una pregunta oral concreta sobre el mercadillo, cuyos feriantes se quejaron de organización deficiente, falta de luz y filtraciones, pero la edil de Comercio y Mercados, Diana Cabanas, afirmó que, tras los problemas iniciales y rachas de mal tiempo, ahora está funcionando de forma "adecuada" y "razonablemente bien", además de destacar la afluencia de público durante el último fin de semana.

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