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‘Franco y yo’, la huella íntima generacional del dictador, se presenta en A Coruña: «Humanizar no quiere decir volverle una buena persona»

El periodista Jesús Ruiz presenta una biografía novelada del Generalísimo en la que profundiza en el impacto de su figura en españoles de cierta edad

Francisco Franco en A Coruña, saliendo de uno de los kioscos del Relleno

Francisco Franco en A Coruña, saliendo de uno de los kioscos del Relleno / LA OPINION

A Coruña

«Todos los españoles de determinada edad tenemos una relación íntima con Franco». Es la premisa que llevó al escritor y periodista Jesús Ruiz Mantilla a empezar Franco y yo, una biografía novelada del dictador en la que profundiza en el impacto que su figura, legado e influencia tuvieron en varias generaciones de españoles, personificado en su propia experiencia. El periodista presentará este miércoles el libro en A Coruña, en un acto organizado por el Ateneo Republicano de Galicia en Portas Ártabras (22.00 horas).

Franco y yo, construida con las licencias de la ficción pero el rigor periodístico e indisoluble del género biográfico, ahonda también en las aristas de la personalidad del sátrapa y en su vertiente más íntima, esencial, a ojos de su autor, para conocer a una de las figuras totalitarias más relevantes del siglo XX. También la huella que sigue presente en el imaginario de varias generaciones. «Es una biografía de Franco muy personal, pero también ahonda en lo que ha supuesto en mi vida el franquismo. Siguen presentes en muchas familias cuestiones como el control absoluto, no solo sobre la política y a través de la prohibición, sino también un control a través de reglas sociales, muy bien dirigido en su alianza con la Iglesia y en la educación», explica el autor.

Un rígido código de conducta social que permeaba en la intimidad de los hogares y al que había pocas vías de escape, construido sobre un entramado político que borraba conceptos como soberanía popular y los sustituía por poder absoluto, en entente con el ejercito, la oligarquía y la Iglesia como garantes y perpetuadores de la mecánica del Régimen. «Historiadores como Gabriel Jackson dicen que no ha habido nadie con más poder en España desde Felipe II. Conformaba un aparato de control social que influía en cómo te comportabas, qué podías hacer en tu tiempo libre, en qué podías o no trabajar. Es un totalitarismo muy bien urdido, del que sacó muchísimo provecho y que duró 40 años», reflexiona el autor, que considera que la Transición «adormiló» este imaginario, pero no consiguió arrancarlo de la conciencia de muchos españoles.

Jesús Ruiz Mantilla

Jesús Ruiz Mantilla / LOC

Un código que hoy, paradójicamente, resucita en las nuevas generaciones, a las que lejos queda ya la influencia del Régimen. «Se defienden ciertas ideas con una frivolidad y una falta de rigor espeluznante. El hecho es que no se ha producido un progreso similar en la historia de España como el de los últimos 50 años. La realidad de los datos desmonta todo sueño que dirija la mirada hacia que ese mundo fue mejor», defiende Ruiz.

Franco y yo ofrece un enfoque híbrido entre la novela y el periodismo, en el que el propio autor aparece como implicado, que se apoya en documentos históricos inéditos pero que rescata aspectos desconocidos popularmente de la vida del dictador, como el maltrato al que le sometió su padre de niño, una «deuda íntima» que, a ojos de Ruiz, pagó el pueblo español. El autor no huye de la humanización del sátrapa: la persigue. «Por supuesto que hay que humanizarlo. Humanizar no quiere decir volverle una buena persona. El género humano puede ser miserable. Creer que era tonto, desde la izquierda, es un error. Fue de una sagacidad impresionante. ¿Cómo iba sino a durar 40 años? Sagacidad y crueldad le hicieron invencible», defiende.

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