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Angelo Fumarola, de bROTHERS iN bAND: «Si el mundo fuese como los conciertos no habría guerras»

Desde que descubrió a Dire Straits, el italiano Angelo Fumarola no ha dejado de practicar sus temas. En bROTHERS iN bAND recrea fielmente los acordes y las inflexiones de la voz de Mark Knopfler. El 20 de diciembre, la banda ofrece su último directo del año

Angelo Fumarola, en el centro, con la guitarra, junto a sus compañeros de bROTHERS. |  Carla Gotter

Angelo Fumarola, en el centro, con la guitarra, junto a sus compañeros de bROTHERS. | Carla Gotter

A Coruña

bROTHERS iN bAND ofrece este sábado 20 de diciembre en el Palacio de la Ópera su último concierto del año después de casi 70 conciertos por 8 países, y con esta actuación cierra también el ciclo Live Xperience by CaixaBank 2025. Pero su gira Brothers in Arms continuará en 2026. Las entradas para el directo de este fin de semana en A Coruña están a la venta en la plataforma Ataquilla.com, a partir de 35,45 euros.

¿Hay alguna fecha especial que guarde en la memoria de la gira?

Cada noche es única. Damos muchos conciertos y estoy muy centrado en dar lo mejor de mí en cada escenario y frente a cada tipo de público, sobre todo teniendo en cuenta que hemos tocamos en sitos tan diferentes como México, Perú, Colombia, Reino Unido, Portugal, Países Bajos, Bélgica, Francia, y por supuesto España.

¿Cómo fue dar el salto a Latinoamérica?

Fue un gran salto para bROTHERS iN bAND. Agotamos entradas en Ciudad de México y fueron más de 1.300 personas en Lima, una gira para el recuerdo sintiendo muy de cerca la pasión por Dire Straits en una atmósfera muy especial tan lejos de Europa.

¿Cómo se percibe la huella de Dire Straits en esos países?

Cada país tiene un público que se comporta de forma un poco diferente, pero cada uno siente una gran pasión por esas canciones legendarias. Me hace pensar en el genio que es Mark Knopfler y en cómo sus composiciones unen a tanta gente de diferentes orígenes en una hermandad. Cuando estoy en el escenario, pienso que si el mundo fuera como un concierto, no habría guerras ni divisiones.

¿Habrá gente que nunca vio tocar en directo a Dire Straits y que su primer contacto con uno de sus directos es con bROTHERS iN bAND, ¿les añade presión?

Personalmente, no la siento; para mí es una alegría compartir con el público el amor y la pasión por la música de Dire Straits que tengo desde mi adolescencia. Además, no somos Dire Straits, no somos imitadores, somos intérpretes; no soy Mark Knopfler, adoro su música y su estilo de guitarra, y por eso hacemos todo lo posible para que la gente reviva esos sonidos y emociones, rindiéndoles homenaje con el máximo respeto y cariño. Llevo tocando este material desde la adolescencia, dando muchos conciertos, desde pubs pequeños hasta grandes salas.

Su intención no es imitar, sino reproducir fielmente el sonido de Dire Straits, después de tantos años, ¿todavía encuentran detalles que pulir?

Me considero un artista en constante evolución. Sí, toco estas canciones desde muy joven; ahora tengo 49 años, así que, todo me sale natural después de cientos de horas escuchando y tocando esta música, pero, muy importante, debo decir que poder actuar en cualquier escenario con naturalidad y confianza se debe a mi actitud crítica, y después de cada concierto suelo escuchar vídeos o audios para ver dónde puedo mejorar. Pero más allá de los aspectos puramente técnicos, no hay que olvidar que el amor y tocar con alma son aspectos esenciales de mi trabajo. De hecho, conozco muy bien el mensaje de cada canción, así como los diversos riffs de guitarra y la expresividad vocal de Mark. En la vida, no solo en la música, presto mucha atención a los detalles, aunque soy consciente de que la perfección no existe.

¿Le han llegado a coger manía a alguna canción?

No, cada noche hay gente nueva que nos escucha quizás por primera vez, gente que nunca vio a Dire Straits en concierto o gente que sí lo vio. Respeto a todo el público que viene al concierto. Y como dijo Eric Clapton en una entrevista: «Toca cada concierto como si fuera el último». Estoy de acuerdo.

¿Cuál fue su primer contacto con Dire Straits?

En 1990 mi primo me regaló el vinilo The Notting Hillbillies, con Mark Knopfler a la guitarra, así que descubrí que también era el líder de una banda con extraño nombre: Dire Straits. De repente, escuché el recopilatorio Money For Nothing y muy pronto se publicó On Every Street. Fui a ver a Dire Straits en 1992 al estadio en Italia y, al volver a casa, empecé a entender cómo se tocaba así y empecé a practicar sin descanso, ¡tanto que destrocé el videocasete Alchemy dIRE sTRAITS Live de tantas veces que lo reproduje en mi vídeo!

Cuando empezó en la música, ¿pensó en algún momento que su carrera tendría un episodio en el que estaría interpretando años el repertorio de Dire Straits rodeado de músicos gallegos?

No podía imaginar que algún día compartiría música en directo con músicos gallegos, pero debo confesar que desde que era adolescente, en mi habitación, ensayando con mi guitarra, sentía una energía dentro de mí que me hizo visualizarme literalmente en el escenario en el futuro. Y en mi opinión, en la vida, si haces las cosas con constancia y cuidado, algo sucede en el aire que hace que otras cosas sucedan.

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