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Mariscadores de la ría de A Coruña salvan la Navidad a la espera de faenar en la zona dragada

Su portavoz, Jennifer Álvarez, asegura que el balance de estos diez días es «bueno»

Esperan volver a trabajar a inicios de 2026 en otro punto, pendientes de la autorización de la Xunta, para conocer el impacto real de la regeneración

A Coruña

Un total de 11 mariscadores a pie regresaron hace unos días a faenar a la ría de O Burgo tras casi cuatro años de parón por el dragado que arrancó en abril de 2022. Su intención era salvar la campaña de Navidad. Y lo consiguieron. Pero reconocen que todavía falta la parte más difícil: trabajar en la zona más afectada por los trabajos del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico para conocer su impacto real. Esperan ir a ese punto en el arranque del nuevo año.

Un capazo, con bivalvos recogidos en el día. |  Carlos Pardellas

Un capazo, con bivalvos recogidos en el día. | Carlos Pardellas

La portavoz de los mariscadores, Jennifer Álvarez, asegura que la campaña navideña ha salido «mejor de lo que se pensaba en un principio». «El balance es bueno», resume. Acudieron el 10 de diciembre por primera vez sin saber lo que se iban a encontrar. Trabajaron en una zona del estuario que no fue el epicentro del dragado. Al principio hubo decepción y malestar, pero la cosa fue mejorando. Tras diez jornadas, este viernes fue el último día del año para faenar en la ría de O Burgo. «Hoy [por ayer] no hubo mucha queja para no ser una manera de las buenas, como decimos nosotras», relata.

Mariscadores con el puente de A Pasaxe al fondo. |  Carlos Pardellas

Mariscadores con el puente de A Pasaxe al fondo. | Carlos Pardellas

Así, cada mariscador logró llenar «casi dos capachos de babosa, entre almeja grande y pequeña; un capacho y medio de berberecho y un capacho y medio de almeja japónica». Álvarez indica que en estas cestas entran unos «30 kilos». Los trabajadores lamentan, no obstante, que quedase fuera la almeja fina, lo que ayudaría a aumentar el contador.

La portavoz celebra, aunque con la boca pequeña, que «el año acaba mejor de lo que empezó». Pero en el sector todavía hay miedo e incertidumbre. Han enviado una petición a la Xunta para empezar a faenar en la zona dragada. «Con el año nuevo queremos ir a probar a la zona donde se hizo el dragado cien por cien. Estos diez días estuvimos trabajando en la de libre marisqueo, la de la playa, pero toca ir a la otra», explica Álvarez, que confiesa que hay «mucha incertidumbre» porque desconocen lo que se van a encontrar. Ni siquiera si van a encontrar marisco a una talla comercial. «No tenemos ni idea de lo que nos podemos encontrar ni cómo va a ser el acceso. Allí abrieron canales y cerraron otros. Sabemos que un arenal ya no lo tenemos porque fue dragado», comenta.

En octubre de 2024, con la obra ya acabada, el Estado aseguró que se habían sembrado 14,8 millones de semillas de especies comerciales de bivalvos: 4,5 millones de almeja japónica, 9,97 millones de almeja babosa, 400 unidades de almeja fina y 360.000 unidades de berberecho. Sin embargo, los mariscadores de la ría de O Burgo denunciaron en varias ocasiones que no se habían sembrado las semillas pactadas de determinadas especies.

Jennifer Álvarez informa de que esperan volver a faenar el 2 de enero, pero todavía están pendientes de la autorización de la Xunta. «Solicitamos los días por marea. Si lo aceptan, serían diez», expone la portavoz de los mariscadores, que explica que, por ahora, no pueden trabajar en sábado porque cierra Congeladora Coruñesa, que son las instalaciones que utilizan actualmente. «Podemos utilizarlas porque nos dejan la dueña. Confiamos en que la cosa siga así porque no tenemos alternativa», lamenta.

En unos días, y ya con 2026 recién estrenado, estos trabajadores podrán comprar el impacto del dragado. Durante meses, se quejaron en varias ocasiones por la mala finalización de las obras y para alertar de que algunos de los trabajos habían dañado parte de los bancos productivos. De hecho, el patrón mayor de la Cofradía, Javier Mariñas, fue hace unos días a Bruselas para comparecer ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo por este motivo. «El problema que tiene recuperar una ría es que, a diferencia de un edificio, que cuando hay una cosa que está mal hecha se ven los desperfectos, debajo del agua cuando algo no quedó bien lo veremos dentro de x años», dijo, a la vez que manifestó que la «buena finalización» de la regeneración es la que va a permitir «el trabajo productivo y el desarrollo de esta comarca dentro de los próximos diez años».

Compañeros de baja o con otros trabajos

Solo 11 de los cerca de 40 mariscadores a pie que suelen trabajar en la ría de O Burgo volvieron este diciembre al trabajo en esta zona regenerada. «Somos los que ahora mismo estamos dados de alta», indica la portavoz de estos trabajadores, Jennifer Álvarez. Reconoce que, tras muchos meses parados, la situación «no es la mejor» así que no todos han vuelto a su puesto de trabajo en la ría de O Burgo. «Hay compañeros de baja y otros están ya preparando el papeleo de la jubilación», detalla. Además, hay compañeros que «encontraron otros puestos de trabajo» ante el panorama de no poder faenar y no cobrar subvenciones. «Algunos estuvieron a punto de perder su vivienda, así que es normal que optasen por sobrevivir en otro lado», expone Álvarez, que espera que la situación vaya mejorando. «Todavía hay incertidumbre. A ver qué pasa con nosotros», concluye.

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