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Las quejas en el poblado navideño de A Coruña: «Todo el mundo va a perder dinero»

Tras el amago de corte de luz por un presunto impago el viernes, los comerciantes muestran su malestar con el organizador elegido por el ayuntamiento

Un comerciante critica el mercado navideño de María Pita

Carlos Pardellas

A Coruña

«En este mercadillo navideño, todo el mundo va a perder dinero», manifiesta Pier García, uno de los comerciantes que tiene su caseta en la plaza de María Pita. Asegura sentirse «engañado». Es algo que repiten muchos de los responsables de los puestos ubicados en este punto estratégico de la ciudad. «Pagué 3.500 euros por la caseta, pero hay quien pagó 10.000», lamenta.

A los problemas de montaje y organización de los primeros días se sumó ahora un nuevo obstáculo: la presunta deuda de 8.000 euros que le debe el organizador del mercadillo a la empresa que montó la instalación eléctrica. Algunas casetas sufrieron un corte de luz de unos minutos en la tarde del viernes, pero otros comerciantes se revelaron y consiguieron revertir la situación, ayudados por la Policía Local, que les aseguró que no tendrían más problemas con el suministro. «Entendemos a la empresa de electricidad, pero la empresa también nos entiende a nosotros. No es nuestra culpa que no se pague», señala Socorro desde su puesto Habelas Hailas.

Poste de la luz en el poblado navideño

Poste de la luz en el poblado navideño / Carlos Pardellas

El responsable de NC7 Events, la empresa a la que el Ayuntamiento de A Coruña adjudicó el montaje del mercadillo, negó a este diario que deba dinero a la instaladora, que la cantidad que falta por abonar la pagará cuando cierren los puestos y que la mayoría de los comerciantes no le han pagado a él lo convenido. Esta redacción se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento, sin obtener respuesta por ahora.

Sin embargo, los comerciantes aseguran sentirse «engañados». «Estamos decepcionados. Nada tiene que ver lo que nos prometieron con lo que es en realidad», dice Maite, inquilina de una de las casetas. Socorro asegura que se les enseñó «un vídeo en el que se veían árboles de Navidad de luces y nieve en las casetas». Pero nada de eso existe. Tampoco hay talleres ni animación. La alcaldesa, Inés Rey, dijo ser la «primera indignada» por esta situación y culpó a la concesionaria adjudicataria del concurso municipal.

Para García, «el problema es que se le ha concedido autorización para esto a un señor que nunca había montado un mercadillo de Navidad». Este comerciante lleva «40 años» viajando por Europa para participar en este tipo de actividades, y nunca ha visto nada igual. «Esto no me pasó nunca», repite.

Socorro, de Habelas Hailas

Socorro, de Habelas Hailas / Carlos Pardellas

Socorro no sabe qué decirles a algunos de sus clientes que han viajado desde Andalucía o las Islas Canarias para conocer la Navidad de A Coruña: «A veces me da vergüenza estar aquí y escuchar algunos comentarios». Los afectados indican que «ni siquiera hay reclamos para niños pequeños, como otros años en los que sí hubo atracciones». «En Europa, cuando un niño llega a un mercado navideño no se quiere ir. Aquí ni vienen», añade Pier.

El desmontaje, una incógnita

En principio, los comerciantes tienen hasta el 2 de enero para estar en sus casetas. El día 3 empezará el desmontaje para dejarlo todo listo ese mismo día para el 5 de enero, cuando los tres Reyes Magos entren en María Pita como colofón de la cabalgata. Hay algunos puestos que prevén cerrar antes, «entre el 31 y el 1 de enero», comentan. Otros, sin embargo, ven que la única solución es alargar su estancia en María Pita. «Estamos sufriendo pérdidas, así que es la manera de que podamos arreglar algo», explica una comerciante, que informa de que han enviado la petición al Concello y todavía están pendientes de saber si hay luz verde.

Algunos compañeros no están seguros de que eso sea posible, ya que, según el contrato, el mercadillo acaba el día 2. Hay comerciantes que opinan que «lo mejor es que sigan los puestos abiertos» porque dudan de que «todo esto se pueda desmontar en un día». Recuerdan que «tardaron semanas en montar las casetas y que el mercadillo empezase a funcionar», por lo que creen que «es imposible que recojan todo en un día para tenerlo listo para la cabalgata». De hecho, algunos auguran que, si acaba el mercadillo, «las familias se encontrarán tejados o hierros por el suelo», lo que va a hacer que sea «más peligroso».

Poblado navideño de María Pita

Poblado navideño de María Pita / Carlos Pardellas

«El balance es desastroso», expone Pier García, que ve «prácticamente imposible» que se recoja todo para la llegada de los Reyes Magos. Para Socorro, no obstante, ya ha sido «suficiente» el tiempo que ha pasado en María Pita con su puesto, así que piensa irse el día 2, como estaba marcado, aunque finalmente autoricen prolongar, que lo duda. García asegura que, aunque es cosa de la empresa organizadora, también «tiene culpa la alcaldesa, que tenía que haber hecho algo para cambiar esto». «Nos dejó tirados», concluye decepcionado.

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