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Vivienda, obras en barrios y regularización de servicios públicos, claves del acuerdo presupuestario de A Coruña

Socialistas y nacionalistas destacan la voluntad de llegar a un pacto en beneficio de la ciudadanía a pesar de sus diferencias políticas

La aceptación de “gran parte de las propuestas” del BNG en materia de vivienda, obras en los barrios y regularización de los contratos de los servicios públicos municipales hizo posible el acuerdo con el Gobierno local del PSOE para el presupuesto del Concello de A Coruña para 2026, según explicó este lunes el portavoz nacionalista, Francisco Jorquera, quien compareció con la alcaldesa, Inés Rey, para detallar el pacto alcanzado.

Rey señaló que se trata de unos “presupuestos progresistas que están concebidos para dar respuestas a las necesidades de las coruñesas y coruñeses” y destacó que no incrementarán la presión fiscal porque se congela la mayor parte de los impuestos locales y las tasas.

El presupuesto alcanza los 375,32 millones de euros, un 1,15% menos que este año, unos cuatro millones menos. Las cuentas reservan 57,77 millones para inversiones en obras y proyectos, con una reducción de un 18,61% respecto a los 70,96 millones presupuestados inicialmente para 2025.

Jorquera advirtió por su parte de que el BNG no da su visto bueno a un presupuesto elaborado por el PSOE, sino que se trata de unas cuentas pactadas entre dos fuerzas políticas de las que dijo que son “distintas y que representan dos modelos de ciudad distintos”, pero que los ciudadanos demandan a los partidos “que desde la diferencia sean capaces de dialogar y llegar a acuerdos si estos sirven a los intereses de la ciudadanía”.

Jorquera puso de relieve que para el BNG la vivienda era una “prioridad” y que el Concello “tiene que hacer lo que esté en su mano” en este campo pese a que las mayores competencias sean de la Xunta, por lo que destacó las inversiones previstas en la empresa municipal Emvsa para que se dedique realmente a la vivienda, así como en rehabilitación, asesoramiento a inquilinos, además del acuerdo para seguir regulando las viviendas turísticas y reclamando al Estado la cesión de viviendas, además de solicitar a la Xunta “que no ponga palos en las ruedas” en la declaración de zona tensionada para el alquiler.

Jorquera añadió que el acuerdo “refuerza” el Plan de Barrios iniciado este año, ya que para el BNG “era prioritario poner los barrios en el centro”. También destacó la necesidad de regularizar los contratos de los servicios públicos que se encuentran en precario, como el de la recogida de la basura, la planta de tratamiento de residuos de Nostián y el transporte público urbano.

El portavoz nacionalista se refirió también al acuerdo para reclamar a la Xunta la creación del área metropolitana y una autoridad única de transporte en la comarca coruñesa, iniciativas a las que el Gobierno gallego siempre se ha mostrado reticente. El pacto incluye además la negociación con el Ejecutivo central para la cesión de la antigua prisión provincial y una solución para los terrenos del puerto y la condonación de la deuda de la Autoridad Portuaria.

Rey mencionó el “fuerte componente social” de los presupuestos de 2026 por los 42,6 millones que dedica a esta área y que incluyen “inversiones de mejora en todos los barrios de la ciudad”. En materia de vivienda citó los 4,2 millones de euros consignados para terminar el edificio municipal de Xuxán y los 1,5 millones destinados a que Emvsa gestione el parque de vivienda municipal, los 1,5 millones para rehabilitación y 1,1 millones en ayudas para mejora de la accesibilidad.

También se refirió a los 7,2 millones para convenios nominativos con más de 250 asociaciones sociales, deportivas y culturales, así como a las aportaciones para los accesos al Chuac “siempre y cuando la Xunta tenga a bien agilizar esas obras y acabar con los retrasos que acumulan”.

Para Rey, el acuerdo con el BNG es un “ejercicio de responsabilidad de dos grupos políticos” en un momento en que “la política parece más bien una permanente confrontación sin pensar en los intereses de los ciudadanos”.

Sobre las críticas del interventor municipal a la previsión de ingresos que figura en el presupuesto, la alcaldesa dijo que ese documento es “una previsión de ingresos y gastos” y que en las cuentas del año pasado ese funcionario “hacía la misma observación y, sin embargo, los ingresos fueron mayores de los inicialmente previstos”.

Rey respondió a la pregunta sobre la ausencia de partidas para financiar el Mundial de Fútbol de 2030 que el presupuesto “permite que si hay acuerdos con otras administraciones podamos dedicar fondos a proyectos complejos como este”.

Tras la presentación del acuerdo, el grupo municipal del PP acusó al BNG de haber dado la mano “a una alcaldesa triplemente denunciada por acoso y la espalda a las mujeres acosadas”, a lo que añadió que los presupuestos de 2026 serán “de la vergüenza, el precio que el gobierno socialista paga a los nacionalistas para que, una vez más, se tapen la nariz y cierren los ojos y la boca ante unos hechos tan graves”.

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