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La ampliación de Alfonso Molina avanza con demoras y sin fecha de finalización

Fomento achaca el retraso de la obra, que debería concluir a principio de 2026, a que las empresas no le advirtieron de conducciones que ahora debe reponer | Tras esta fase se realizará la integración ambiental, que durará dos años

Corte de tráfico por la obra de Alfonso Molina

Corte de tráfico por la obra de Alfonso Molina / CASTELEIRO

A Coruña

Dos años después de firmarse el acta de replanteo que permitía su inicio, las obras de ampliación de la avenida de Alfonso Molina carecen de plazo para su conclusión, cuando ni siquiera han comenzado los trabajos más relevantes, los de ampliación de carriles. Aunque cuando se adjudicaron se estableció en 24 meses el periodo en el que debían estar terminadas, el Ministerio de Fomento carece de una fecha concreta para hacerlo, según informó a este periódico la Delegación del Gobierno en Galicia, que añadió que «se está trabajando para tenerla finalizada lo antes posible».

Tras la adjudicación del proyecto a la empresa Copisa por 18,3 millones de euros, el 10 de enero de 2024 se rubricó el documento que hacía posible al día siguiente el comienzo de los trabajos. Pero en abril de ese año se dio a conocer que todavía se estaban identificando los servicios afectados por las obras, como conducciones de agua, gas, electricidad o líneas telefónicas, así como a la elaboración de replanteos topográficos.

A finales de ese año comenzaron a efectuarse cortes de enlaces de la avenida con otras vías, lo que generó importantes problemas de tráfico en la ciudad y su entorno metropolitano que animaron a los grupos políticos con representación en las Cortes a formular preguntas al Gobierno central sobre esta actuación. Esas iniciativas del Partido Popular y el BNG en el Congreso de los Diputados y el Senado dieron pie a conocer que Fomento justifica el retraso producido con el argumento de que «son muchos los servicios afectados que se tienen que reponer, que no fueron comunicados cuando se estaba redactando el proyecto y que es necesario acometer ahora». Así se respondió este mismo mes al diputado nacionalista Néstor Rego y a la senadora coruñesa del PP Rosa Gallego, a la que ya había contestado lo mismo en octubre y previamente a la diputada popular Tristana Moraleja en septiembre.

A principios del pasado noviembre, el subdelegado del Gobierno en A Coruña, Julio Abalde, admitió la existencia de demoras en las obras y anunció que «en breve» habría una reunión entre Fomento, el Concello y la empresa que realiza las obras para establecer un nuevo calendario, pero desde entonces no ha trascendido ninguna actualización de los plazos de las obras.

Desde que se pusieron en marcha, los cortes de tráfico afectaron a vías como la avenida García Sabell, que permite el acceso a Pocomaco y Someso; la avenida de San Cristóbal, que comunica el polígono de Agrela con Alfonso Molina y, en el sentido contrario con Matogrande y otros barrios de la ciudad; además de con la entrada a la autopista AP-9 y el acceso a Palavea. La imposibilidad de desviarse desde San Cristóbal hacia Alfonso Molina ha generado importantes atascos en Matogrande en los últimos meses, ya que los conductores se ven obligados a llegar a esa zona para poder utilizar el principal acceso a la ciudad en sentido de salida.

El proyecto prevé la ampliación en dos carriles la calzada actual para que cuente con cuatro en cada sentido, un enlace en Ponte da Pedra hacia Matogrande en sentido de salida, la reforma de la conexión con Pocomaco y Matogrande y dos nuevas pasarelas peatonales.

Pero cuando se termine esta fase, aún quedará pendiente la de integración ambiental de la avenida, que según el Plan de Obra presentado por Fomento durará otros 24 meses, por lo que la conclusión de esta iniciativa, que comenzó doce años más tarde del anuncio efectuado en 2012 por el entonces alcalde coruñés, Carlos Negreira.

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