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La agonía sin cura de los álamos de la plaza de Ourense

El Concello taló en abril un ejemplar que sufría de Perennipora, y afirma que el resto de árboles padecen la misma enfermedad fúngica sin que ningún tratamiento garantice su supervivencia

Árboles de gran porte que quedan en la plaza de Ourense. |  Carlos Pardellas

Árboles de gran porte que quedan en la plaza de Ourense. | Carlos Pardellas

A Coruña

Los álamos de gran porte de la plaza de Ourense son víctima de una plaga de hongos que ya se ha cobrado una víctima y que, según el Concello de A Coruña, no tiene cura. En abril, el Ayuntamiento taló uno de los árboles, y el BNG presentó una batería de preguntas escritas, inquiriendo, entre otras cuestiones, si se exploraron otras posibilidades. La respuesta del Ayuntamiento es tajante: «no había alternativas posibles». Todos los álamos de la plaza, afirma, sufren de una enfermedad fúngica, la Perennipora, que «no se puede tratar».

El ejemplar talado tenía más de la mitad de su copa seca, y era un «serio riesgo para las personas», pues se podían desprender partes del árbol en una zona, señala el Gobierno local, muy transitada. También niega que hubiese sido posible aplicar algún tipo de tratamiento para salvar la vida de la planta. Los álamos, argumenta el Concello de A Coruña, son «muy sensibles a los ataques fúngicos», y a partir de cierto umbral «la única opción es la tala». «No hay ningún tratamiento preventivo que garantice que no ataque el hongo», zanja la cuestión el Concello.

Los álamos de la plaza de Ourense, enfermos por hongos y sin cura

Nuevos árboles plantados en la plaza. / Carlos Pardellas

Sí señala que los árboles de esa plaza, y los de toda la ciudad, «se revisan cada cuatro meses». Hay comprobaciones visuales para ver si hay hongos o madera afectada, y se analiza la copa de la planta y su evolución. Cuando se percibe alguna deficiencia visualmente, se realizan análisis con instrumental específico, como el resistógrafo (una broca que se inserta en la madera para medir su resistencia) o el tomógrafo (que analiza el material introduciendo en este algún tipo de onda, como los rayos X). Según afirman a este diario fuentes municipales, las talas se realizarán cuando exista riesgo por caídas, y en los árboles que siguen en pie, por tanto, este «no se ha detectado».

Olmos y palmeras

En la plaza de Ourense se pueden ver varios árboles nuevos de pequeño tamaño. De acuerdo con fuentes del Concello, se trata de olmos de la variedad Ulmus New Horizon, «resistentes a la grafiosis» y de la misma variedad que se plantó en el jardín de San Carlos. La olmeda de esta zona verde fue diezmada por esta enfermedad, y en 2022 se cortaron los tres primeros ejemplares. La cifra de muertes de plantas fue creciendo hasta llegar a los trece ejemplares.

El jardín pasó años cerrado y reabrió este junio al público con seis ejemplares históricos bajo vigilancia, y ocho nuevos árboles resistentes a la grafiosis. Otra plaga que ha causado problemas al arbolado de A Coruña es el picudo rojo, un insecto que afecta a las palmeras: en junio de 2024 llegó a haber seis talas en un solo día por su causa.

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