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Una mañana en A Coruña en busca de un roscón en Flory: cola de madrugada y pizza gratis

La gente estuvo esperando horas para hacerse con el dulce más codiciado del día de Reyes

Las largas colas desde primera hora de la mañana para conseguir un roscón el día de Reyes son ya una tradición en la ciudad. Tras el cierre de Glaccé, el otro referente histórico de esta elaboración en A Coruña, Flory ha vivido una mañana de locura en la que los clientes han esperado horas para poder hacerse con el ansiado dulce.

Entre las 5.30 y las 6.00 horas ya se empezaba a ver a gente en la calle Francisco Añón haciendo cola para entrar, los primeros, a las 6.30. Una chica incluso se llevó una silla de playa para hacer más cómoda la espera. En TikTok una usuaria subía todo el proceso en el que tardó tres horas y media en hacerse con el roscón. Llegó a las 5.30 horas y fue atendida poco después de las 9.00 horas.

La cola suele ser cansada y aburrida, pero este martes 6 de enero el frío está volviendo a hacer mella, y algunos tenían que calentarse las manos o guardárselas en los bolsillos para poder resistir.

Una larga espera

La fila tardaba mucho en avanzar y había gente que comentaba que podía llegar a pasar más de media hora parada en el mismo lugar. Como ocurre en estos casos, se producían también algunas tensiones por los puestos en la fila o por las personas que llegaban a acompañar a quienes ya estaban esperando, lo que generaba dudas sobre si se estaban colando.

En medio de todo el meollo, la pizzería San Gennaro pedía, con unos carteles impresos y buen humor, que la gente dejara un pequeño hueco para acceder al establecimiento. El dueño del restaurante, que ha abierto sus puertas hace unos meses, salió amablemente a invitar a pizza para amenizar la espera y dar a conocer su plato estrella.

Éxito de ventas

Mientras algunas personas incluso se daban el relevo, como en una carrera por equipos, para lograr el objetivo, una de las dependientas de Flory tuvo que salir fuera a echar cuentas para ver si llegaban los roscones para todos.

Finalmente, ya con el roscón en casa, los coruñeses veían recompensada la larga espera disfrutando de todo un manjar de la gastronomía local. Un éxito para Flory que seguramente habría alegrado a Florinda Sánchez y Luz Bergondo, dos mujeres que hicieron que una confitería de barrio fuera un icono de la ciudad.

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