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El cuartel de Agrela, única finca sin vender de Defensa del plan anticrisis de 2013

El ministerio informó en 2023 que proyectaba vender de forma inminente la parcela, de 47.000 metros cuadrados | Vendió trece propiedades en la ciudad en los últimos años

Edificio del antiguo cuartel de automóviles de Agrela. |  Carlos Pardellas

Edificio del antiguo cuartel de automóviles de Agrela. | Carlos Pardellas

A Coruña

La dureza con la que la crisis inmobiliaria golpeó las arcas del Estado a partir del año 2008 llevó al Gobierno central en 2013 a poner a la venta en toda España 15.000 propiedades con el fin de obtener ingresos extraordinarios. En A Coruña fueron 16 las fincas —viviendas, solares y bajos comerciales— que el Estado sacó al mercado, de las que 14 eran propiedad del Ministerio de Defensa. Doce años más tarde, la venta de un local en la plaza de Juan Naya el pasado junio hace que ese departamento solo conserve el antiguo cuartel de automóviles de Agrela, del que informó a este periódico en marzo de 2023 que estaba a punto de terminar los trámites para subastarlo, sin que desde entonces se hayan producido novedades.

Lo que en principio podía parecer una fórmula rápida para la generación de recursos financieros se trastocó al convocar las subastas para enajenar las propiedades, ya que en la mayoría de los casos la ausencia de ofertas por los precios de salida establecidos obligaron a efectuar nuevas convocatorias con tasaciones más reducidas e incluso recurrir a la venta directa para negociar con los interesados.

El terreno que albergó el desaparecido acuartelamiento de Agrela es la propiedad de mayor tamaño entre las que pretendía vender el Estado en A Coruña. Tras dejar de tener uso militar, estuvo a punto de ser en 2008 la nueva ubicación de la fábrica de armas cuando la multinacional General Dynamics planteó la necesidad de trasladar la actividad de la planta de Pedralonga a unas instalaciones más modernas. Llegó a redactarse un proyecto de la nueva factoría , pero finalmente la iniciativa se frustró y la planta de armamento acabó por cerrar cinco años después.

El acuartelamiento es la finca de mayor tamaño que el Estado preveía vender en A Coruña

La parcela en la que se encuentra forma parte en el plan general de un polígono de más de 47.000 metros en el que se autoriza la construcción de edificios industriales o comerciales de hasta cuatro plantas de altura. Una franja de 979,3 cuadrados que colindaba con la fábrica de Resonac estaba ocupada por esa empresa, que la adquirió finalmente para regularizar esta situación. La finca tenía un tamaño mayor antes de la construcción de la tercera ronda, ya que en año 2009 fue necesario segregar una parte del solar para hacer posible su paso por el polígono de Agrela. De la superficie total del cuartel se cedieron 22.700 metros para el trazado de la tercera ronda y otros 4.157 para acoger instalaciones especiales.

Una de las 15 propiedades que el Estado se planteaba vender efectivamente cambió de manos, pero dentro de la propia administración central, ya que el solar situado en el número 24 de la calle Adelaida Muro, que se intentó vender sin éxito en varias ocasiones, acabó en 2024 en poder del Ministerio de Vivienda, que proyecta construir once viviendas para alquiler social.

La operación más polémica entre las realizadas es la de dos de las tres parcelas que Defensa poseía en A Maestranza, que fueron vendidas de manera directa a la promotora vasca Lipromo para construir 152 viviendas distribuidas en dos edificios. Lipromo pagó 11,9 millones por los terrenos, por los que nadie pujó en dos subastas, ya que existe la posibilidad de que aparezcan restos arqueológicos en el subsuelo. La tercera parcela también iba a ser vendida, pero en 2023 el Gobierno anunció su cesión al Ministerio de Transportes para la construcción de 77 viviendas de alquiler social, proyecto que permanece paralizado.

El antiguo edificio de la Jefatura Militar de Sanidad, junto a la Fundación Luís Seoane, fue cedido finalmente al Concello, que lo derribó en 2014 y pasó a ser un pequeño parque junto a la muralla de la ciudad. El bajo del número 3 de la plaza de Juan Naya, de 62 metros cuadrados, pudo venderse por 76.277 euros, mientras que otro bajo del número 2, de 26 metros, se hizo por 39.000 euros. Dos locales del número 88-96 de la calle de la Torre fueron vendidos por 180.600 y 101.500 euros respectivamente, mientras que un tercero fue enajenado mediante venta directa.

Defensa también vendió dos bajos en la calle Ponte Anido y otro en Maestranza, además de uno de Pérez Cepeda y un local comercial en avenida del Ejército de 640 metros cuadrados. A ellos se sumaron cien metros cuadrados que formaban parte del cuartel de San Amaro, vendidos por 66.000 euros.

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