La zona entre Juan Flórez y A Falperra cuadruplicó pisos turísticos en un lustro
Aunque la proliferación de alquileres vacacionales se ralentizó en los últimos años y se pusieron en marcha mecanismos reguladores, lugares como el Ensanche, Os Mallos o Elviña han visto un aumento exponencial en los últimos cinco años

Vista del entorno de la torre Costa Rica. | Casteleiro
El mapa del alquiler en A Coruña ha vivido una mutación radical en los últimos años. De un parque de uso residencial de forma predominante a la expansión de la vivienda destinada a estancias vacacionales de corta duración, un fenómeno que se ha extendido rápidamente por las urbes del tamaño de A Coruña y que ha repercutido negativamente sobre la oferta de vivienda para residir. Los datos reflejan la velocidad a la que estos pisos han proliferado por los barrios de A Coruña antes de que las administraciones se propusiesen regularlos. Según los registros de la Xunta, el ejemplo está en distritos postales como el 15005, compuesto por barrios como A Falperra, Juan Flórez y sus calles aledañas, la plaza de Vigo, parte de la Avenida de Arteixo o Santa Margarita, que ha visto cómo sus Viviendas de Uso Turístico (VUT) se han cuadruplicado entre 2021 y 2025. En este período, los pisos de esta tipología pasaron en esta área de 26 a 100, lo que supone un 284% más.
No es el único distrito en el que se ha hecho notar este fenómeno, que se disparó después de la pandemia a lo largo y ancho del país. También en los barrios correspondientes al código postal 15007, que comprende el área de Os Mallos, Sagrada Familia y Sardiñeira, los pisos de uso residencial reconvertidos a vivienda vacacional han triplicado su número, de los 88 de 2021 a los 190 que funcionaban el año pasado, del mismo modo que ha ocurrido en otro distrito limítrofe, el 15008, un macroárea que abarca lugares como Elviña, el Barrio de las Flores, O Martinete, O Birloque y parte de Agrela. En este caso, las VUT pasaron de 13 a 38 en el mismo período. El centro de la ciudad no ha escapado a la dinámica: en el 15004, relativo al Ensanche, estos pisos también se han triplicado, pasando de 30 a 94 en el último lustro.
En toda la ciudad, la zona en la que se concentra un mayor número de alquileres vacacionales es el distrito 15003, que los duplicó desde 2021. A día de hoy, esta área, que abarca San Andrés, Pescadería, Orzán y Os Cantones, con parte del frente marítimo de la ciudad, concentra 228 pisos turísticos. Le sigue de cerca Monte Alto, Orillamar y Atochas, con 199 de estas viviendas, y la Ciudad Vieja y María Pita, con 193, en ambos casos el doble que hace cinco años.
Crecimiento contenido
Con todo, y pese al llamativo aumento de VUT desde el final de la pandemia y su impacto en la oferta residencial, su crecimiento ha desacelerado en los últimos años. Desde 2023, el aumento medio en la ciudad fue del 20% en la suma de todos los códigos postales, aunque por el momento solo se observa un descenso de estas viviendas en un distrito, el 15006, que abarca Cuatro Caminos, Oza y Os Castros, que a día de hoy cuenta con 56 pisos turísticos, uno menos que en 2023. No obstante, el aumento sigue siendo notable en la zona del Agra y O Ventorrillo, que pasó de 49 hace dos años a los 75 a día de hoy, un 34% más.
A mediados del año pasado, PSOE y el BNG dieron luz verde, en el pleno municipal, a la primera ordenanza que regula estas viviendas en la ciudad, con ánimo de limitarlas. La previsión municipal es que sigan descendiendo significativamente, pues el Concello empezó una campaña para eliminar las viviendas de uso turístico que, considera, no cumplen el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), y planea cerrar centenares.
El Gobierno local busca convertir la congelación de 2025 en un descenso a lo largo de este año. De acuerdo con el concejal de Vivienda, Francisco Díaz Gallego, de las 1.348 viviendas de uso turístico abiertas en diciembre, un total de 747 no cumplen los requisitos para estar abiertas. El PGOM coruñés, aprobado en 2013, no menciona explícitamente los pisos turísticos, pero el Concello, equiparándolos a negocios, los limita, con carácter general, a edificios exclusivos, bajos y primeros pisos que no estén situados encima de una vivienda.
El BNG pregunta al Concello por la situación de los inmuebles en ruina
La concejal del BNG Avia Veira registró varias preguntas por escrito al Gobierno local en relación al desarrollo del Plan de Recuperación de Ruinas, del que formaba parte el edificio de la calle Damas que hace unos días fue adjudicado mediante subasta. Será rehabilitado para albergar viviendas de muy pequeño tamaño debido a las reducidas dimensiones del inmueble, que cuenta con cuatro plantas.
Veira recuerda que el objetivo del plan, anunciado a principios de 2023, era promover la recuperación de edificios, solares e inmuebles abandonados, por lo que quiere saber en qué situación se encuentra cada uno de ellos. Así, se interesa por la judicialización del solar de la calle Herrador y por la venta forzosa del número 4 de la calle Pastoriza. «¿En qué situación se encuentra el número 72 de la calle Orzán que en septiembre de 2024 tenía solicitada licencia de rehabilitación y según el panel instalado en el propio inmueble tiene licencia concedida en marzo de 2024?», pregunta la edil, que no sabe por qué no se iniciaron las obras.
Los números 130 y 140 de la calle Orzán también forman parte del Plan de Ruinas, de ahí que el BNG también pregunte por ellos, así como por el número 8 de Santa Lucía, donde el Concello ejecutó de forma subsidiaria el derribo, pero nada se sabe sobre la puja judicial.
El BNG quiere saber, además, si el Gobierno local ha detectado otros inmuebles en ruinas que puedan incorporarse a esta iniciativa.
Nuevo conflicto en Ramón y Cajal: rechazo a rehabilitar y ampliar dos edificios
Después de que el Concello se negase a otorgar una licencia de construcción para levantar un edificio con pisos, garajes y locales comerciales en la esquina ruinosa de la avenida de Oza con Ramón y Cajal, un asunto que llegó a los tribunales, ahora aparece un nuevo conflicto inmobiliario en la zona. El Ayuntamiento rechazó el recurso de reposición contra la resolución por la que se denegaba permiso para la rehabilitación y ampliación de dos edificios situados en los números 35 y 37 de Ramón y Cajal.
Así, todo apunta a que este asunto también podría acabar judicializado. El ‘no’ a la esquina ruinosa de Ramón y Cajal fue porque, según el Concello, ambos edificios están catalogados y las obras de rehabilitación no se ajustaban a la ordenación ni a la normativa de Patrimonio.
En el informe de licencias de finales de 2025 también se incluye otra negativa: la del permiso solicitado para adecuar un local comercial y destinarlo a actividad de alquiler de trasteros individuales. Se trata del 130 de la avenida de Oza, el edificio modernista que fue rehabilitado. La que sí recibió luz verde fue la licencia para el cambio de uso de local comercial a dos viviendas en la planta baja del número 55 de la calle Emilio González López, en Os Rosales. El Concello aprobó la prórroga del plazo concedido para reformar la central de Telefónica del número 18 de la calle Cerca y la licencia para reparar la cubierta de un edificio en la calle Real, donde se encuentra la Deportienda.
Suscríbete para seguir leyendo
- Suspendida este viernes la huelga de buses en A Coruña a la espera de un acuerdo entre sindicatos
- El Concello de A Coruña ordena al dueño de un edificio de las galerías de la Marina tomar 'medidas urgentes' ante la caída de piezas a la calle
- La huelga de bus de A Coruña se iniciará este miércoles al no haber acuerdo entre sindicatos
- Cándido Hermida: “De ebanista soy casi maestro; de empresario sigo siendo un aprendiz”
- El orgullo de ser de Monte Alto con un código postal 'de moda': 'Los que somos de aquí pensamos que todo lo demás es peor
- El restaurante de A Coruña para disfrutar de la auténtica pasta italiana: “Esto es como una casa, aquí lo hacemos todo nosotros”
- La histórica confitería de A Coruña recomendada por un chef Michelín: 'Siempre me quedo sin sus milhojas
- Cocidos en A Coruña y su área por 15 euros: 'Hay gente que viene todas las semanas a comerlo