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La historia de cómo empezó Zara en A Coruña: Del Reanult 5 de Amancio Ortega al curioso origen de su nombre

La famosa marca inició su andadura con una tienda en Juan Flórez en la que vendían batas y telas por metro

Escaparate del Zara de Juan Flórez en el año 2005

Escaparate del Zara de Juan Flórez en el año 2005 / Juan Varela

El cierre del primer Zara, situado en Juan Flórez, que se ha conocido este jueves, se produce pocos meses después de que la tienda soplara 50 velas por su aniversario. Amancio Ortega y Rosalía Mera abrían el establecimiento un viernes 9 de mayo de 1975, en un bajo donde antes había estado el garaje Capitol y en los sesenta, los almacenes Molezún.

En aquellos años, Amancio Ortega no era todavía el rico y misterio empresario que es hoy. Simplemente, era un hombre que recorría en su Renault 5 rojo las tiendas para ver cómo iba el negocio y para preguntar por cómo estaba la familia de sus empleadas haciendo gala de una campechanía a la que siempre se ha asociado su figura.

Así lo contaban tres de sus empleadas, Menchu Penas, Elizabeth González y Mariví Martínez, en una entrevista que concedieron a LA OPINIÓN A CORUÑA el pasado año, coincidiendo con el medio siglo de historia de la tienda. Zara, además, vendía en la misma tienda numerosos productos, como las famosas batas que dieron origen al imperio Inditex: "Vendíamos sábanas, toallas, ropa interior, batas, pañuelos, telas por metros, camisas, zapatos.... Había secciones de señora, caballero y niño. Las batas y la ropa de niño, bien hechita, tenían mucha salida", contaba Elizabeth.

Del público humilde a colaborar con famosos de renombre

Aunque la tienda de Zara de Juan Flórez acogió hace unos meses una colección diseñada por artistas de la talla de Rosalía o Pedro Almodóvar, en sus orígenes tenía una clientela humilde que no tenía que ver con el lugar en el que estaba situado: "Iban de todas las marías. Gente currante, sencillo. Las señoras de Juan Flórez no frecuentaban tanto", exponía la exdependienta.

En aquellos primeros años lo que llamaba la atención eran los escaparates, que se convirtieron en espectáculos visuales, no solo por la ropa que se exponía, sino también por sus originales composiciones que asombraban a los viandantes. Jordi, un catalán esparatista, era el encargado de aquellos diseños que poco tenían que ver con el minimalismo actual: "Te podías encontrar bicletas y hasta animales", reconocía Menchu, mientras que Mariví contaba entre risas la anécdota del niño que huyó con un conejo del escaparate: "Corrí detrás del chaval como nunca en mi vida, intentando recuperarlo".

El curioso origen del nombre de la tienda

Durante años se supo que Amancio Ortega había decidió cambiar el nombre de esa primera tienda de Juan Flórez, que se iba a llamar Zorba, por el de Zara. Lo que no se conocía y que desvelaron hace un año estas tres empleadas, es que fueron ellas las que dieron nombre a la mítica marca: "La tienda se iba a llamar Zorba, pero ya había un comercio de calzado con ese nombre en la calle Álvaro Cebreiro, a poco más de un kilómetro. Antes de abrir empezaron a llegarnos cajas que eran para ellos y a ellos, las nuestras", recordaba Menchu.

Las letras ya estaban listas en el almacén y el día que iban a abrir el encargado les dijo: "Chicas, hay que cambiar el nombre, pero aprovechando las letras al máximo". Así, casi como un juego, ya que eran unas adolescentes, surgió: "Empezamos a jugar con la palabra: Zor, Zar... Zara. Y así se quedó. Nunca se ha dicho, pero fue una decisión práctica, casi improvisada y nuestra. No fue cosa de Amancio", reivindicaba la dependienta.

Menchu, Elizabeth y Mariví verán con el cierre irse una parte de su vida, un lugar en el que entraron a trabajar con tan solo 15 años ganando 1.700 pesetas, y que ahora, medio siglo después de abrir sus puertas y hacer historia, dice adiós en el recuerdo de todos los coruñeses.

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