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Planta de basuras de A Coruña: irregularidades urbanísticas condicionan su ampliación

Una de las naves de Nostián fue ampliada sin proyecto y supera la ocupación del suelo permitida

Las parcelas sobre las que se asienta el complejo deben ser agrupadas en el Catastro y el Registro de la Propiedad

Nave de reciclaje de la planta de Nostián, cuya ampliación se realizó sin proyecto aprobado.

Nave de reciclaje de la planta de Nostián, cuya ampliación se realizó sin proyecto aprobado. / LOC

El nuevo contrato para la gestión de la planta de tratamiento de residuos urbanos de A Coruña, cuya licitación abrió este martes el Concello, prevé la ampliación y remodelación de las instalaciones actuales, para lo que se expropiarán parcelas colindantes al recinto actual. Pero la memoria del anteproyecto para llevar a cabo esa iniciativa advierte de que “la cuestión más importante a resolver” antes de construir la nueva planta es la posibilidad de ampliarla por “los problemas urbanísticos que pueden surgir”, entre los que menciona la situación irregular de la nave de reciclaje al superar la edificabilidad máxima autorizada y haber sido ampliada sin presentarse un proyecto, así como la falta de agrupación de las parcelas sobre las que se levantó este complejo.

Para solucionar estos problemas, el anteproyecto contiene un anejo titulado Compatibilidad urbanística y necesidades de ocupación, en el que se indica que “será necesaria la agrupación de las parcelas en una única parcela para cumplir con lo establecido” en la Ley del Suelo de Galicia, además de que la superficie construida total será de 30.007 metros cuadrados, lo que implica que será el 13,17% de los 227.912 metros cuadrados con que contará nueva planta, ya que no puede superarse el 20%.

El informe elaborado en 2021 por la empresa Urben para el Concello sobre la situación de la planta señala que la nave de reciclaje, construida a principios de este siglo, se amplió posteriormente “sin amparo en un proyecto técnico aprobado al efecto” y que, desde entonces no se han adoptado “medidas de restauración de la legalidad urbanística”, por lo que debe considerarse incluida en el régimen aplicable a los edificios fuera de ordenación.

Esta nave no tiene uso continuado en la actualidad, según se explica en la memoria, y consta de una estructura metálica con una superficie de 2.070 metros cuadrados, con una planta de 90 por 23 metros y una altura interior de 11,5 metros. El documento explica que tan solo se utiliza “para la recepción de plásticos y envases que llegan a la planta de forma separada al resto de residuos”. Una vez recibidos, estos residuos son vertidos con una pala en un alimentador que los transporta hasta una cabina de triaje de voluminosos donde se separan los voluminosos, chatarra mixta, hierro, cartón y film.

En contra de la normativa autonómica

Según el informe, “no es posible la modificación o ampliación” de la nave porque ocupa el 56,99% de la finca en la que se encuentra, cuando según la legislación urbanística solo podría hacerlo hasta el 20%. A esto se añade que esa parcela solo tiene el 10% de su extensión en estado natural, cuando “este estado debiera mantenerse al menos en el 50%” de acuerdo con la normativa autonómica, por lo que se advierte de que su ampliación “disminuiría aún más el porcentaje de terreno en estado natural”. También señala el documento que estos condicionantes “son aplicables a cualquiera de las edificaciones existentes en la planta en las que se pretendiera actuar”.

El otro problema al que se enfrenta el Concello con la situación urbanística del complejo es que “se emplaza sobre diversas parcelas que tendrían que estar agrupadas catastral y registralmente”, según reveló el informe realizado en 2021, que menciona que en abril de 2009 la Xunta autorizó la legalización del depósito de rechazos de la planta “condicionada a agrupar catastral y registralmente las parcelas”, lo que el Concello reclamó a la gestora de la instalación, Albada, en junio de ese año.

En agosto la empresa efectuó la solicitud de esa gestión en el Catastro y el Concello le reclamó entonces la presentación de la escritura de agrupación de fincas e inscripción en el registro de la propiedad, que fue entregada en septiembre. En diciembre presentó una certificación catastral de la agrupación de las fincas y solicitó que continuara la tramitación del expediente, pero el informe no cita posteriores actuaciones y tan solo concluye: “Hay que agrupar las parcelas que constituyen la ocupación de la planta de tratamiento de residuos urbanos de Nostián”, por lo que el Concello tendrá que afrontar ese trámite urbanístico.

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