Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los jóvenes de la Escuela Pablo Picasso dejan huella en el diseño coruñés: "Los ponentes que vienen se quedan impresionados"

Profesionales del arte y el diseño comparten sus conocimientos en las jornadas Bisiona, mientras el alumnado participa activamente en la organización, desde la identidad visual hasta el montaje de las instalaciones

Estudiantes de la Escuela de Arte Superior de Diseño Pablo Picasso de A Coruña que crearon el proyecto Bisiona de este año

Estudiantes de la Escuela de Arte Superior de Diseño Pablo Picasso de A Coruña que crearon el proyecto Bisiona de este año / CARLOS PARDELLAS

A Coruña

La EASD Pablo Picasso vuelve a latir estos días al ritmo de la creación artística. A Coruña acoge la novena edición de las Xornadas de Arte e Deseño Bisiona, una cita que ya no se entiende como algo puntual, sino como una parte esencial de la vida de la escuela. Tres días, del 21 al 23 de enero, en los que las aulas se abren, las ideas se tocan y el talento joven deja de ser una idea para empezar a ser realidad. Bisiona nació con una intención clara. Acercar la realidad profesional al aula. "El motivo principal siempre fue traer a referentes del arte y del diseño a la escuela, que el alumnado pueda conocer su trabajo y escuchar otros puntos de vista", explica Gloria Rodríguez, profesora de diseño gráfico y una de las creadoras del proyecto, que ha organizado charlas, talleres y encuentros que permiten "reforzar las enseñanzas y conectar la formación con lo que ocurre fuera".

Con el paso de los años, el proyecto ha evolucionado. Lo que comenzó como una iniciativa impulsada por profesorado voluntario dio un giro decisivo cuando el alumnado pasó a ocupar un papel central. "Nos dimos cuenta de que con el talento que había aquí necesitábamos implicarlos más", señalan. Desde hace cinco ediciones, los estudiantes participan de forma activa en el diseño y desarrollo de las jornadas. El alumnado de Diseño Gráfico se encarga de la identidad visual, la comunicación interna y externa, las redes sociales, las animaciones y el material gráfico. Diseño de Interiores asume el espacio, el photocall y las estructuras expositivas. Todo parte de un proyecto común. "La idea es que se perciba como una única propuesta. Que no se sepa quién hizo qué. Es de todos. Es una propuesta de escuela", subraya la docente.

Los docentes de la Escuela Pablo Picasso Iria Rivas , Gloria Rodríguez y José Barreiro

Los docentes de la Escuela Pablo Picasso Iria Rivas , Gloria Rodríguez y José Barreiro / CARLOS PARDELLAS

Ese trabajo conjunto obliga a entender el diseño como algo real. "Con pocos recursos y muy poco presupuesto, intentamos hacer algo vistoso y creativo", explica. El paso de la pantalla al espacio construido marca la diferencia. "No es solo un proyecto en el ordenador. Es conceptualizar una idea y llevarla a la realidad". El proceso no se queda en la propuesta seleccionada. "Nos parecía importante que se viera la cantidad de trabajo que hay detrás. Aunque solo se construya una opción, participan todos", indica Iria Rivas, profesora de Diseño de Interiores.

El programa de esta novena edición vuelve a apostar por profesionales de referencia. Fotografía, diseño de interiores, ilustración y otras disciplinas se dan cita en charlas que buscan ir más allá de la especialidad concreta. "Siempre decimos que tienen que asistir a todas las ponencias. Hablamos de creación y de procesos, y eso aporta a cualquiera", explican los docentes. Este año participarán como ponentes por las mañanas de esta semana: J. Pereira, Marcos Catalán & Marta García Oltre Estudio, Faura Balsa, Paco Luis Martos & Florencia Iracema, Bea Lema y Javier Corrales artista de Cuchillo©.

Desde el profesorado, la evolución es clara: "Nosotros sí notamos muchísimo cómo el proyecto se ha vuelto casi profesional". A pesar de las limitaciones, el resultado sorprende incluso a los ponentes. "Llegan pensando que van a una escuela cualquiera y se encuentran con una instalación cuidada. Muchos se quedan impresionados", asegura. Esa impresión tiene recorrido. Bisiona se comunica, se difunde y llega al sector profesional. "Las empresas ven que son trabajos de alumnado y muchas veces recibimos feedback", explican. Cuando los estudiantes presentan estos proyectos fuera, el nombre de Bisiona "ya no resulta desconocido".

Diseño de Bisiona en EASD Pablo Picasso en A Coruña

Diseño de Bisiona en EASD Pablo Picasso en A Coruña / CARLOS PARDELLAS

Uno de los momentos más especiales llega cada mañana con la colaboración del Conservatorio Superior de Música de A Coruña. El aula de saxofón abre cada jornada con una interpretación musical. "Son enseñanzas artísticas de régimen especial, igual que nosotros. Parece que no tienen nada que ver, pero en el fondo hablamos de creadores", destacan. La música crea un clima distinto. "Entras, todo está en silencio, suena el saxofón y luego empieza la ponencia. Le da otro empaque", asegura Antía Salgado, profesora de Fotografía en la escuela.

Bisiona también funciona como escaparate. Las jornadas son de puertas abiertas y atraen a futuros alumnos, a otras escuelas y a profesionales. "Es una forma de mostrar lo que se hace aquí y todo el potencial que hay dentro", explica Gloria. Pensar en el futuro implica ambición y realismo. "El techo está muy alto", reconocen. Pero el objetivo para los docentes es claro: "Mantenerlo. No morir en el intento. Seguir sumando poco a poco y conseguir que toda la escuela se sienta parte".

Tracking Pixel Contents