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Puertas cerradas en las galerías de arte de A Coruña: "Pedimos trabajar en igualdad de condiciones que el resto de Europa"

Moret Art, Vilaseco y Nordés se suman en la ciudad al paro nacional de galerías para exigir una reducción del IVA cultural y denunciar la desventaja fiscal frente a países vecinos

Miriam Pérez, directora de la galería de A Coruña Vilaseco

Miriam Pérez, directora de la galería de A Coruña Vilaseco / CASTELEIRO

A Coruña

Del 2 al 7 de febrero, quien pase por delante de las galerías de arte contemporáneo de A Coruña encontrará la puerta cerrada. No será por falta de exposiciones, ni por vacaciones. Será una protesta. Una acción coordinada en toda España para exigir al Gobierno la aplicación de un IVA cultural reducido para la venta de obras de arte, que en la actualidad soportan un 21 %, muy por encima de los tipos que se aplican en la mayoría de países europeos (5% en Italia, 5,5% en Francia, 6% en Portugal y 7% en Alemania).

Nuria Blanco, directora de la galería de arte Moret Art

Nuria Blanco, directora de la galería de arte Moret Art / CASTELEIRO

Las galerías insisten en que esta diferencia fiscal las sitúa en "clara desventaja" dentro del mercado internacional y complica la viabilidad de muchos proyectos. En A Coruña participan en la protesta Moret Art, Nordés y Vilaseco, tres espacios que pertenecen a la asociación Contemporánea de Galicia. "Es una reclamación que viene de muy atrás", explica Nuria Blanco, directora de Moret Art. "El IVA que se aplica a las obras de arte es el mismo que se aplica a un objeto de lujo. El valor cultural de una obra no es comparable al de un bolso o una joya", asegura. La galerista subraya que la consecuencia resulta clara para cualquier comprador: "Si una persona adquiere una obra en España paga un 21 % de IVA. Si compra esa misma pieza en Francia o Italia, el impuesto es mucho menor. A igualdad de precio base, el desembolso final aquí es bastante más alto que en el resto de países".

Desde Nordés, su directora Chus Villar señala que el problema afecta tanto a las galerías como a los artistas. "El arte se trata fiscalmente como un bien de lujo, cuando es una actividad cultural. Eso debería implicar apoyo, no penalización". Villar recuerda que varios países europeos han reducido su IVA cultural en los últimos años. "Ahora mismo estamos a la cola de Europa. Para quienes participamos en ferias internacionales o trabajamos con artistas de otros países, la desventaja es evidente. No podemos seguir así", señala.

El valor cultural de una obra no es comparable al de un bolso o una joya

Esa situación se nota con especial claridad fuera de España. "Puede pasar que un mismo artista esté representado por una galería española y otra extranjera", explica Villar. "Si coinciden en una feria, al coleccionista le resulta más atractivo comprar donde el IVA es más bajo. Y eso a la larga nos afecta a todos", añade.

Miriam Pérez, directora de la galería Vilaseco, pone el foco en quienes siguen comprando arte pese a esa diferencia. "Es importante hablar del gesto que hacen los coleccionistas que apoyan el trabajo de las galerías aquí. Saben que si compran esa misma obra en otro país pagarían menos impuestos y nos apoyan", asegura. Para Pérez, la protesta persigue algo básico: "Reclamamos una medida buena para todos. Para las galerías, para los artistas y también para los compradores. Lo lógico es que el IVA se iguale al del resto de Europa".

Chus Villar, directora de la galería Nordés

Chus Villar, directora de la galería Nordés / CASTELEIRO

Cerradas al público, pero con actividad

Durante esos días, las galerías mantendrán su actividad interna, pero sin apertura libre al público. La atención se realizará con cita previa. El cierre tiene un fuerte componente simbólico. Estos espacios funcionan de forma habitual como lugares culturales abiertos y gratuitos, que ofrecen exposiciones sin coste para el visitante. "Seguiremos trabajando, pero no con la puerta abierta como siempre", señala Nuria Blanco quien busca que se entienda que su "labor tiene un valor" y necesitan "un marco fiscal justo para poder sostenerlo".

Las tres responsables coinciden en que el problema ha tenido poca visibilidad social hasta ahora. "Es un tema que no suele tener gran repercusión y el público general no percibe su impacto real", apunta Blanco. Chus Villar confía en que esta acción conjunta marque un punto de inflexión: "Es la primera vez que se impulsa una protesta tan coordinada en todo el país. Eso ayuda a que se escuche más nuestra voz". El mensaje al Gobierno resulta directo. Las galerías reclaman un IVA cultural reducido y un mayor reconocimiento de su papel como agentes que sostienen la creación contemporánea. "Solo pedimos trabajar en igualdad de condiciones que nuestros vecinos europeos", resume Miriam Pérez, quien asegura que "es una cuestión de justicia".

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