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El compromiso de Elviña y A Zapateira para apagar el cigarro: "No tenemos por qué tragarnos el humo de los demás"

La declaración de los campus de A Zapateira y Elviña como "Espazos sen fume", presentada este lunes, despierta opiniones encontradas entre estudiantes fumadores y no fumadores, que dudan de su impacto real

Espazos sen fume en los campus de Elviña y A Zapateira

Inés Vicente Garrido / Carlos Pardellas

A Coruña

La escena se repite a diario en los accesos a las facultades de los campus de Elviña y A Zapateira: grupos de estudiantes que apuran un cigarro antes de entrar a clase o que salen a fumar entre horas. Ese hábito cotidiano es el que la Universidade da Coruña quiere empezar a cambiar con la declaración de ambos campus, tanto dentro como fuera de los edificios, como "Espazos sen fume". Con esta declaración se completa la integración de todos los campus de la Universidade da Coruña en esta iniciativa, presentada este lunes en la Casa do Estudantado por el rector, Ricardo Cao, y el vicepresidente provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer, Carlos Lamora.

Para algunos, la medida llega tarde; para otros, no servirá de nada. David Corujo, estudiante y fumador habitual, lo tiene claro. "Yo no creo que le haga daño a nadie por echarme un cigarro", afirma. Explica que suele fumar al entrar y salir de clase y que no piensa cambiar su rutina. "Entiendo que a alguna gente le moleste, sobre todo en terrazas o espacios cerrados, pero aquí fuera, en un espacio tan abierto, no veo el problema", añade. A su juicio, en la universidad "fuma bastante gente" y esta recomendación no va a marcar una diferencia real.

Esa sensación de gesto simbólico se repite en otros estudiantes fumadores. Santiago López, que fuma desde los 14 años, considera que la iniciativa puede generar el efecto contrario al deseado. "Tienden a apretar mucho a los estudiantes y al final provocan rechazo", sostiene. En su experiencia, el consumo es mayor en los primeros cursos. "En primero fumaba casi todo mi grupo de amigos y ahora prácticamente nadie", explica, y lo relaciona con una etapa de "rebeldía" ligada a los primeros años fuera de casa. Para él, si el objetivo es reducir el tabaquismo, "habría que empezar antes, en institutos, donde hay menores; aquí ya somos adultos".

Santiago López, estudiante de la UDC

Santiago López, estudiante de la UDC / CARLOS PARDELLAS

Nefer Labrada coincide en ese diagnóstico. Reconoce que el tabaco es perjudicial, aunque duda de la eficacia de este tipo de iniciativas dentro del campus. "No creo que provoque un cambio real. Mucha gente va a seguir fumando igual", apunta. También señala que no solo el alumnado mantiene este hábito. "Fuma mucha gente y también profesorado", comenta.

"Beneficia a la salud de las personas"

Frente a estas posturas, los estudiantes no fumadores valoran la iniciativa desde otra perspectiva. Alba Núñez defiende que la medida mejora la convivencia. "Los que no fumamos no tenemos por qué tragarnos el humo de los demás", afirma. Reconoce que el humo le ha resultado molesto en más de una ocasión. "No es agradable que te lo echen en la cara", resume. Aun así, duda de su cumplimiento. "Creo que la gente va a pasar bastante. Espero que no, es una iniciativa interesante", augura.

Gerardo Anido, que nunca ha fumado, se muestra favorable a la declaración de campus sin humo, aunque sin posiciones tajantes. "Cada uno que haga lo que quiera", señala, aunque cree que la iniciativa "beneficia a la salud de las personas". No espera una reducción significativa del número de fumadores, pero reconoce que le gustaría que se produjese. "Hay varios fumadores en la universidad", apunta.

Gerardo Anido, estudiante de la UDC

Gerardo Anido, estudiante de la UDC / CARLOS PARDELLAS

Desde la institución se subrayó que se trata de "un día especial" que refuerza el compromiso de la UDC con una universidad "más saludable". La iniciativa se enmarca en una colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer, cuyo vicepresidente provincial, Carlos Lamora, destacó este lunes que el tabaco está detrás de seis de los cánceres más mortales y recordó que cerca del 80% de los fumadores comienzan antes de los 18 años. "Si eliminásemos el tabaco, reduciríamos casi un 33 % la incidencia de cáncer", afirmó, insistiendo en la importancia de proteger a la población joven.

El rector de la UDC, Ricardo Cao, reafirmó su compromiso con la salud, el bienestar y la sostenibilidad mediante una declaración institucional que da continuidad a la Universidad Libre de Tabaco y a la nueva normativa aprobada por el Consello de Goberno. El texto establece que los edificios universitarios, las instalaciones deportivas y sus accesos inmediatos son espacios libres de humo y recomienda no fumar en el resto de zonas al aire libre del campus, incluidos vapeadores y dispositivos electrónicos. La medida se completa con señalización específica, campañas de sensibilización y programas de apoyo para dejar de fumar, con el objetivo de avanzar hacia una universidad "más sana, más consciente y más humana".

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