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El Concello de A Coruña ordena al dueño de un edificio de las galerías de la Marina tomar "medidas urgentes" ante la caída de piezas a la calle

De acuerdo con fuentes municipales, el propietario ya ha realizado actuaciones, y parte de la fachada del inmueble, que forma parte del catálogo de bienes protegidos y albergó al establecimiento Pier, está cubierta por una red

Fachada a la Marina del edificio de Luchana, 1.

Fachada a la Marina del edificio de Luchana, 1. / CARLOS PARDELLAS

El Concello de A Coruña ha ordenado al propietario del edificio del número 1 de la calle Luchana, un bloque con fachada a la Marina y a Riego de Agua que se encuentra frente al edificio de la biblioteca de la Diputación y el teatro Rosalía de Castro, que adopte "medidas de seguridad urgentes" para reparar los daños de las galerías del inmueble, ante la caída de piezas a la calle. El Ayuntamiento emitió un decreto el pasado 26 de noviembre iniciando un procedimiento para reparar las deficiencias y ordenar al dueño del inmueble, protegido como parte del conjunto de las galerías de la Marina, que realice actuaciones, advirtiéndole de que, si no lo hace, el Concello puede iniciar una ejecución forzosa y ponerle multas. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó este lunes un anuncio de notificación hacia el propietario después de haberlo intentado en persona sin lograrlo, si bien, de acuerdo con fuentes municipales, los dueños del inmueble ya han realizado actuaciones, ya que, por la información de que disponen, "las medidas las han tomado".

Según una página del informe municipal sobre el inmueble, a la que ha tenido acceso este diario, los servicios de emergencia intervinieron en el edificio "con retirada controlada de las piezas caídas a la vía pública y sujeción" de galería, que sufre "daños". El texto reclama adoptar "medidas de seguridad urgentes", en, como máximo, 24 horas, colocando una bandeja de protección que no impida el paso de los caminantes y "pueda recoger cualquier desprendimiento", así como una red "que cubra todas las galerías" y evite la entrada de agua. Actualmente, una red cubre parte de las fachadas del inmueble.

Siempre de acuerdo con el texto municipal, el dueño debe presentar un informe técnico que justifique que se adoptaron estas medidas de seguridad, y hacer que un profesional especializado revise "todas las fachadas del edificio" y presente un escrito en quince días, con una relación de las medidas adoptadas, las actuaciones propuestas y el "correcto funcionamiento" de las galerías. También tendrá que realizar "trabajos generales de reparación y mantenimiento" de los daños, indica el informe, que recuerda que las galerías "son elementos protegidos" e indica que, al menos en un primer momento, no se pudieron comunicar las medidas a la propiedad "ya que toda la edificación estaba deshabitada".

El edificio, propiedad de un particular, está compuesto por planta baja y tres pisos altos, y, según el catálogo que recoge los elementos protegidos del municipio, suma seis viviendas y dos locales: en uno de ellos, de cara a la Marina estuvo el establecimiento de hostelería Pier hasta finales del año pasado, y el otro albergó al Bocanegra. Suma unos 1.660 metros cuadrados contando la superficie construida en todas las alturas.

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