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Condenado un traficante de A Coruña que recibía la droga a través de una empresa de paquetería

Aduanas encontró unos 20 gramos de estupefacientes en una caja que el hombre debía recibir en su vivienda de la ciudad

Sede de la Audiencia Provincial de A Coruña

Sede de la Audiencia Provincial de A Coruña / ECG

La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a tres años de cárcel a un narcotraficante residente en la ciudad que recibía estupefacientes a través de una empresa de mensajería y paquetería. Agentes de aduanas encontraron droga que le habría reportado beneficios de cerca de 600 euros en un paquete que tenía como dirección su casa, y fue detectado durante un registro en las oficinas de la empresa de distribución. El hombre es drogodependiente, no tiene antecedentes y ha aceptado la condena, por lo que el tribunal le permite no entrar en prisión si sigue un tratamiento para combatir su adicción.

De acuerdo con los hechos que el tribunal considera probados, y a los que ha dado su conformidad el condenado, el paquete fue detectado a raíz de una investigación para localizar estupefacientes procedentes de Países Bajos. Agentes de vigilancia aduanera registraron varios envíos recibidos en la sede de una empresa de paquetería en el polígono de Ircio, situado en el municipio burgalés de Miranda de Ebro.

Y allí encontraron un paquete en el que figuraba como destinatario el condenado. En él, dentro de una caja de cartón, estaban un foco y algo menos de 20 gramos de clorometcatinona, un tipo de droga estimulante, de dos variedades. Una de ellas, la 3-CMC, es, según el Ministerio de Sanidad, una droga con efectos «más estimulantes que eufóricos», aunque los datos experimentales apuntan a que « podría ser más neurotóxica que otros compuestos similares». La droga estaba destinada «a la vena a potenciales compradores» y hubiera obtenido, en el mercado ilícito, «un beneficio de 576,34 euros».

El condenado, de unos 40 años y residente en A Coruña, es drogodependiente, y desde 2022 está en un tratamiento médico y psicológico para su deshabituación. La Audiencia provincial concede al hombre la suspensión de la condena de prisión por tres años, pero «condicionada a no delinquir en ese plazo» y a que continué el tratamiento psicológico de deshabituación que mantiene. Además, señala que se le abonará para el cumplimiento de la pena el tiempo de prisión provisional que ya sufrió durante la causa, pero señala que deberá abonar una multa de 576,34 euros, con prisión de cinco días en caso de impago. También se le inhabilita para el sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.

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