Las alternativas descartadas para Parque de Oza, en A Coruña: las alturas subieron de 11 a 17 plantas para ganar suelo libre y evitar el "apantallamiento"
Los promotores prometen tener en cuenta las preocupaciones vecinales sobre el asolamiento de los edificios existentes y la movilidad en el documento para obtener el visto bueno ambiental al proyecto

Dibujo de la calle Montes, con el Ayuntamiento de Oza recuperado, incluida en el proyecto. / LOC
Los promotores del proyecto urbanístico Parque de Oza planean construir mil viviendas en parcelas situadas entre el parque del mismo nombre y O Castrillón, una iniciativa que está pendiente del visto bueno ambiental de la Xunta. Para conseguir luz verde, los propietarios han presentado un documento en el que evalúan cinco posibles futuros para las parcelas y el barrio, y, según defienden, tienen en cuenta las aportaciones vecinales. La opción elegida cuenta con alturas elevadas, entre ellas tres torres de 17 plantas, pero, según argumentan sus autores, maximiza los espacios que quedarán disponibles para uso público e incorpora un estudio de soleamiento que tenga en cuenta las sombras que se sufrirán los edificios actuales.
Los promotores firmaron un convenio con el Ayuntamiento, que, entre el suelo que recibirá por ley y el que ya posee, será el propietario de un 15% de las viviendas que se pueden construir y que convertirá en pisos sociales. El estudio ambiental está dirigido a conseguir el visto bueno para el Plan Especial de Reforma Interior (PERI) de la zona, y contempla, como primera opción, no desarrollar las parcelas del ámbito, que incluyen zonas verdes y otras ocupadas por casas bajas en mal estado, entre ellas la que albergó al antiguo Ayuntamiento de Oza. De no hacer nada, se mantendrían problemas de «seguridad, insalubridad y ocupación», argumenta el texto.

Los edificios que se proyectan en Parque de Oza, marcados en beis. / La Opinión
Otra opción es desarrollar las parcelas según lo previsto en el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), que prevé construir siete manzanas con edificios de hasta once alturas. Pero, siempre según los promotores, su diseño «no resulta adecuado», pues no permite «las necesarias condiciones de permeabilidad y visuales de las viviendas», y crearía pantallas a la vista. Así, sería «incompatible» con los objetivos de mejora de calidad ambiental y del paisaje del PGOM.
Una tercera alternativa modifica el volumen de los edificios, que, en su mayoría, alcanzarían las once plantas, «escalonándose según la pendiente del terreno» y con un fraccionamiento que «mejora la permeabilidad del conjunto»: se disponen a los lados de las calles principales y en perpendicular, lo que elimina, «en parte», el efecto pantalla. Los «grandes corredores visuales» resultantes permiten vistas a las zonas verdes del parque de Oza y al resto de la ciudad. Sin embargo, con este esquema no se generan «itinerarios sostenibles» y el efecto pantalla sigue existiendo.
El siguiente esquema amplía alturas e incorpora torres elevadas: tres de ellas alcanzan las 17 plantas y otras dos las 15, si bien hay también inmuebles con elevación más moderada. Esto persigue la «compactación de la edificación», y, como las viviendas se concentran en bloques altos, se libera más suelo, con «nuevos itinerarios de movilidad accesibles y sostenibles».
La alternativa elegida es, en esencia, la anterior, si bien incorpora aportaciones de ciudadanos, así como de asociaciones vecinales y profesionales. El proyecto, admiten sus promotores, generó «preocupaciones», como la integración de las alturas, el asolamiento de las viviendas existentes o la movilidad.
Para responderlas, los promotores indican que se aporta un estudio de movilidad y otro de soleamiento que tenga en cuenta las viviendas existentes, además de un «estudio arqueológico minucioso» de la zona y medidas para preservar el antiguo Ayuntamiento. La alternativa mantiene los pisos a construir, y no contempla vivienda protegida salvo la municipal, pero «eleva la superficie de espacios libres y zonas verdes en un 33%» en relación al PGOM.
El convenio, en los tribunales
Pero las explicaciones no han convencido a todos. Un particular interpuso un recurso contencioso-administrativo contra el acuerdo del pleno municipal, el pasado 6 de junio, que ratificó el convenio firmado entre el Ayuntamiento y los promotores con los votos a favor de PSOE y BNG y el rechazo del PP. El Boletín Oficial de la Provincia de este miércoles incluye un anuncio que emplaza a los interesados a comparecer ante el Superior.
El proyecto también causó protestas por el número de pisos a construir. La presidenta de la delegación coruñesa del Colexio de Arquitectos de Galicia (COAG), Ruth Varela afirmó que son excesivos, con lo que el conjunto del barrio se saturará y «va a vivir mucho peor».
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