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Comer por 8 euros frente al mar: el restaurante de A Coruña con unas vistas únicas

El establecimiento ha conquistado al público por su increíble paisaje y sus precios imbatibles

El personal de esta económica cafetería, con las vistas al mar de fondo.

El personal de esta económica cafetería, con las vistas al mar de fondo. / Iago López

La oferta gastronómica de A Coruña cuenta con una gran variedad de cocinas de todo el mundo. Los coruñeses pueden disfrutar de los sabores de Asia en un restaurante chino del centro y, al día siguiente, visitar el único local de Galicia que sirve comida griega.

Antes o después, sin embargo, se echan en falta los platos caseros, con sus pescados y sus guisos de siempre. En el paseo marítimo, asomándose al borde del océano Atlántico, hay un establecimiento que lleva décadas sirviendo las mismas recetas, que pueden degustarse por un precio asequible.

Se trata de la cafetería del Rectorado, ubicada en el número 9 de la calle Maestranza, en la que basta con solo 8,45 euros para salir bien comido. "Nuestra cocinera, Manuela, lleva más de veinte años trabajando aquí. Su especialidad son los platos de cuchara, pero el menú cambia todos los días", cuenta el gerente del local, José Gerpe.

Así es el económico menú con vistas de la cafetería del Rectorado de la UDC

Hace un lustro que este profesional se hizo cargo del establecimiento, que sirve "comida casera" —con alguna sorpresa, como las gyozas— junto a enormes ventanales al borde del mar. "Hay pocos sitios con vistas así. Viene mucha gente de fuera y trabajadores de la administración de la Universidade de A Coruña, porque aquí es donde tienen la sede", explica el trabajador, que está feliz con la respuesta del público.

Y es que, dice, son muchos los que se acercan para disfrutar de su menú del día, que consta de "dos primeros y dos segundos a elegir", con una receta de pescado y otra de carne en los principales. El precio incluye, además, pan, una jarra de agua y un café o un postre, entre los que se encuentran algunas de las elaboraciones que más demanda la clientela.

"El pan viejo es uno de los postres que tiene más aceptación. Es como una torrija con salsa de toffee", explica el gerente, que suele ofrecer "pudin, arroz con leche, helado y dulces caseros como la mousse de fresa".

Pero si hay un plato que conquista a los coruñeses que se acercan a esta cafetería tan económica, eso son los callos. Su popularidad es tal que se han convertido en la única receta que se repite cada semana —"los viernes de callos"— y que la clientela puede reservar para comer en casa si así lo prefiere.

Aunque en su web se definen como los mejores callos de A Coruña, el gerente se muestra cauto ante las recetas de competidores tan fuertes como el Culuca, reconocido en la última edición de los Premios da Cociña Galega. Sí presume, sin embargo, de tener "las mejores vistas" de la ciudad, con mesas desde las que se puede disfrutar de una hermosa perspectiva del paseo marítimo.

La ubicación es, precisamente, uno de los mayores atractivos del establecimiento, cuya concesión cambió de manos cinco años atrás. "La anterior concesionaria ya no la quería y yo vi mi oportunidad para llevar algo por mi cuenta", cuenta Gerpe, que trabajaba en el antiguo Club Financiero.

Al frente del local le queda poco más de un trienio hasta su jubilación. Aguarda, con todo, que alguien coja el testigo de este negocio de comida asequible junto al océano, para que el público siga disfrutando de sus elaboraciones cuando a Gerpe le llegue "el momento de descansar".

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