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EDUCACIÓN

Radiografía de los colegios públicos de A Coruña: "Es normal que los profesores cojan bajas, bastante están aguantando"

Las asociaciones de familias de alumnos de dos centros del área coruñesa, Novo Mesoiro y Juana de Vega, ponen cara a las demandas de los colegios: "Si desatiendes la educación, tienes un montón de ovejas que siguen cualquier cosa"

Concentración del colegio público Rosalía de Castro por el estado de sus instalaciones

Concentración del colegio público Rosalía de Castro por el estado de sus instalaciones / Iago López

A Coruña

El CEIP Novo Mesoiro arrancó en septiembre su sexto curso escolar, pero ya acarrea problemas estructurales. "Somos un cole nuevo, y nuestras deficiencias a lo mejor no se pueden comparar con las de otras escuelas", comenta Nuria Varela, del ANPA Monte de Muíño. Sin embargo, relata que tuvieron que esperar un año para que les arreglaran un timbre. "No sé si fue coincidencia o no, que nos lo arreglaron justo la semana después de salir en medios protestando", dice Varela.

El sistema de ventilación también dio problemas, igual que la calefacción. "Todos sabemos que si tienes aparatos eléctricos se van a estropear, lo malo es el tiempo que tardan en arreglarlo", puntualiza. Siente que "todo está un poco enmarañado", porque "están dejando abandonar la educación pública por los dos lados [Ayuntamiento local y Xunta], porque también la Xunta ha recortado mucho en personal". Otra de las quejas que trasladan es la de la cocina, que está sin autorizar por falta de salida de humos, pese a tener el espacio competente: "Hablas con el partido que está gobernando la Xunta y con el partido que está gobernando el Concello, y se tiran la pelota entre ellos. Y así seguimos, sin la cocina".

Con la manifestación convocada por la Federación Provincial de ANPAS de Centros Públicos el próximo 28 de febrero, Varela espera que "pongan más medios para el mantenimiento, por parte del Concello de A Coruña, y también a ver si la Xunta empieza a ser un poquito más flexible". El número de docentes que tiene el centro se rige, según explica Varela, en base a un catálogo: "Entonces da lo mismo que tengamos 40 necesidades educativas, como que tengamos dos, como que tengamos 100. Vamos a recibir la misma dotación de pedagogía terapéutica y de audición y lenguaje". Además, el curso pasado redujeron la jornada de los profesores "para dar el mismo servicio".

Varela defiende la escuela pública asegurando que "da el beneficio de tener una población formada. Y una población formada puede ser más pacífica, más coherente. Entonces claro, si desatiendes eso, tienes un montón de ovejas que siguen cualquier cosa".

"Normal que los profesores cojan bajas"

"Mi hija va en sexto de Primaria, y llevamos con carencia de personal desde que entramos en el colegio", se queja Lucía Picado, presidenta de la Asociación de Familias y Alumnos Nós Oleiros, de la situación del CEIP Juana de Vega de Oleiros, uno de los promotores de la manifestación del 28 de febrero. "Llevamos años haciendo escritos y reclamaciones tanto a la consellería, como a inspección educativa, como a la Valedora do Pobo", informa. La única respuesta la recibieron por parte de la tercera el año pasado: "Se escudan en que estamos dentro del catálogo". Lo que perciben desde Nós Oleiros es que dicho catálogo, cuyo objetivo es fijar el número de personal según las características del centro escolar, está desactualizado: "Es de 1996".

La falta de personal de Pedagogía Terapéutica (PT) y de Audición y Lenguaje (AL) es grave. "Este problema está acarreando mil más, porque no es que los alumnos con necesidades educativas especiales no tengan el apoyo que merecen y al que tienen derecho, sino que el resto de los niños está viendo lo complicado de la situación, porque las aulas están desbordadas y el personal docente quemado por sobrecarga laboral", relata Picado. De hecho, el año pasado la Asociación tuvo que contratar a un cuidador "para un caso de un niño por seguridad de él y de los compañeros". Tras haberlo reclamado, siguen sin contestación ni amortización. Como consecuencia, añade, es que "los profesores acaban cogiendo bajas. Y normal que las cojan, bastante están aguantando".

A pesar de que el ratio de cuidadores es de uno por cada seis niños, Picado informa que solo disponen de uno para todo el colegio, que tiene un total de 402 alumnos —de los cuales más de 20 tienen necesidades educativas—. "Los padres no vamos a parar hasta que los derechos de nuestros hijos se cubran", asegura.

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