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Arquitectura

Un deseo sobre plano: arquitectos eligen el edificio que les habría gustado diseñar en A Coruña

¿Qué edificio del perfil de A Coruña te hubiera gustado firmar? Seguramente, muchos arquitectos —si no todos— se habrán hecho alguna vez esa pregunta en una ciudad que destaca por su eclecticismo. La mayoría también tiene clara la respuesta, que algunos profesionales de la ciudad comparten con LA OPINIÓN en este reportaje

Vista panorámica de A Coruña desde el Chuac

Vista panorámica de A Coruña desde el Chuac / Víctor Echave

A Coruña

El que es probablemente el edificio más singular de la ciudad es también uno cuyo autor goza de nula popularidad entre los vecinos. Si preguntasen a cualquier coruñés quién levantó la Torre de Hércules, la respuesta más probable sería, seguramente, un genérico «los romanos», pero lo cierto es que el faro que pone emblema a A Coruña tiene quien lo firme: el arquitecto Cayo Sevio Lupo, a quien se atribuye la autoría del monumento debido a una escritura hallada a sus pies. Su aspecto actual, no obstante, se le debe a Eustaquio Giannini, que proyectó la restauración neoclásica de la Torre.

Tras aquellas primeras piedras romanas y a lo largo de sus ocho siglos de historia, multitud de arquitectos han ido dibujando el skyline de A Coruña, grabando, en paralelo, sus propios nombres en el tiempo: Tenreiro —como saga familiar o en dupla con Estellés, con manifestaciones como la sede del Banco Pastor del Cantón pequeño— Fernández-Albalat Lois, con un ingente legado en el que destaca la fábrica de la Coca-Cola de Alfonso Molina o el concesionario de Seat; Rey Pedreira, artífice del Mercado de San Agustín, Rodríguez-Losada Rebellón, impulsor de Ciudad Jardín o Pedro Mariño, que proyectó el Palacio de María Pita. Así hasta completar la dilatada nómina de arquitectos que estamparon su firma sobre el perfil de la ciudad.

A la huella de los arquitectos clásicos se le unió, con el tiempo, la de los creadores contemporáneos en los que, no siempre sin discusión o contestación social, han ido trazando la nueva singularidad arquitectónica de la ciudad. Del dúo Isozaki-Peña salió la Domus, y este último proyectó también la casa de las Ciencias de Santa Margarita. Ricardo Bofill hizo tándem con César Portela —no sin controversia— para dibujar las Alas de gaviota Palexco. Arquitecturas de ayer y de hoy que sobreviven mientras se dirime quién grabará su nombre en el futuro diseño de la ciudad: del concurso internacional Coruña Marítima saldrá la firma que definirá la ordenación del litoral coruñés y trazará la ordenación portuaria interior.

Además de figuras innovadoras en su tiempo, todos estos nombres han convertido en auténticos referentes para las generaciones de arquitectos que fueron naciendo y proyectando después sus propias ideas, formadores, a su vez, de nuevas hornadas del oficio en la Escuela Superior de Arquitectura de A Coruña (Etsac), que tienen su mejor inspiración al salir a la calle y mirar hacia arriba.

En una ciudad caracterizada por el gran eclecticismo en materia constructiva, la mayoría de arquitectos y arquitectas se ha preguntado alguna vez qué construcción emblemática hubiese querido que saliese de su lápiz. La mayoría, casi siempre como un pensamiento inmediato e involuntario, tiene clara la respuesta. Una selección de profesionales coruñeses la comparte con LA OPINIÓN en este reportaje que explora la complejidad y la diversidad de las arquitecturas coruñesas, un auténtico mapa de deseos sobre el plano adaptado a las preferencias de cualquier creador.

Fernando Agrasar: Muncyt, de Victoria Acebo y Ángel Alonso

MUNCYT

MUNCYT / CASTELEIRO / LCO

El arquitecto y profesor de la Escuela Superior de Arquitectura de A Coruña Fernando Agrasar considera que el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (Muncyt), de Victoria Acebo y Ángel Alonso, es «la mejor obra que se ha hecho en la ciudad en décadas»: «Es una obra excelente. Está conectada formal y técnicamente con la cultura arquitectónica contemporánea. Existe un parentesco interesantísimo entre el Muncyt y la embajada de los Países Bajos en Berlín, de Rem Koolhaas. El Muncyt resuelve magistralmente el problema inicial. Iba a ser un programa doble de Conservatorio de danza y Centro de arte contemporáneo. Finalizada la obra, se decidió que sería la sede del Museo Nacional. Sin cambiar nada, se resuelve estupendamente dentro de los cajones de hormigón del área expositiva. Es el gran edificio del siglo XXI en la ciudad, debería tener más presencia visual. Es una lástima que no sea más visitado por su ubicación».

Ruth Varela: Edificio de 72 viviendas, de Andrés Fernández-Albalat

Edificio OCASO Plaza Pontevedra

Edificio de 72 viviendas de la plaza Pontevedra / CARLOS PARDELLAS / LCO

La arquitecta Ruth Varela, presidenta de la delegación coruñesa del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia, escogería haber firmado el edificio de 72 viviendas de renta limitada de la plaza de Pontevedra, obra de Andrés Fernández-Albalat Lois, conocido popularmente como Edificio Ocaso por el rótulo de la aseguradora que corona su fachada. «Máis alá do edificio en si, que é moi interesante, penso que traballar na resolución do problema de vivenda para a cidadanía é prioritario. E pensar en exemplos deste tipo, onde este tipo de vivenda de renda limitada teña condicións a destacar, pola súa espacialidade, condicións de habitabilidade e centralidade urbana. Vivendas pensadas para a vida das persoas e non para a segregación das persoas por renda ou por outras circunstancias. Vivendas que fan cidade», afirma la arquitecta sobre el edificio proyectado por Fernández-Albalat.

Inés Pernas: Vivienda en A Zapateira, de Julia Fernández de Caleya Blankemeyer

vivienda de Julia Fernández de Caleya Blankemeyer en A Zapateira, cedida por María Inés Pernas, arquitecta, para un reportaje sobre edificios de A Coruña publicado en febrero de 2026

Vivienda en A Zapateira / Cedida

La doctora arquitecta y profesora de la Escuela de Arquitectura Inés Pernas selecciona una vivienda unifamiliar de A Zapateira, proyectada por Julia Fernández de Caleya Blankemeyer, «pionera entre las arquitectas gallegas» y que reside en ella. «Su diseño, en torno al núcleo de escaleras, ofrece espacios amplios con dobles alturas para las estancias de día y núcleos de las habitaciones más privados. Está resuelta en piedra con un despiece de ventanas que aporta gran luminosidad al interior. Los jardines y pequeños huertos logran una inserción total en el paisaje».

Antonio Río Vázquez: Unidad vecinal nº3 del Barrio de las Flores, de José Antonio Corrales

UNIDAD VECINAL NUMERO 3 BARRIO FLORES

Unidad vecinal número 3 del Barrio de las Flores / CASTELEIRO / LCO

Antonio Río, arquitecto y organizador de la Semana de la Arquitectura de A Coruña, se queda con la Unidad Vecinal nº 3 de José Antonio Corrales en el Barrio de las Flores. «Me parece la propuesta más innovadora y cuidada de vivienda de la ciudad. Hay detrás una profunda reflexión sobre cómo debe ser la casa y los espacios públicos de relación, asumiendo las teorías modernas y desarrollando conceptos tan radicales como la calle en altura. Es un ejemplo de vivienda social de gran calidad, y es una obra que coloca a Coruña al nivel de las mejores arquitecturas del momento».

Miguel Abelleira: Escuela de Magisterio, de Antonio Tenreiro

LA NORMAL

Escuela de Magisterio / CASTELEIRO / LCO

El arquitecto y director de la Escuela Superior de Arquitectura se queda con la Escuela de Magisterio de Antonio Tenreiro, hoy espacio NORMAL de la Universidade da Coruña, cuya construcción se planteó en mayo de 1936, durante la Segunda República, y que, tras tres variaciones, Tenreiro proyectó en junio de 1948. «Nos encontramos con un racionalismo cultivado y no exacerbado, alternando con referencias Dèco en la primera propuesta que va evolucionando paulatinamente y eliminando los elementos más llamativos hasta un resultado final tranquilo y sereno en el que conviven la imagen vanguardista del cilindro de entrada y de las escaleras de la zona de magisterio, con la utilización de elementos más convencionales como una serie de impostas que ayudan a enmarcar las diferentes carpinterías. Los interiores se continúa el criterio puesto en marcha años antes en la Ciudad Universitaria de Madrid: materiales sencillos y duraderos de mantenimiento fácil».

Mónica Mesejo: Torre Dorada, de Milagros Rey Hombre

Torre Dorada

Torre Dorada / Carlos Pardellas

La arquitecta y profesora de proyectos de la Etsac, Mónica Mesejo, elige la Torre Dorada, también conocida como Torre de los Maestros. «Su importancia va mucho más allá de su calidad arquitectónica. Este edificio representa una renovación del discurso arquitectónico en la A Coruña de los años 60 y constituye, al mismo tiempo, una historia de superación, determinación y audacia profesional. Su autora fue una de las primeras arquitectas de España, en un contexto en el que la profesión era prácticamente exclusiva de hombres. La Torre Dorada sintetiza esa actitud pionera. Supone un reto técnico superado, un edificio que reordena un ámbito urbano, modifica alineaciones preexistentes y plantea una nueva forma de entender la densidad y la verticalidad en la ciudad. Para resolver las exigencias estructurales de un rascacielos en una ciudad expuesta al viento, Rey Hombre recurrió incluso a métodos de cálculo poco convencionales en España en aquella época».

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