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La nueva peluquería que tiñe de rosa la avenida de Fisterra: "El local es igual que yo, muy alegre"

Tras más de dos décadas en España, Ana María Petrescu, de origen rumano, inaugura su propia peluquería después de enamorarse de la ciudad en un fin de semana exprés

Ana María Petrescu en su nueva peluquería en la avenida de Fisterra

Ana María Petrescu en su nueva peluquería en la avenida de Fisterra / CASTELEIRO

A Coruña

El número 199 de la avenida de Fisterra de A Coruña vuelve a abrir sus puertas, pero con un toque especial. La vida en rosa es la nueva peluqueria de A Coruña que el pasado jueves estrenó sillones. Detrás del bajo está Ana María Petrescu, una rumana que hace 21 años llegó a España y a la que, tras casi cinco al frente de su propio salón en Madrid, un viaje a A Coruña cambió sus planes. "Me enamoré de la ciudad y de un chico y decidí dejarlo todo para venirme a aquí. Fue un flechazo total. No conocía A Coruña y me enamoró", explica la propietaria.

En pocas semanas encontró local, lo adaptó a su estilo y organizó la apertura. Ahora luce paredes rosas, sillones con masaje rosas, espejos con toques rosas y un espacio dedicado a cortes, color, maquillaje y estética. "Quiero que la gente salga feliz", resume. "Está todo de color rosa porque me encanta el color, me da ánimos cuando estoy de bajón; la peluquería es igual que yo, muy alegre. Era justo lo que quería", explica Ana mientras última los detalles de esta nueva "aventura". Su llegada a la ciudad fue un proceso muy rápido: tras aquel puente de diciembre en el que solo esperaba "visitar una ciudad", los viajes de fin de semana se volvieron constantes hasta su mudanza definitiva hace apenas quince días.

"Soy feliz pasando 14 horas aquí dentro"

La acogida del barrio sorprende gratamente a la emprendedora, quien destaca la solidaridad de los coruñeses frente a sus experiencias anteriores. "Nunca tuve tanta ayuda como aquí; la gente es muy buena y me está echando una mano por todos lados", agradece emocionada, después de pasar "etapas muy complicadas". Esos mismos vecinos, son los que se acercan curiosos a la puerta para ver cual es el próximo camino del bajo: "Pasan por aquí y al ver mucho rosa preguntan por lo que es. Creo que no se esperaban que esta calle se llenara de rosa, pero creo que les gustará".

Su nuevo salón no solo ofrece cortes y color, sino una experiencia completa de estética. "Mi trabajo me encanta, soy feliz pasando 14 horas aquí dentro; me gusta ver a la gente salir contenta con el resultado. No tenemos ninguna especialidad, hago un poco de todo", asegura Ana con la tijera en la mano y la vista puesta en un futuro que, desde hoy, tiene nombre de calle coruñesa. La inauguración se celebró el pasado jueves con una "gran acogida" y a la mañana siguiente Ana ya daba servicio a sus clientas dando comienzo a su nueva etapa en la ciudad.

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