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¿Por qué se llama así?

El callejero de A Coruña: Plaza de Mina, el hombre que dejó aquí su corazón

El órgano del famoso militar se conserva en el cementerio de San Amaro

Plaza de Mina

Plaza de Mina / Víctor Echave

Los comienzos del trazado del Ensanche coruñés determinaron la formación de una rotonda en la confluencia de las recién creadas calles de Juana de Vega y Sánchez Bregua con el Cantón Pequeño.

Este espacio fue bautizado por el Ayuntamiento con el nombre del famoso militar Francisco Espoz y Mina, que se distinguió como uno de los mejores guerrilleros españoles en la Guerra de la Independencia contra los franceses.

A Coruña había dedicado previamente una vía pública a este general, y no una cualquiera, sino la que hasta 1840 se llamó San Andrés. La calle recuperó su nombre tradicional en 1875, por lo que Mina se quedó durante unos años sin presencia en el nomenclátor de la ciudad.

La popularidad de que gozaba la figura de Mina en A Coruña hizo que el Ayuntamiento aplicase su nombre al de la nueva plaza diseñada en el inicio del Ensanche y, precisamente, frente a la calle dedicada a la que fue su mujer, Juana de Vega.

Conservado en A Coruña

Mina hubo de exilarse en Francia e Inglaterra en dos etapas de su vida a causa de sus convicciones liberales, ya que el rey Fernando VII intentó reinstaurar el absolutismo tras su regreso a España. El valeroso militar consiguió volver al país finalmente y murió en 1836. Su cadáver fue embalsamado por su mujer, que lo conservó en su casa de A Coruña durante largos años gracias a un permiso especial que solicitó.

A la muerte de su esposa, el cuerpo de Mina fue enviado a Pamplona para ser enterrado en la catedral, pero previamente se le extrajo el corazón, que fue sepultado junto con el cadáver de Juana de Vega en el cementerio de San Amaro.

La plaza de Mina cuenta con uno de los más soberbios edificios del centro de la ciudad, diseñado por el arquitecto Faustino Domínguez y Coumes-Gay. En 1945 fue reformado por Fernando Cánovas del Castillo para convertirlo en sede de la Unión y el Fénix, que instaló su símbolo sobre la cúpula del inmueble.

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