El traslado de Repsol al puerto exterior de A Coruña queda exento de evaluación de impacto ambiental
El proyecto en punta Langosteira plantea elaborar un Plan de Vigilancia Ambiental y medidas de prevención de vertidos accidentales o requisitos acústicos

Un petrolero en el pantalán de Repsol en Langosteira / LOC
El traslado definitivo de Repsol al puerto exterior de punta Langosteira, que pactó en septiembre del año pasado con la Autoridad Portuaria de A Coruña, está exento de someterse a la evaluación de impacto ambiental. Ni ordinaria ni simplificada. Según la documentación del proyecto básico para modificar la concesión, esta segunda fase no necesita pasar por ese trámite por, fundamentalmente, ser una actuación "complementaria" de la primera, que ya fue "sometida a evaluación de impacto ambiental ordinaria".
Sí se identifican impactos ambientales tanto en obras como en explotación, y se plantea como base un Plan de Vigilancia Ambiental, junto con un plan preliminar de gestión de residuos. Entre las medidas previstas destacan la prevención de vertidos accidentales (aceites, gasóleos, hidrocarburos y lechadas), la minimización de polvo y ruido durante la construcción, y, en explotación, la correcta gestión de aguas (pluviales aceitosas a tratamiento y pluviales limpias a red), requisitos acústicos para equipos, refuerzos en tramos sensibles y la instalación de barreras de contención para prevenir derrames al mar.
Esta actuación forma parte de la segunda fase para completar el traslado al puerto exterior. El fin de la mudanza se sitúa en 2027 porque el plazo empezó a contar el 15 de septiembre de 2025. Sin embargo, según la documentación del proyecto básico, hay condicionantes: la compañía supedita el cumplimiento de ese calendario a la obtención de los permisos, licencias y autorizaciones necesarios para la ejecución de las obras.
El plan de Repsol es dejar las instalaciones que posee en los muelles interiores, al concluir la concesión, y hacer una inversión de 140 millones de euros para completar el traslado de todas sus instalaciones a punta Langosteira, donde pidió la concesión de 17.422 metros adicionales de superficie: ya tiene 60.000 de suelo, además de otros 52.000 de lámina de agua. Ese es el documento que el Puerto somete ahora a información pública, según el anuncio publicado este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
De la inversión total, unos 30 millones se destinarán a la refinería, y, de los 110 millones que gastará en los muelles exteriores, casi 64 millones irán para la ejecución material de las obras de adaptación de las instalaciones, sin contar los gastos previos de los trabajos o el beneficio de las empresas que los realicen. Según el proyecto, más de la mitad, casi 34,6 millones, se destinarán a la construcción de bombeos y conexiones.
Concesión por 50 años
El acuerdo con el Puerto para completar el traslado, no obstante, llegó doce años después de la firma, en octubre de 2013, del pacto para ejecutar la primera fase, que se completó una década más tarde, en marzo de 2023. El acuerdo implica además ampliar hasta los 50 años la concesión de la empresa energética en el puerto exterior, que inicialmente era de 35 años.
Las obras incluyen mejoras en el pantalán que ya posee Repsol, en el llamado frente 1, que actualmente se emplea para la descarga de crudo y se construyó en la primera fase del traslado a Langosteira. Repsol prevé colocar equipo como brazos de carga o un recipiente de drenaje con bombas para permitir que se use para "un mayor rango de productos".
También se creará un nuevo frente de atraque en el pantalán de servicio actual, que está pendiente de aprobación y recibe el nombre de frente 3.
En el muelle A3, que gestiona la Autoridad Portuaria, esta habilitará un punto de atraque para carga y descarga de graneles líquidos que permita que lleguen buques de entre 3.000 y 55.000 toneladas de peso muerto, prolongando el muelle. Repsol habilitará un nuevo espacio para atraque, el frente 2, con nuevos brazos de descarga e instalaciones industriales y de comunicación.
La mayor parte de la inversión irá a la ampliación de las instalaciones de bombeo a la refinería y conexiones para los productos, con nuevas tuberías. El proyecto también incluye la construcción de pequeños edificios: una nave de 400 metros cuadrados para almacenar enseres, un inmueble de 130 metros cuadrados para oficinas, un vestuario para personal propio e instalaciones para contratistas.
Sanción a UTE Langosteira
La Consellería de Emprego, Comercio e Emigración ha publicado en el Diario Oficial de Galicia (DOG) una resolución por la que se ordena la publicación de la sanción firme por una infracción muy grave en materia de prevención de riesgos laborales a la empresa Herederos de Ignacio de la Iglesia, situada en Arteixo. El importe es de 40.986 euros, igual que la multa que se impone a la UTE Langosteira en calidad de responsable solidario, por la misma infracción.
Suscríbete para seguir leyendo
- Terrazas secretas en A Coruña: las 6 joyas de barrio favoritas de los vecinos (de Lonzas a O Portiño) para merendar al sol esta primavera
- Nueva vida para el concesionario Conde Medín: el Concello presentará proyecto para dedicarlo a 'equipamientos públicos' en el segundo semestre de 2026
- Así es el calendario del Deportivo en la recta final de Segunda División: rivales, viajes y duelos directos
- Los Jove, Collazo y Modesto Rodríguez promueven pisos turísticos en dos edificios ruinosos en el centro de A Coruña
- Del primer Zara del mundo a supermercado Dia: el emblemático local de Juan Flórez, en A Coruña, ya tiene nuevo inquilino
- El lotero acusado de quedarse con la Primitiva millonaria: 'Cuando encuentro el boleto no tengo a nadie delante
- La Xunta anuncia una nueva oferta de empleo público con más de 800 plazas de libre acceso
- Francisco Vázquez, exalcalde de A Coruña, solicita al Deportivo no cambiar su topónimo