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Matogrande, la mezcla perfecta entre calma residencial y actividad social: "Mejor no podemos estar"

Vecinos y comerciantes de este barrio de A Coruña destacan la tranquilidad, los servicios y la buena vida diaria, aunque reclaman más zonas verdes y espacios para mayores

Vecinos de Matogrande opinan del barrio

Inés Vicente Garrido / Casteleiro

A Coruña

Matogrande mantiene una identidad clara dentro de A Coruña. Calles amplias, edificios modernos, ambiente familiar y un bar en cada esquina. El barrio transmite orden y calma desde primera hora. Cafeterías abiertas, comercios activos y rutinas que se repiten sin prisas en el barrio.

La comodidad define a esta zona. Trinidad Poch reside en ella desde hace 18 años. "Es un barrio precioso, con gente muy maja. Mejor no podemos estar", afirma con rotundidad. Para ella, la oferta local resulta inmejorable. "Tenemos la seguridad social, el ambulatorio, plazas preciosas, supermercados y un muy buen ambiente", detalla.

Manuel, un vecino afincado en el barrio desde 1994, comparte esta visión tan positiva. "Lo mejor de Matogrande es la tranquilidad". La sensación de calma marca el día a día de los vecinos. "Poco ruido. Poco tráfico y un ambiente relajado", asegura. Esa serenidad no significa falta de vida. Por la tarde, el barrio cambia de tono. Las terrazas se llenan y las conversaciones ocupan las plazas. Trini describe ese momento con naturalidad. "A partir de las siete... esto se llena, hay mucho ambiente. Si el tiempo acompaña, todo resulta muy agradable", explica. Y así, Matogrande combina silencio residencial con actividad social.

Trinidad Poch, vecina de Matogrande

Trinidad Poch, vecina de Matogrande / CASTELEIRO

La vida cotidiana gira alrededor de sus propias calles. El barrio cuenta con servicios básicos, transporte, ocio, y todo, a pocos pasos. "Sales de casa y a 100 metros tienes donde tomarte una cañita, una cervecita, un restaurante, lo que quieras", explica Manuel. La lista de servicios se repite con frecuencia. Trini incide en esa comodidad, especialmente para personas mayores. "Para nuestra edad, es ideal. Un barrio muy bueno", asegura.

La coruñesa de una edad avanzada valora la accesibilidad y la facilidad para moverse. "Es un barrio muy práctico y funcional. Tiene calles amplias y muchas plazas", indica.

Esta independencia beneficia al comercio de proximidad. Mila Louro abrió su centro de estética, Nails Coruña, en el año 2020. "La acogida por parte de todos los vecinos, desde el minuto uno, fue buenísima", relata la empresaria. Su local atrae a un público muy fiel. "Vivimos de la gente del barrio, de las familias y de las mamás, no del ocio que tiene la zona", aclara Mila. Muchas de sus clientas le confiesan su desapego por el centro urbano. "Hay chicas que me dicen que llevan muchísimo tiempo sin meterse en el centro de la ciudad, pero muchos años. No necesitan ir, con Matogrande y dos puntos más les llega", añade.

Manuel, vecino de Matogrande

Manuel, vecino de Matogrande / CASTELEIRO

El barrio también refleja una mezcla generacional visible. Familias jóvenes y personas mayores se unen a la juventud que poco a poco llega a la zona. "Ahora ves a padres tomando el café, a muchos niños corriendo y eso al final le da alegría al barrio", comenta Trini. Sin embargo, algunos vecinos detectan carencias concretas. María, residente desde hace años, centra su preocupación en los servicios destinados a mayores. "Falta un centro social. Un lugar para conversar por la tarde y hacer actividades", apunta. Señala la ausencia de espacios pensados para ese segmento de población y considera que la oferta actual resulta "demasiado vinculada a la hostelería".

La falta de zonas verdes constituye otra crítica recurrente. "No hay mucho verde por aquí, es complicado despejarse", apunta María que reconoce la amplitud de las calles. Aun así, echa de menos paseos más naturales y áreas de descanso. No plantea una queja estructural, pero sí una mejora deseable para "la calidad de vida".

Otro punto de conflicto surge con la noche. El ocio nocturno genera roces los fines de semana. Trini denuncia incidentes recientes cerca de su casa. "Aquí al lado de los hoteles hay un antro terrible con bastante droga", advierte. Los domingos por la mañana observa actitudes incívicas. "Tendría que volver la policía a llamar la atención al dueño, porque cuando parece que se calman vuelven", exige la vecina. Mila también percibe este ambiente de madrugada, aunque siente tranquilidad en su rutina diaria. "Sí que es la conversación del barrio, que hay veces que hay movidas, pero sin mayores incidentes. Yo abro tranquila la tienda", reconoce la dueña del negocio.

Mila Louro, propietaria Nails Coruña en Matogrande

Mila Louro, propietaria Nails Coruña en Matogrande / CASTELEIRO

El coste de la vivienda supone un obstáculo evidente. Los alquileres altos alejan a la juventud. "No veo mucho joven en los alquileres y eso que la universidad está aquí al lado, supongo que es por el precio", observa María. Trini y Mila coinciden con este diagnóstico generalizado en toda la ciudad. Manuel desconoce el precio de los alquileres en el barrio pero asegura que "hay muchos pisos alquilados con buenas condiciones".

A pesar de la falta de espacio libre en el núcleo tradicional, la expansión hacia Xuxán ilusiona a la comunidad. Manuel apoya la integración de esta nueva fase urbanística. "Cuando nace un barrio, nace progreso. Es bueno para todos y tanto para el barrio como para la ciudad", reflexiona. María también ve con buenos ojos que la zona sea "más amplia y cuente con nuevas viviendas". "Dicen que van a construir pisos hasta la fábrica de armas. Entonces esto va a ser una zona nueva muy muy amplia. Imagino que en unos años se estará muy bien", pronostica la local.

María, vecina de Matogrande

María, vecina de Matogrande / CASTELEIRO

Para Mila, la llegada de nuevos habitantes significa un impulso clave. "Siempre es positivo que haya más población y más servicios. Cuantos más seamos, mejor", asegura, quien pide un mayor número "de servicios o más negocios: una zapatería, una tienda de ropa, algo más que no sean solo restaurantes", de todas formas, Mila está "encantada en Matogrande". El barrio se consolida así como un enclave estratégico, lleno de vida y con la mirada puesta en el futuro.

La asociación de vecinos: treinta años de «evolución a seguir»

La presidenta de la asociación vecinal, María Salgado, describe el barrio con orgullo pero sin obviar las carencias actuales. Tras 32 años en la zona, afirma: "Vivimos en el mejor barrio de A Coruña, tenemos todos los servicios aquí al lado y es una vida tranquila". Valora de forma positiva la calma que tienen las calles, en donde "se puede hacer vida de barrio sin salir de la zona". No obstante, señala el urbanismo de origen como un lastre para la movilidad: "Donde yo vivo hay 99 viviendas y solo 63 plazas de garaje; el aparcamiento en superficie está muy mermado por las terrazas y los contenedores".

Sobre la convivencia, María apunta al ocio nocturno como el principal foco de conflicto: "El único problema que tenemos son las peleas y destrozos que genera la gente al salir del after de detrás de los hoteles". De cara al futuro, la asociación exige mejoras concretas en el mantenimiento urbano: "Queremos pasos de cebra elevados porque nadie respeta la zona 30 y las aceras están muy deterioradas".

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