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8M en A Coruña: las mujeres que llegaron primero

Cinco mujeres relatan cómo rompieron barreras profesionales en sectores masculinizados

Mónica Pérez, Angelines Penas, Helena Roca, Minia Manteiga y María Josefa Ruíz Tovar

Mónica Pérez, Angelines Penas, Helena Roca, Minia Manteiga y María Josefa Ruíz Tovar / LOC

A Coruña

Cuando Mónica Pérez empezó a trabajar como conductora de la Compañía de Tranvías en 2009, solo había otras dos mujeres en la empresa. Hoy son 26. Ella llegó primero para abrir camino. Como también hizo Helen Roca en el mundo del rugby gallego y María José Ruíz Tovar, que se convirtió en la primera mujer en presidir una audiencia provincial en Galicia. Historias que son ejemplos.

Mónica Pérez, una de las tres primeras conductoras de la Compañía de Tranvías: «Cuando empecé a conducir buses me miraban raro»

Mónica Perez, en un bus de Tranvías

Mónica Perez, en un bus de Tranvías / Casteleiro

«Cuando empecé a conducir buses me miraban raro. No sé cuántas veces me mandaron a la cocina», recuerda Mónica Pérez, una de las tres primeras conductoras de la Compañía de Tranvías, donde hoy es inspectora. Aquel año de debut no fue en el siglo pasado. Fue en 2009. «Éramos tres conductoras y ahora hay 26. Da gusto», celebra.

Llegó a este sector «de rebote». Trabajaba en alimentación, pero se quedó embarazada y no le renovaron el contrato. «Mi madre me dijo: ‘Están haciendo pruebas para sacar el carné de bus’. Y allá fui», recuerda. Inmediatamente se dio cuenta de que ese era su mundo: «Empecé y dije: ‘Esto es lo mío’».

Primero llevaba microbuses, lo que llamaba la atención de muchos viandantes y viajeros. «Me llegaron a preguntar si era hija del jefe de la empresa», confiesa Pérez, que empezó en la Compañía de Tranvías hace 17 años. «Fuimos portada en los periódicos», indica la inspectora, que reconoce que ella no tuvo «ningún referente» para seguir este camino.

Ahora habla con las nuevas conductoras y siente que el mundo ha cambiado —y evolucionado— desde que ella empezó. «No les hacen tantos comentarios como a nosotras. A mí me mandaron varias veces a la cocina», cuenta. Y muchas veces ha recibido felicitaciones. «Nos consideran mujeres valientes. Si lo haces bien, te felicitan. Les parece extraño. No sé si lo dicen porque soy mujer y pensaban que lo iba a hacer mal o porque soy muy buena en lo mío», relata.

«Han cambiado mucho las cosas. 20 años no es nada, pero han cambiado las mentalidades y ya no nos ven como una cosa extraña», reflexiona Mónica Pérez, que celebra que ella encontró «el momento, el sitio y la oportunidad» y logró aprovecharla. «Soy muy trabajadora», asegura, y destaca que, tras tantos años, los compañeros y compañeras de Tranvías se han convertido en su «segunda familia».

Ahora dejó el volante para convertirse en inspectora, algo que también disfruta. «Ahora no conduzco, salvo algún servicio de algún colegio. Nuestro trabajo es el control de los coches. Tampoco es habitual. Soy la primera», comenta.

Según datos facilitados por Tranvías, en toda la empresa hay 31 mujeres de un total de 298, y 26 conductoras de un total de 257.


Angelines Penas, primera directora del Museo de Belas Artes de A Coruña: «Los obstáculos son comunes a todas las mujeres»

Angelines Penas, en el museo

Angelines Penas, en el museo / Carlos Pardellas

Angelines Penas es la primera directora del Museo de Belas Artes de A Coruña, que abrió sus puertas en su actual ubicación en 1995. No se considera un referente, pero sí sabe que abrió camino. «Si de algo sirve que estemos ahí al frente, estupendo. Demostrar que nuestra capacidad es realmente valorable desde todo punto de vista y muchas veces muy superior», expone.

Penas indica que el mundo del arte, al que ella pertenece, «se asocia a las mujeres», pero «los órganos directivos en un momento dado eran más masculinos». «Ahora es más mixto y eso es muy bueno», apunta. Siempre se sintió atraída por el patrimonio. Desde pequeña, su familia la llevaba «a ver museos» y eso le dejó una semilla que logró florecer. «Esa parte educativa es muy necesaria», resalta.

Su trayectoria empezó «con una beca de investigación y documentación en el Museo de Lugo», luego se presentó a una oposición, que aprobó, y pasó unos años en Madrid hasta que se instaló en A Coruña, donde todavía se encuentra al frente del Museo de Belas Artes.

¿Qué barreras de género se encontró en el camino? Angelines lo tiene claro: «los obstáculos son comunes a todas las mujeres». Ellas siempre tienen que «demostrar más». «Y el esfuerzo mayor llega cuando tienes que conciliar con la familia. Eso complica mucho las cosas», añade.

Sin embargo, Penas siempre disfrutó de «un buen ambiente de trabajo y comprensión». «Si tienes buenos compañeros, como fue mi caso, es todo más fácil», manifiesta.


Helen Roca, primera jugadora de rugby gallega internacional con la selección española: «Casi me rindo al principio, pero estoy muy contenta con lo que se ha logrado»

Helen Roca, con el balón de rugby

Helen Roca, con el balón de rugby / V. E.

Helen Roca descubrió el rugby cuando llegó a la universidad. Se convirtió en la primera jugadora gallega internacional con la selección española. Su palmarés es de ensueño: Campeona de Europa de XV, de España de VII, jugó el Seis Naciones y fue tres veces mundialista. Pero nada fue tan fácil ni bonito en los comienzos. «Ahora ya no es tan diferenciador. Ya ves que hay niños y niñas en las categorías base. En mi época no», recuerda, y defiende que el rugby es «un deporte duro, que exige mucha técnica y aprender muy bien para no hacerse daño». Por eso, lo primero que se enseña es «seguridad».

Roca fue de esas niñas que recorrieron todos los pabellones del concello. «Hice tenis, natación, patinaje, gimnasia deportiva, fútbol sala...», confiesa. Hasta que el rugby apareció en su vida. «Llegué a INEF y vi al equipo masculino y pensé ‘esto mola’». Fue una de las fundadoras del Universidad, el primer equipo femenino de A Coruña que alcanzó la máxima categoría. «Casi me rindo al principio, fue muy duro, pero estoy muy contenta con lo que se ha logrado», relata.

Le gustaría que «las nuevas generaciones valoraran el sacrificio» que hicieron ella y muchas otras compañeras «para que el equipo creciera». Las jugadoras de ahora tienen todo lo que ella no tuvo en sus inicios: el descanso, la atención médica al instante, la fisioterapia... Roca, cuando iba con la selección española, tenía que pedir vacaciones. «Ahora tienen contratos, pero a nosotras nos daban dietas y no cotizábamos», recuerda.

En su mente tiene grabada su primera convocatoria con España: «Fue brutal. Lloré cuando llegó la carta a casa con mi nombre». Sin embargo, una vez en la concentración, las condiciones del equipo femenino «eran muy inferiores a las del masculino» . Y se plantaron. «Nos fuimos. Hemos luchado mucho», resume, y celebra que «todas las niñas saben ahora lo que es ser una leona».


Minia Manteiga, primera catedrática de Astrofísica de Galicia: «Que haya referentes femeninos anima a la gente joven»

La catedrática Minia Manteiga

La catedrática Minia Manteiga / S. R.

Era el año 2018 cuando Minia Manteiga, investigadora de la Universidade da Coruña (UDC), se convirtió en la primera catedrática de Astrofísica de Galicia. Dos años después pasó a ser la primera mujer en la sección de Matemáticas, Física e Informática de la Real Academia Galega de Ciencias. «Que haya referentes femeninos anima a la gente joven», manifiesta.

Eligió estudiar Físicas y siempre contó con el apoyo de su entorno. «Vengo de una familia en la que no había universitarios. Mis padres emigraron a Venezuela y volvieron después de bastantes años, pero en casa nunca me pusieron ningún tipo de límite. Me apoyaron siempre», cuenta con orgullo.

Apunta, no obstante, que aunque la tecnología o las matemáticas «son sectores muy masculinizados, la astrofísica no tanto». «Las mujeres somos un tercio del personal investigador. No está tan mal como en otros sectores», indica Manteiga, que opina que «los hombres van directos a carreras que tienen una salida clara», mientras que las mujeres se guían «por un enfoque vocacional».

La catedrática reconoce que el trabajo de investigación «engancha mucho». «Te lanzas y te gusta y ves que es lo tuyo, que es un trabajo creativo que te apetece», expone Manteiga, que nunca dejó ese mundo. Tampoco cuando fue madre. «Tuve épocas más productivas y otras más complicadas. Pero siempre seguí pasito a pasito. Hay que ser constante y tenerlo claro», apunta.

Se siente «orgullosa» de haber «abierto la posibilidad de que haya investigación en astrofísica en A Coruña y de haber ampliado lo que se hace en Galicia», y espera que esa huella de la mujer en el sector solo se vaya agrandando. «La perspectiva es buena, ojalá que no haya un retroceso», concluye.


María Josefa Ruíz Tovar, primera mujer en presidir una audiencia provincial en Galicia: «Sentí que abría puertas a otras mujeres desde mi primer destino»

María José Ruíz Tovar, en el despacho

María José Ruiz Tovar, en el despacho / Casteleiro

El nombre de María Josefa Ruiz Tovar ya forma parte de la historia de la justicia en Galicia. Fue la primera mujer en presidir una audiencia provincial en la comunidad —la de Lugo— y la quinta en España. «Sentí que abría puertas a otras mujeres desde mi primer destino, en 1983, pero fundamentalmente al ser nombrada presidenta de la Audiencia Provincial de Lugo», relata la ahora magistrada de la Audiencia Provincial de A Coruña y presidenta de su sección tercera.

Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, reconoce que, en sus inicios, pese a que ella sí pudo iniciar una carrera universitaria, constató «la problemática de una sociedad todavía muy machista, así como el denominado techo de cristal».

En sus más de 44 años de trayectoria, «la judicatura cambió, al igual que la sociedad, pero, aunque las mujeres en la carrera judicial representan el 58,2 % del total —en Galicia, el 62,6 %—, no se aprecia todavía un cambio relevante en el acceso a puestos organizativos o en las cúpulas judiciales en la misma proporción». Por ello, le llena de «orgullo» que «la actual presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial sea, por primera vez, una mujer, así como que tres de las cuatro Audiencias Provinciales de Galicia estén presididas por magistradas, al igual que la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSXG». Ruiz Tovar quiere pensar que contribuyó a «lograr una efectiva igualdad entre hombres y mujeres»

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