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Un edificio catalogado de San Andrés será el próximo subastado por el Concello de A Coruña

El inmueble número 140, frente a la fuente de Santa Catalina, está declarado en ruinas y sus propietarios no han tomado medidas para rehabilitarlo

Edificio número 140 de San Andrés, con la fachada con andamio y redes.

Edificio número 140 de San Andrés, con la fachada con andamio y redes. / CASTELEIRO

El número 140 de la calle de San Andrés, levantado en el año 1869 y que se encuentra catalogado por su valor estructural, será el próximo edificio en estado ruinoso que será subastado por el Concello ante la inacción de sus actuales propietarios para rehabilitarlo, una operación que ya se efectuó el mes pasado con el número 4 de la calle Damas, en la Ciudad Vieja. En caso de que no se presenten ofertas, el Concello tiene la opción de adquirirlo por el 75% de su valor para dedicarlo a dotaciones municipales o a viviendas de alquiler, según informó el Gobierno local hace tres años.

El inmueble, que cuenta con bajo y cuatro plantas y está situado frente a la plaza de Santa Catalina, se encuentra desocupado y fue declarado en ruina económica en noviembre de 2003 debido a que el coste de su reparación supera el 50% de su valor. Se trata del de mayor tasación entre los ocho que se incluyeron en el Plan de Ruinas elaborado por el Gobierno local en 2023, ya que se estima en 1,05 millones.

El edificio tiene una planta de 199 metros cuadrados y una superficie construida de 918. Además de la fachada de San Andrés, tiene otra hacia la calle Picos. El inmueble pertenece a los herederos del propietario anterior, y, al no alcanzar estos un acuerdo sobre el reparto de los bienes, el juzgado de Primera Instancia número 6 de A Coruña designó un administrador judicial para que se haga cargo de ellos.

El mal estado del edificio, que se encuentra desocupado desde hace años, llevó a que en 2008 se sujetaran los balcones con columnas metálicas y a que se cubrieran los enrejados metálicos con redes. En 2012 toda la fachada estaba ya cubierta con redes y al año siguiente se instaló un andamio para proporcionar una mayor protección.

Proyecto de hotel

Los propietarios efectuaron a finales de 2023 una consulta a la comisión municipal del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) del casco histórica para saber si podían instalar un hotel en el inmueble mediante su unión funcional con el contiguo, que tiene entrada por la calle Perillana. Para ello pretendían modificar el trazado de la cubierta, construir sótanos, aumentar el número de viviendas y unirlo con el adyacente a través del fondo.

Pero la comisión del Pepri le respondió que la protección estructural de que dispone esta construcción condicionaría la creación de un sótano, para la que además debería hacerse previamente un control arqueológico. También se informó a los propietarios de que no podrían aumentar el número de viviendas, pero que sí tendrían la opción de dividir las existentes si se cumplían las normas de habitabilidad y se garantizaba la conservación de los elementos protegidos.

El proyecto no llegó a pasar posteriormente por la comisión, lo que hace suponer que los propietarios desistieron de levantar el hotel.

El inmueble alojó hace años dos pensiones, denominadas Puenteceso e Internacional. La segunda de ellas dio lugar el año pasado a una curiosa iniciativa que fue publicada en junio por este diario, ya que los jóvenes que residían en la misma en 1975 se dieron cita medio siglo más tarde para reencontrarse y hacerse la misma foto en la que todos se reunieron ante la fuente de Santa Catalina cuando eran estudiantes.

Plan de ruinas

Del resto de los edificios incluidos en el Plan de Ruinas, el número 8 de la calle Santa Lucía, salió a subasta judicial el año pasado y está «en fase de tramitación de licencia para rehabilitación», según el Concello. El solar del número 202 de San Andrés, de cuyo edificio queda parte del frontal a la altura de la plaza de la Cormelana, «aún no tuvo lugar la venta forzosa», lo que también sucede con el número 4 de la calle Pastoriza.

Para el 130 de la calle Orzán sus propietarios presentaron un anteproyecto para rehabilitarlo ante la comisión del Pepri, mientras que los del número 72 de la misma vía solicitaron licencia de rehabilitación. En el solar del número 6 de Herrador, entre Orzán y San Andrés, el Concello paralizó la subasta venta forzosa cuando una empresa le comunicó que lo había adquirido y pretendía construir un nuevo inmueble.

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