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Empieza un año crítico en la movilidad de A Coruña: la Xunta advierte de que un accidente grave puede llevar al "colapso"

El periodo entre el derribo del actual viaducto de A Pasaxe y la construcción del nuevo será "problemático" y se contempla el cierre del acceso provisional al hospital en caso de atascos en el túnel de Eirís

El Gobierno gallego estudia cambios en los carriles y la señalización de la rotonda de Casablanca para minimizar el impacto

La carretera de A Pasaxe, vista desde las obras del Chuac.

La carretera de A Pasaxe, vista desde las obras del Chuac. / Iago Lopez

Entre el 30 de marzo y 1 de abril , la Xunta realizará un corte total en la carretera de A Pasaxe a la altura del Chuac, para derribar el viaducto que da servicio al hospital a este como parte de las obras de reforma de los accesos. Si todo va bien, el tráfico se volverá a reabrir el jueves 2 por esta vía, uno de los principales accesos a la ciudad, pero después vendrán meses de obras y afección a la circulación para construir la infraestructura que lo sustituya. El Gobierno gallego ha prometido desvelar la próxima semana los desvíos previstos, pero, según ha podido saber este diario, se plantea un nuevo acceso para los vecinos de As Xubias en la zona del Materno introducir cambios en la glorieta de Casablanca, que conecta la vía de A Pasaxe, o AC-12, con la AC-10, que da acceso al Puerto y permite ir, pasando por el túnel de Eirís, hacia la avenida de San Cristóbal y Alfonso Molina. Algunos ya fueron previstos por el Gobierno gallego la documentación del contrato para realizar los accesos del Chuac, que propone ampliación de carriles y cambios de la señalización en Casablanca para evitar atascos. Y, aún así, el Gobierno gallego advierte de que hasta que haya nuevo viaducto, un accidente grave puede llevar al "colapso" de la movilidad.

Los accesos al Chuac, de acuerdo con estos documentos elaborados por la propia Xunta, tienen una "extraordinaria singularidad técnica" por dos estructuras que se construirán en la cuesta del complejo hospitalario, mirando a la ría de O Burgo. Uno es el nuevo viaducto que transcurrirá desde Eirís y estará "integrado en la fachada principal" del hospital, además de ser un "posible mirador hacia la ría". Otra es la sustitución del actual paso elevado para coches sobre A Pasaxe, que "debe ser demolido y reconstruido en su totalidad" pero que obliga a interrumpir el paso por una vía con cerca de 38.300 vehículos al día, según la propia Xunta, por lo que se "considera crítico el corte de tráfico".

"Déficit de capacidad" en la glorieta

Para evitar el "colapso" la Xunta prevé la apertura de una conexión provisional con la carretera AC-10, que ya está construida, pues sin ella la mejora de accesos sería "inviable". Este vial, que enlaza la AC-10 y el hospital a través de la zona del parque de Eirís, tiene limitaciones, pues solo es de salida y el sentido de acceso al Chuac está limitado a ambulancias, pero, según ha podido saber este diario, se propone su uso para todo tipo de vehículos durante el corte de Semana Santa. E incluso con esta conexión, el relevo del actual paso llevará a que los niveles de servicio se vean "muy empeorados", y, en base a un estudio de movilidad, la glorieta de Casablanca pasaría a tener un "déficit de capacidad". Así, se propone ampliar de uno a dos carriles el tramo de la avenida AC-10, en dirección al puerto, que no está elevado y permite girar hacia la derecha y entrar a la carretera de A Pasaxe y girar en la rotonda, así como en zonas de la rotonda próximas a este cruce.

Siguiendo por la rotonda, se propone eliminar el STOP situado justo antes del carril que permite incorporarse a los coches que vienen desde A Pasaxe en dirección de entrada a la ciudad. En ese mismo cruce, para los vehículos que vienen desde A Pasaxe, la documentación de la Xunta propone cambiar el giro prioritario por un ceda el paso y obligar a dar un giro en la derecha, siguiendo la rotonda, y prohibir seguir en línea recta e incorporarse al viaducto que lleva al Puerto. El ceda ya ha sido pintado por operarios en la mañana de este sábado. En el tramo que sube a esta vía elevada también se prevé cambiar un STOP por un ceda el paso.

Si el acceso provisional se cierra, "colapsa el sistema"

E incluso con estas medidas, la Xunta prevé que la temporada entre la demolición del paso y la construcción del nuevo "podría ser problemática" y que un accidente grave "podría llevar al colapso del sistema viario". Así, el Ejecutivo autonómico cita un informe de la Dirección General de Carreteras del Estado sobre el proyecto, que afirma que el acceso provisional puede afectar de forma "importante" al tráfico por la AC-10 y que deberá realizarse un estudio sobre los atascos, pues "podría tener implicaciones negativas importantes" desde el punto de vista de la seguridad. Así, si las colas o la congestión llegasen al túnel de Eirís, o se "apreciara riesgo para la seguridad" en este, Carreteras señala que "se procederá al cierre inmediato del acceso provisional".

Pero en este caso, advierte la Xunta, "colapsa el sistema viario". Así, y para "reducir el riesgo de que se produzca esta situación", la documentación del concurso señala que el tiempo de ejecución del relevo del enlace "tiene que ser el mínimo posible"; según afirmó el pasado mes de octubre la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, el plazo para reponer el viaducto será de doce meses. Y, añade el Gobierno gallego en las condiciones para construir los accesos, mientras no haya un nuevo paso "se deberán minimizar los incidentes".

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