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Estudiantes de A Coruña reinterpretan a Annie Leibovitz dentro del programa educativo de la Fundación MOP: "Nos interesa la formación artística"

Escolares de Primaria del CEIP Wenceslao Fernández Flórez acudieron a las instalaciones de Wonderland en el muelle. La fotógrafa Sabela Eiriz asistió a los niños de 6 y 7 años durante el montaje de su propio fotolibro, inspirado en la exposición y Alicia en el País de las Maravillas

Varias alumnas del CEIP Wenceslao Fernández Flórez viendo el fotolibro finalizado.

Varias alumnas del CEIP Wenceslao Fernández Flórez viendo el fotolibro finalizado. / LCO

A Coruña

El alumnado de 1º y 2º de Primaria del CEIP Wenceslao Fernández Flórez acudió al muelle de la Fundación MOP para completar su reinterpretación del Wonderland de Annie Leibovitz. Los niños y niñas finalizaron el diseño de su propio fotolibro inspirado en la muestra de la fotógrafa estadounidense y la historia de Alicia en el País de las Maravillas.

Como en cada exposición, la Fundación ha organizado actividades artísticas dentro de su programa educativo. Este año, 11.700 estudiantes y 615 docentes de 157 centros educativos de Galicia forman parte de él. Diez fotógrafas locales interactúan con el alumnado en dinámicas adaptadas a cada nivel. Su función es actuar como mediadoras y desarrollar las propuestas formativas.

"Cada grupo cuenta con una sesión de 50 minutos con la fotógrafa. El equipo educativo recibe previamente una guía con todo el proceso y los detalles. Hay un trabajo también posterior. Algunos profesores nos manifiestan que prefieren abordar la guía después de la actividad para no terminar con el factor sorpresa", explica el coordinador educativo del proyecto, Chema Mesías.

La encargada de trabajar con el CEIP Wenceslao Fernández Flórez ha sido Sabela Eiriz, quien también acompañó en las instalaciones del muelle a los estudiantes. "Las imágenes que presentamos hoy se realizaron en el colegio, en platós improvisados dentro del aula. Los niños hoy se encuentran con esas fotografías y se terminará de montar el libro en directo", expone Eiriz.

La primera parte de la actividad consistió en una lectura adaptada de la historia Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carrol sin imágenes. En esta segunda fase, el alumnado encontraba recortes e imágenes a escala cambiada para dar forma a la fantasía de la historia.

Un trabajo finalizado y profesional

Para Chema Mesías, es importante que el alumnado vea "un producto finalizado" después de su dedicación. "Nos interesa mucho la educación artística", puntualiza. Sabela Eiriz reafirma ese postulado y recalca que existe algo "clave en ver el trabajo acabado". "Existe una parte fundamental del montaje del libro que actúa muy en relación con el proceso de un montaje profesional", insiste la fotógrafa.

El programa educativo de la Fundación MOP plantea varios postulados de la carrera de Annie Leibovitz, como la apertura de los estudios de artistas al público a través de la fotografía. "Se trabajan estas referencias artísticas con el alumnado. Cada grado formativo tiene su actividad", indica Mesías.

Los estudiantes de Infantil expiramentan con técnica de light painting y en Primaria, el foco se fija en los set cinematográficos para construir historias, como "desde la ventanilla de un coche" al estilo Leibovitz. Secundaria y Bachillerato interpretan obras de arte clásicas con herramientas digitales e inteligencia artificial.

Para el alumnado universitario, superior o de escuela de arte, la actividad es un análisis del retrato y la construcción de la identidad visual, como el retrato regio típico de la artista estadounidense.

Protagonistas de su cuento

Al reencontrarse con su trabajo, algunos de los alumnos no recuerdan con exactitud la primera actividad. En esta última fase, trabajaron en cuatro grupos divididos para el montaje del fotolibro. Entre sus fotografías se encontraban también recortes de flamencos, cartas o el gato de Cheshire de la historia fantástica.

Mel y Nico, dos estudiantes de 1º de primaria del CEIP, participaron en el proceso. Afirman haberlo pasado bien y destacan que lo mejor ha sido "ver a compañeros posando, siendo personajes". Mel asumió el papel de Alicia y Nico, el de un dormilón. La parte teatral del montaje fue la favorita de los dos. Conocían la historia, pero Nico "acababa de ver la película" antes de realizar la sesión fotográfica.

Marcelo, de 7 años, y Brais, de 6, recordaron parte del proceso. Sus roles fueron de sombrerero y oruga, respectivamente. El espíritu teatral de la actividad les gustó, además de hacer las fotos. Al ser preguntados sobre qué otros personajes les gustaría interpretar para otra sesión fotográfica, Marcelo eligió a Peter Pan y Brais, a Hansel y Gretel.

"¡Ese soy soy! ¡Ese es Samuel!", gritó una de las niñas durante la presentación del fotolibro finalizado. Al lado de la proyección, Sabela Eiriz realizó una lectura dramatizada mientras mostraba las imágenes cinematográficas. En pantalla, se sucedían montajes de una niña gigante dentro de una casa o una pequeña Alicia saliendo por una cerradura.

"Trabajar con la imaginación de los niños abre mundos, nos enriquece. Nos preguntamos hasta qué punto debíamos utilizar atrezzo. Los niños no necesitan disfraces. Los vemos jugar y se convierten en otras personas sin necesidad de vestirse de ellos", resuelve Eiriz.

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