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Severino Suárez, nuevo abad de la Colegiata de A Coruña: "Soy un sacerdote de estar a pie de calle"

El párroco de San Francisco Javier, en O Ventorrillo, asume la dirección del templo de Santa María del Campo, en la Ciudad Vieja, que combinará con su labor pastoral y la vicaría episcopal de A Coruña

Severino Suárez, nuevo abad de la Colegiata de Santa María del Campo.

Severino Suárez, nuevo abad de la Colegiata de Santa María del Campo. / Iago Lopez

A Coruña

Tras haber sido elegido abad de la Colegiata de Santa María del Campo por el colegio de canónigos de este templo coruñés, Severino Suárez tomó este jueves posesión del cargo en un acto celebrado en esa iglesia de la Ciudad Vieja con la presencia del arzobispo de Santiago, Francisco José Prieto. El reciente fallecimiento del anterior abad, José María Fuciños, hacía necesario un relevo al frente de la Colegiata, donde Suárez ya era uno de sus canónigos.

"Nos interesa que haya una renovación de todas aquellas cosas que estén un poco defectuosas en la Colegiata, limpieza del interior, del tejado, de todas las cosas del templo que podamos hacer y mejorar también los actos litúrgicos", señala el nuevo abad sobre sus objetivos tras asumir el cargo, aunque advierte que en Santa María del Campo las decisiones se toman de forma colectiva entre todos los canónigos.

Colegiata. Toma de posesión del nuevo abad, Severino Suárez Blanco

Toma de posesión del nuevo abad, Severino Suárez Blanco / Iago Lopez

Al tratarse de una de las iglesias más requeridas para la celebración de ceremonias matrimoniales, Suárez se muestra partidario de facilitar que se desarrollen allí, ya que se trata de un edificio medieval ubicado en el corazón de la Ciudad Vieja. También pretende abrirlo a los turistas "de una manera más organizada y que sea un lugar de encuentro", además de un lugar "al que la gente vaya a meditar y rezar".

Para el nuevo abad, el cargo "tiene una responsabilidad hacia dentro de coordinación y hacia fuera de hacerse presente en los actos institucionales a los que lo inviten, tanto civiles como militares y religiosos". Pero Suárez tendrá que compaginar la dirección de la Colegiata con la vicaría episcopal de A Coruña y su labor en la parroquia de San Francisco Javier, en el barrio de O Ventorrillo, por lo que reconoce: "Tiempo no me va a sobrar".

Su trabajo en un barrio popular coruñés considera que le proporciona "una visión del cargo desde la vida práctica" y sus largos años al frente de la parroquia le llevan a asegurar: "Soy un sacerdote de estar a pie de calle". Pero sus responsabilidades como representante del arzobispo hacen que ya cuente con una amplia experiencia institucional que seguramente le será de ayuda en su nueva tarea como abad de Santa María del Campo.

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