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Vecinos de A Coruña se posicionan en la polémica del taxi: VTC sí, pero también mejoras en el bus

Barrios de la periferia, pensionistas o pacientes de hospital son algunos de los afectados por los problemas en la movilidad

Un VTC circulando por A Coruña.

Un VTC circulando por A Coruña. / Carlos Pardellas

A Coruña

Ante las protestas de los taxistas contra los VTC, el Concello aboga por una convivencia que ayude a resolver la problemática de oferta que sufre la ciudadanía: "El conflicto no se resuelve con sanciones", dijo la alcaldesa, que apostó por una convivencia necesaria para cubrir las carencias actuales. Con multas que ya superan los 276.000 euros, la regidora sostiene que "los VTC dan un servicio que tiene demanda y no da el sector del taxi", especialmente en horarios de gran demanda. Una visión que comparten vecinos de barrios de la periferia y algunos sectores de la población que dependen del taxi para desplazarse.

Desde Someso, Luisa Varela, presidenta de la Federación de Asociaciones Vecinales, no oculta su malestar con la calidad del servicio tradicional. Para ella, no es solo una cuestión de cantidad, sino de modernización y actitud. "Tienen que ponerse las pilas, adecuar bien los coches y tener más limpieza dentro", señala tajante. Varela relata que, ante la falta de respuesta del taxi en eventos masivos como San Juan, muchos usuarios se ven forzados a buscar alternativas que sí garanticen la recogida. Según su experiencia, "si el taxi funcionara bien, nadie llamaría a un VTC". Aun así, considera necesario "regular y que haya un control" para proteger lo intereses de los taxistas.

Aunque Varela cree que hay barrios con menos servicios que otros, considera que la problemática afecta a "toda la ciudad". La alcaldesa, Inés Rey, señaló la noche como uno de los puntos candentes, algo que la propia representante vecinal ha vivido: "En San Juan no encontrábamos taxi y nos tuvimos que poner a andar". Varela concluye que el sector debe evolucionar: "Tienen que adaptarse a los tiempos modernos, no les queda más remedio".

Barrios olvidados y problemas con el bus urbano

El presidente de la asociación de Novo Mesoiro, Víctor Lamela, describe una realidad de abandono en el barrio. "Como nunca hay taxis, es muy raro ver uno en la parada que tenemos; a lo mejor en seis meses ves uno", afirma. Para estos vecinos, el debate sobre las licencias es secundario frente a la urgencia de desplazarse.

Por su parte, Ramiro Otero, presidente de la Asociación de Vecinos de O Castrillón y secretario general de la Federación de pensionistas de Comisiones Obreras de Galicia apuesta por los servicios públicos. "La solución no pasa porque esto sea una selva y se regule solo", advierte. Otero insiste en que el Ayuntamiento debe priorizar el servicio público antes de abrir la mano a plataformas externas, argumentando que "hay que apostar primero por un transporte público real y efectivo que llegue a los barrios", pidiendo mejorar las líneas del bus urbano. Los problemas con este servicio también afectan a barrios como Someso: "Con el bus universitario estamos encantados de la vida, pero el fin de semana tengo que tirar de taxi", apunta Varela,

Víctor Lamela denuncia que en Novo Mesoiro el bus urbano "no comunica con los hospitales directamente" y pone en la palestra la situación de otras usuarias vulnerables como pacientes que tienen que ir de forma periódica a los centros sanitarios: "Aquí hubo el caso de una chica que estaba recibiendo quimioterapia, para ella ir en bus porque era inviable, porque tarda una hora y hay trasbordos, así que solo podía ir en taxi o si la llevaba alguien". Por ello, Lamela es claro sobre una ordenanza que regule los VTC: "Cualquier medida que mejore la movilidad del barrio es bienvenida", pues la prioridad es no dejar a nadie "tirado".

La brecha digital de los mayores

El colectivo de los pensionistas aporta una visión necesaria sobre las limitaciones de este nuevo modelo. Juan José Lojo Fandiño, administrador del Grupo de Pensionistas de Cigarreras, Tabaqueros y personas mayores, advierte que los VTC tienen un handicap para cierta franja de edad. "Para nosotros las aplicaciones son una barrera; yo no sé cómo pedir un VTC", confiesa, aunque señala que corporaciones como Abanca "organizan cursos para que los mayores aprendan a usar la tecnología". A pesar de defender el derecho de los taxistas a proteger su empleo, Lojo también reclama las necesidades de los mayores: "Necesitamos servicios mínimos amplios para cubrir nuestras necesidades médicas", abogando por un pacto que genere más oferta.

El sector del hospedaje también opina sobre el conflicto con la mirada puesta en el turismo. Agustín Collazos, presidente de Hospeco, considera que los taxis dan un buen servicio a los hoteles de la ciudad, pero señala al aeropuerto, que ha estrenado nuevo servicio recientemente, como un punto clave. "Es importante mejorar el servicio en Alvedro, ya que es la primera impresión que tiene un visitante a la ciudad", recalca.

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