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El desafío de resucitar dos antiguas ruinas de la Ciudad Vieja de A Coruña: "Era el palomar del barrio, fue ocupada y se quemó"

Las rehabilitaciones de la calle Puerta de Aires respetan elementos originales de las fachadas: "Poder vivir enfrente de la colegiata me parece un espectáculo"

Rehabilitación en la calle Puerta de Aires, número 27

Rehabilitación en la calle Puerta de Aires, número 27 / CARLOS PARDELLAS

A Coruña

La Ciudad Vieja de A Coruña combina modernidad con tradición, sus piedras contando la historia de la urbe. En la calle Puerta de Aires, enfrente de la colegiata de Santa María del Campo, dos parcelas contiguas reciben un lavado de cara tras años de abandono. Pese al encanto de la zona, trabajar en ella puede resultar complicado debido a su alto grado de protección arquitectónica y arqueológica, El estudio de arquitectura Abeijón Fernández se encarga de rehabilitar la residencia del número 27. Nimo Mezquita Arquitectura trabaja en el número contiguo, el 29, con Vicente Sánchez, de Alia Domus SL, como promotor.

El proyecto del 27, destinado a ser una casa particular, es muy sencillo: "Partimos de una vivienda unifamiliar en una parcela en la cual no había nada; es decir, era prácticamente un local vacío con una fachada existente de planta baja, antigua vivienda de alguien de la época", relata Abeijón. El inmueble, "muy bonito", se construirá en varias alturas y contará con un patio interior. "Prácticamente es como un gran loft, donde casi todas las partes están conectadas", dice Abeijón. Sánchez apunta, por su parte, que adquirió la propiedad adyacente por su atractivo: "Me gustó la casa, me gustó el sitio. Poder vivir enfrente de la colegiata me parece un espectáculo".

Elementos originales

El edificio que renueva Alia Domus data de 1929. En 1971, tras una remodelación, se añadiría un piso. Años después, en el boom de 2007, es adquirido por una promotora que cierra con la crisis, para acabar perteneciendo a un banco, de quien lo adquiere la constructora en 2020. "Aquello era el palomar de la Ciudad Vieja, estaba lleno de palomas. Desde el 2007 hasta que la compramos en 2020, en esos 13 años, la casa sufre un montón de daños: desde estar okupada hasta un incendio interior. Llega un momento en el que estaba totalmente arruinada", informa Sánchez.

Para Abeijón, lo atractivo de este trabajo es "la singularidad de donde se encuentra". No obstante, la propia localización ha sido motivo de limitaciones, al ser la Ciudad Vieja de A Coruña un área protegida. "Hemos tenido que recogernos un poco, actuar bajo la prescripción de las normativas urbanísticas que hacen mención a la zona, buscando un hueco vertical y un trabajo sencillo de estética", refiere. "La zona es muy difícil para trabajar. Es una casa que la tendría que coger alguien como la cogimos nosotros, con cariño, para hacerla poco a poco y no tener prisa en hacerla", añade Vicente Sánchez.

El Plan Especial de Protección y Rehabilitación Integral (Pepri), es una normativa "bastante estricta" que regula la rehabilitación de espacios en el conjunto histórico de A Coruña. "Define el tipo de hueco que puedes hacer, dentro de una pequeña libertad de trabajo, que no es muy grande, pero sí que te permite desarrollar algunos conceptos singulares. En este caso fue lo que intentamos hacer", comenta Abeijón.

El Pepri tiene cinco tipos de catalogaciones; los edificios que se encuentren registrados en ellas se estudian individualmente dentro del catálogo municipal, concediéndoles un grado de protección traducido en la regulación de las obras permitidas. Las dos propiedades tienen protección ambiental.

Pasado y presente

Abeijón aclara que van a intentar "conformar, de alguna manera, la manzana en que se encuentra, porque en este momento está vacía". La recuerda siempre así y, tras consultar los archivos generales de la ciudad, comprobó que "la fachada existente, que es la planta baja que se va a mantener, existía tal y como estaba ahora". Respetando el frente y manteniendo la piedra original, construirán "de ahí para arriba la nueva intervención". Abeijón encuentra "interesante" esta manera de trabajar: "El partir de algo ya existente conforma una idea, que es lo que nos ha sucedido". La obra verá la luz en año y medio, según cálculos del arquitecto. "Es una intervención pequeñita, pero no es fácil trabajar dentro de la zona, por las restricciones de horarios que hay. Siempre va un poco más lento que si estuviese trabajando en otro tipo de entorno", declara.

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