Habla el ingeniero que diseñó el viaducto de acceso al Chuac de A Coruña: "Antes se giraba en la carretera, y en un año tuvimos once muertos"
Ramón Molezún, jefe de Obras Públicas durante cuatro décadas, se encargó también de la dirección de los trabajos en los años 80, dificultados por una falla que pasa por el medio del puente
La carretera de As Xubias impidió hacer el giro más amplio, y la proximidad del hospital emplear maquinaria para realizar cimentaciones

El viaducto, antes de su derribo. / Iago Lopez / LCO
Como parte de la reforma de los accesos al Chuac, la Xunta empezó este lunes el derribo del viaducto sobre la carretera de A Pasaxe, y este martes ya había demolido la parte central que discurre sobre la vía. Durante casi cuatro décadas, la infraestructura permitió salvar el vial y cruzar hacia el Chuac sin peligro. Pero no siempre fue así, recuerda el ingeniero de caminos Ramón Molezún, que lo diseñó y dirigió la obra: "Antes se giraba en la propia carretera, y en un año tuvimos once muertos". Fue en los años 60, antes de que se realizase un estudio sobre los problemas de movilidad de la ciudad. El viaducto no llegaría hasta 1988, y en los años anteriores "para salir del Chuac y entrar en la ciudad había que ir hasta el puente de A Pasaxe" y dar la vuelta allí, kilómetros de viaje. Para los que entraban desde el puente y querían ir al complejo hospitalario, no había otro remedio que ir hasta Casablanca, prácticamente en Os Castros, y girar allí "en un sitio muy peligroso, con muchos accidentes".
Molezún, coruñés de nacimiento, estuvo en la ciudad toda su vida profesional, excepto algunos años en El Aaiún y Barcelona, y en 1964 volvió a su provincia natal, como jefe de Obras Públicas. El puente, inaugurado en 1988, fue un encargo del Gobierno Civil, y en un principio era "más esbelto", pero "tuve que adelantar el estribo [el apoyo del extremo] del lado del Chuac con un muro". No fue la única dificultad de la obra, que duró más de un año y en la que hubo que introducir cambios. Además, todos los puentes se tienen que resolver con los condicionantes del entorno, y, en el caso del viaducto del Chuac, es restringido. "No pude hacer más amplio el giro porque invadía la carretera de As Xubias", recuerda.

Derribo del tramo del viaducto más próximo al Chuac, este lunes. / Casteleiro
Y hasta el subsuelo puso problemas. "Normalmente los pilares de un puente son todos iguales: en este son distintos, porque A Coruña tiene una falla y coge la mitad del puente, con roca descompuesta", explica el ingeniero. Lo natural sería resolverlo con pilotajes, es decir, cimentaciones profundas, pero tampoco fue posible porque la maquinaria necesaria produciría vibraciones que afectarían al hospital, y el director del complejo, entonces aún llamado Juan Canalejo, se opuso.
"Bien clasificado" en un concurso
Pero el esfuerzo mereció la pena, en opinión del veterano ingeniero, ahora jubilado y con 93 años de edad. "Se presentó a un concurso de ingenieros de Caminos, Puente de Alcántara, y resultó bien clasificado", recuerda. Un ambiental de la Xunta sobre los accesos del Chuac afirma que el puente está al final de su vida útil, con riesgo de que aparezcan "patologías" y que "no reúne el estándar de seguridad". El Gobierno gallego ha optado por sustituirlo por otro, pero Molezún considera que los materiales con los que se construyó "no tienen limitaciones" temporales tan cortas. Aunque "podrá haber un terremoto, o voluntad política" como en este caso, que lleve al derribo.

Máquinas trabajando en el tramo central del viaducto, el lunes. / Casteleiro
Y, aunque desconoce "totalmente" el nuevo proyecto de la Xunta, que busca construir un nuevo viaducto de sustitución en el plazo de un año, sí señala que el Chuac, en Estados Unidos, "estaría prohibido". "Las pendientes son totalmente prohibitivas, no es un sitio para hacer una institución pública", indica el ingeniero, que recuerda una época en la que no se permitía la circulación de autobuses urbanos por la Costa da Unión al considerarse que era demasiado empinada.
Cuatro décadas de proyectos, de Alfonso Molina a Bens
Molezún, en sus propias palabras, estuvo "40 años en la misma silla" de la Jefatura de Obras de A Coruña, desde 1964 hasta su jubilación en 2002, y dibujó sobre el mapa buena parte de la ciudad actual. Entre ellas, la actual avenida de A Pasaxe, sobre la que se encuentra el viaducto, y la de Alfonso Molina, la principal vía de acceso a la ciudad y por la que estos días se está desviando el tráfico por el corte derivado de la obra.

La parte central del viaducto, ya derribada, este martes. / CARLOS PARDELLAS
Y son solo parte de una larga lista. "El túnel de Eirís, el proyecto es mío; hice la ejecución del proyecto de Elviña, A y B; el polígono de Bens, Zalaeta, lo hice yo", rememora. Aunque las mandíbulas de acero de las máquinas ya hayan devorado el viaducto que diseñó, A Coruña está trazada con su firma.
- Oleiros se niega a 'regalar dinero público' para que el 1A llegue a Santa Cristina
- Kevin Sánchez: 'En el Dépor estás en una burbuja muy bonita y cuando sales, ves que hay muchísimo fútbol, es una vuelta a la realidad
- Arteixo termina la demolición de cinco inmuebles para la construcción de una mini rotonda en el cruce de Morás
- Un San Bernardo de 90 kilos, Oso, estrella en la feria de mascotas Pata Pata 2026 de A Coruña
- Jevaso, proveedora de Inditex y Mango, reduce plantilla y refuerza su equipo directivo
- A la venta Bambina, la discoteca que marcó la noche de Santa Cristina en los 90
- Así está la clasificación de Segunda División: El Dépor baja a la cuarta plaza
- El Concello de A Coruña cambia de modelo de mercado navideño e invertirá 381.000 euros