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Una de las mejores torrijas de España se hace en este local de A Coruña: 5 ingredientes y más de 700 pedidos mensuales

La revista 'Viajar' ha recorrido el país para encontrar la mejor torrija de cada provincia en su mapa de 2026

En A Coruña, la mejor está en el centro y sigue la receta de la abuela del propietario

La mejor torrija de A Coruña y una de las mejores de España.

La mejor torrija de A Coruña y una de las mejores de España. / Casteleiro

En el centro de A Coruña, existe un restaurante donde la Semana Santa dura todo el año. Y es que, sea el día que sea, los chefs saben que habrá un olor persistente en la cocina que no podrán despegarse de los delantales: el de las torrijas recién hechas.

Cada mañana, las barras de pan llegan a sus manos para convertirse en, al menos, una treintena de porciones de este postre tan tradicional, que parece haber cautivado a los comensales de A Mundiña. Y no es para menos, ya que la revista Viajar la ha escogido recientemente como la mejor torrija de toda a A Coruña y también como una de las mejores de España en su recorrido gastronómico por las distintas provincias del país.

Así es la torrija del restaurante A Mundiña, la mejor de A Coruña

Según la revista, lo que eleva la versión de A Mundiña al podio de los dulces es un combo ganador de tres patas. Empezando por la tradición en su elaboración y siguiendo por la frescura de su materia prima y los complementos que la abrazan en el plato.

El equipo de A Mundiña, posando con su emblemática torrija.

El equipo de A Mundiña, posando con su emblemática torrija. / Casteleiro

Dice el jefe de cocina, Daniel Cárdaba, que la receta del baño en el que se remoja el pan "es la de la abuela del dueño del restaurante" y el verdadero truco para conseguir una textura "crujiente por fuera y de flan por dentro". Solo tiene cinco ingredientes: leche, canela, vainilla, huevo y ralladura de naranja, en los que es el origen lo que realmente importa para alcanzar la excelencia.

"Para empezar, los huevos son de gallinas en libertad, así que saben de verdad a huevo. Y la leche es fresca. Mi madre siempre me pregunta por qué no le doy la receta, pero yo le digo que, si va a comprar las cosas al supermercado, no le va a salir igual", explica el chef, que hierve pacientemente la leche en su cocina para separarla de la nata.

Una pequeña parte la reserva para enriquecer el postre, para el que sigue usando "el pan de toda la vida". A Mundiña se aleja así de la moda del brioche, -un tipo de masa muy popular en las torrijas más destacadas de las confiterías coruñesas-, y opta por una barra más clásica, aunque, eso sí, "artesanal y muy fresca".

"Todo evoluciona. El brioche antes no existía y la gente usaba el que sobraba del día anterior. La torrija no deja de ser un postre clásico, pero cada uno intenta darle su toque", cuenta Cárdaba, que también ha querido dejar su propia huella.

Su aportación se ha centrado, principalmente, en el modo de coronar la masa una vez que emerge del aceite hirviendo. Lo hace con unas láminas de almendra, un toque de toffee y un helado casero de vainilla, un redondeo final que ha convertido su versión en la mejor torrija de A Coruña y en el postre estrella de su restaurante.

La demanda es tal que, si tiene que echar cuentas del número de pedidos que les hacen, llega incluso a perderse. "En barras de pan, igual son cuatro al día. Eso son fácilmente unos 30 torrijas diarias", calcula el chef tras sopesarlo un tiempo. Si se escala a cantidades mensuales, la cifra se vuelve astronómica. A Mundiña despacha más de 700 porciones de este dulce típico, lo que para el restaurante supone el verdadero reconocimiento de su trabajo más allá de cualquier revista.

"La mayor valoración es que no puedas quitar un postre de la carta porque los clientes te lo demanden todo el tiempo", afirma con orgullo Cárdaba, que cree que el tiempo de las modernidades en la cocina está, paradójicamente, pasando de moda.

Lo que el público quiere hoy son propuestas reales y consistentes, sin florituras ni artificios. Dos campos en los que las recetas clásicas no tienen rival y se vuelven imbatibles. "Hemos pasado de las esferificaciones. Ahora lo que queremos es una buena torrija".

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